Si la CE no aprueba el Plan antes del 1 de enero, aquí no cobra nadie

24 de septiembre de 2021

A finales del pasado mes de Julio, antes del periodo vacacional, iniciábamos nuestro artículo semanal afirmando que, como siempre ocurre en nuestro país, todo, aunque nuestros políticos digan lo contrario, todo siempre queda pendiente para resolver en el último minuto del plazo establecido y… …así nos va. 

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Hemos oído, con reiteración a nuestro ministro Planas, presumir del camino recorrido para la aceptación por todos los interesados de los desarrollos y contenidos de la nueva PAC y presumir, con largueza, de sus logros tras un permanente diálogo con las Organizaciones Profesionales y las Autonomías.
Pues bien, de lo dicho nada, todo era mentira.

Hoy mediado ya el mes de septiembre, a menos de tres meses y medio del final del plazo, dado por la UE, para la recibir los acuerdos del mundo agrario, para aceptar o no sus exigencias, para en definitiva la presentación del Plan Estratégico para España, nos estamos refiriendo a la aplicación en nuestra España de la futura PAC, cuyos Reglamentos básicos ya han sido aprobados por todos los que tenían que dar el sí en la UE, ahora resulta, insistimos en ello, que nuestras Autonomías y todos los implicados en el tema, están en un total y profundo desacuerdo. 
Tras, nos habían dicho, más de dos años de conversaciones y cuando nos afirmaban, desde el MAPA, que todo estaba OK, resulta que todo era mentira.
Cuando ha llegado la hora de la verdad, nadie está de acuerdo con nada, ni autonomías, ni Organizaciones profesionales, ni los Partidos políticos, ni… … 

ASAJA, COAG, UPA y Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía nos dicen que los agricultores andaluces están contra unos eco-esquemas que les llevarán a la ruina. Los eco-esquemas son ayudas directas que se contemplan por primera vez en el marco normativo de la PAC, en sustitución a actual pago verde, también conocido como “greening”, y copan hasta el 25% del presupuesto nacional (1.107 millones de euros). En concreto, dichos importes compensarán a aquellos productores que incorporen prácticas favorables a la conservación del medio ambiente, que previamente quedarán estipuladas en el Plan Estratégico de la PAC.
Tras conocer la propuesta del departamento de Luis Planas, las organizaciones agrarias y las cooperativas aseguran que el modelo planteado se va a traducir, con toda seguridad, en una pérdida de renta para el campo andaluz porque las prácticas medioambientales no quedan vinculadas a las regiones productivas y, en cambio, se proponen mayores importes para las zonas menos productivas. Las organizaciones firmantes insisten en que si es necesario volverán a sacar los tractores a la calle.
Y la propia COAG, de clarísima posición ideológica, planteará a sus Uniones regionales, la convocatoria de un proceso general de movilizaciones agrarias, dentro de un marco de unidad de acción con las otras dos organizaciones profesionales agrarias representativas. 
“Hay más que motivos para salir a la calle a reivindicar un plan urgente de medidas de apoyo. Los hombres y mujeres del campo nos enfrentamos en estos momentos a una tormenta perfecta: una espectacular subida de los costes de producción, precios a la baja en origen con diferenciales entre el campo y la mesa por encima del 450%, mayores exigencias pero menos ayudas con la nueva PAC, una aplicación en España que atenta contra los intereses de los agricultores y ganaderos profesionales y una propuesta de reforma de Ley de Cadena Alimentaria que no acaba de atajar las prácticas comerciales abusivas y la venta a pérdidas”. 
Si se aprueba el Plan Estratégico Nacional, nos dicen, sobre la base de los términos planteados por el Ministerio de Agricultura, el agricultor profesional sería el gran perdedor de la aplicación de la nueva PAC en España.

Sin embargo, el ministro Planas, fiel al gobierno actual, en medio del lodazal actual, sigue afirmando que, están acordados todos los puntos importantes del Plan Estratégico, con la excepción de los eco-esquemas. 
Sin embargo, y según la mayor parte de los consejeros de Agricultura, en lo único que se alcanzó un pacto en julio es en «seguir negociando sobre la base del documento-propuesta que presentó el Ministerio». 
A la espera de que se haga pública el acta de la famosa reunión del 14 de julio, tras más de dos meses de espera, continúan las negociaciones de carácter técnico entre los representantes de la Administración central y de las comunidades.
Pero nadie olvide además que, una vez que se cierre este documento por la parte agraria, será necesario someterlo a la consideración y aprobación de la ministra que manda, a la ministra Ribera, la vicepresidenta tercera del Gobierno, por toda la parte medioambiental de la nueva PAC, que es mucha, y a la que se vinculan el 40% de los fondos totales.

Y, pues que, como siempre, todo se hace igual de mal. Pero como no tenemos un Ministro sino un vendedor de humo, sigue afirmando el formidable esfuerzo de diálogo y negociación realizado desde hace más de dos años por este ministerio con las comunidades autónomas y las organizaciones profesionales agrarias para dar cabida a todos los intereses en el Plan Estratégico para la aplicación de la Política Agraria Común (PAC) en España.
Este Gobierno logrará para España, una PAC más justa, más sostenible, más social y que apoye la innovación y la digitalización. Planas ha añadido además que, desde un espíritu constructivo y de constante trabajo, el ministerio ha hecho un gran trabajo de análisis de todas las necesidades sectoriales y un ingente ejercicio por acercar todas las posiciones.
Quiere avanzar sobre los eco-esquemas, prácticas voluntarias que contribuyen a preservar el medio ambiente, la biodiversidad y a luchar contra el cambio climático, y ha mostrado su confianza en que hay voluntad de trabajo en común, porque “estamos en tiempo y forma para alcanzar un acuerdo satisfactorio para todos”.

Y como al parecer su carácter dialogante ya no da más de sí nos ha amenazado a todos con que, “si la Comisión Europea no aprueba el Plan Estratégico antes del 1 de enero próximo, aquí no cobra nadie”.
Y después de esta clarísima amenaza, totalmente cierta, uno tras otro de nuestros representantes políticos, salvo el representante de VOX, han mostrado su inanidad y en vez de machacar al gobierno por su inutilidad han mostrado su total docilidad a la situación planteada.
El portavoz de Agricultura del PSOE en el Congreso ha señalado, “que se debe cumplir con los acuerdos y reglamentos de la Unión Europea, así como con la “diversidad de España”. 
El grupo popular ha puesto en duda que las comunidades pudieran apoyar al Gobierno en julio pasado si les faltaba por conocer las propuestas en asuntos como los eco-esquemas o las regiones de pago, y ha aludido a las nuevas movilizaciones convocadas por los agricultores porque pueden perder ayudas mientras aumentan las exigencias ambientales y los costes de producción.
Podemos ha pedido que se incorpore la condicionalidad social (ayudas a cambio de cumplimiento de normas laborales) de forma voluntaria a partir de 2022, en lugar de 2024, y que se garanticen las ayudas a las pequeñas y medianas explotaciones.
Por el grupo Plural, ERC ha echado en falta “por ahora el consenso con los territorios”; PDeCAT ha reclamado que Cataluña pueda definir sus propias políticas agrarias; y Compromís ha exigido el tratamiento en frío para las importaciones de cítricos de países terceros ante el aumento de plagas.
Ciudadanos ha lamentado que no se acepten enmiendas del resto de grupos en el proyecto de ley de la cadena alimentaria.
Y solamente VOX, ha acusado al Ejecutivo por practicar “demagogia ecologista” cuando persisten los precios bajos en el campo y se impone a los productores “perder competitividad con nuevas obligaciones y menos dinero y el PNV que criticaba a Planas su amenaza de que «aquí no cobra nadie».
Pero como pueden comprobar nuestros representantes públicos son Neronianos, tocan la flauta mientras arde el sector.
 

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