Planas, ¡qué pena!

22 de abril de 2021

En numerosos artículos, venimos denunciando la falta de aptitud de nuestro ministro y créannos que, de forma paralela nos hemos venido preguntando sobre si, nuestra forma de pensar, tenía o no suficientes motivos para ello. 

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La realidad es que, aunque muchos lo nieguen y otros no lo quieran admitir, nuestro Planas ha pasado a ser, un cero a la izquierda, en los sumandos de nuestro gobierno. El sector agrario pinta menos que nunca y se quiera o no, ha pasado a ser un satélite del MITECO y de su dirigente, nuestro Planas es ya un mero ayudante de la “hooligan” Ribera. 
¿Alguien se pregunta el porqué de que, todas las medidas que se adoptan para luchar, dicen, contra los perniciosos efectos del “cambio climático”, debe realizarse a costa del sector agrario? 

Actualmente tenemos un sinnúmero de problemas sin resolver. Y no porque estos problemas se hayan manifestado de golpe, porque todos ellos son ya viejos conocidos en nuestra vida y por supuesto siguen y seguirán sin resolverse porque, la nulidad de nuestros políticos agrarios, es absolutamente manifiesta.  
Por ejemplo, para Planas, su principal objetivo actual, en la reforma de la PAC, es el de la consecución de una convergencia, que él considera una imposición de la UE. Siempre igual, cuando no sabemos qué decisión tomar, nos atrincheramos en obligaciones UE, que como todos sabemos solo obligan a los países que se dejan obligar.
La convergencia que se pretende, muy aplaudida por las autonomías que aumentarán, con ella, sus ingresos y denostada por las otras economías que los verán reducidos, es una estúpida batalla emprendida sin ningún sentido. ¿Cómo creer que Andalucía va a aplaudir su pérdida de ingresos? y ¿cómo dudar de que, los castellanos y aragoneses como ejemplo, luchen para que la ayuda por hectárea, debe ser única para todo el territorio nacional y para que, las actuales unidades culturales (de cultivo no de cultura), se reduzcan a cuatro o cinco para facilitar la uniformidad de las ayudas?  

Otro tema pendiente desde hace ya ni se sabe y que Planas sigue y seguirá sin emprender, es el derivado de la falta de agua en el Levante español y la lucha por seguir abusando de un trasvase, el proveniente del Tajo-Segura, que ya no da más de sí.
¿Alguien entiende que la cuenca del Ebro exija más nivel ecológico, teniendo ya más de 20 veces el de la cuenca del Tajo y que, cuando desde Castilla la Mancha se pide que, en su capital, la imperial Toledo, se pueda vivir sin que su Tajo sea un estercolero, se le recuerda la obligatoriedad de trasvasar su agua, prácticamente inexistente?
El Levante español tiene una enorme necesidad de agua pero, ¿por qué se le negó el suministro desde el Ebro?, ¿cómo se aceptó que por presiones catalanas se suprimiera, por el socialismo español, con el siniestro y desvergonzado Zapatero al frente, el ya aprobado y subvencionado por la UE, Trasvase del Ebro? Les recordamos una vez más que el Ebro vierte anualmente al mar más de 6.000 hectómetros cúbicos de agua y que las urgentes e inaplazables necesidades de agua del Levante español son de unos 1.500 hectómetros anuales de agua. Y, es que nunca nadie va a responder de nada… …
Los levantinos necesitan agua, pero también, por ejemplo, los municipios ribereños del tajo necesitan beber agua potable y no estar dependiendo aún del suministro veraniego de agua con cisternas o tener a lo largo del río el caudal ecológico necesario. Y, insistimos Planas donde está. 

Efectivamente “el agua del Tajo es de todos los españoles y de los de la cuenca, no de toda Castilla-La Mancha”, “cualquier ciudadano que no pertenezca a la cuenca del Tajo tiene el mismo derecho al agua que un murciano”, cierto pero lo que se afirma de agua del Tajo siempre debe tener las mismas obligaciones que la del Ebro.

Y qué decir de las promesas aún incumplidas de nuestro Ministerio… …
. El verano y los riegos ya están aquí y sin embargo la doble tarificación para regar aún está sin publicar. 
. La declaración de la Renta 2020 ya está en marcha y sin embargo muchas promesas para intentar mantener y mejorar la fiscalidad agraria están aún por decidir.
. La “preferencia comunitaria” es un principio institucional de la UE y sin embargo es el mayor de los incumplimientos de nuestros gobernantes. O los consumidores lo imponen o nadie     va a impedir la importación de productos agroalimentarios sin control alguno.
. Hablamos de una agricultura en libertad y permanentemente nos siguen socializado sin pudor alguno.
 . Cómo puede Planas, seguir permitiendo sin rechistar, que se siga culpabilizando al sector y fundamentalmente a la ganadería de ser los responsables y causantes del cambio climático. 
. Cómo permitirla doble vara de medir que utiliza la Comisión Europea, que por una parte pretende imponer una dura condicionalidad social para acceder a las ayudas con la nueva Política Agrícola Común (PAC), mientras que, de otra parte, “hace la vista gorda y concede ayudas a países terceros o permite las importaciones que incumplen la normativa comunitaria en materia laboral, fitosanitaria o de apoyo a la mujer”. 
. Cómo permitir que en el Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia enviado por el gobierno a Bruselas, en uno de los apartados y en letra pequeña se puede leer las reformas fiscales que planea el Ejecutivo, entre ellas, "la revisión de la fiscalidad de los hidrocarburos". ¿Es que el sector puede vivir, a un plazo medio, sin utilizar gas-oil?
… …
Planas, ¡qué pena! 

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