Sobre nuestra presente incapacidad en política Agraria.

05 de enero de 2022

Nuestro ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación presentó, el pasado 28 de diciembre, ante el Consejo de Ministros y tal como estaba previsto para poder cumplir con las fechas de remisión previstas por la UE, el Plan Estratégico para la aplicación de la Política Agraria Común (PAC) en España a partir del año 2023. El gobierno como así estaba previsto tras su revisión lo remitió a la Comisión Europea para su aprobación, cumpliendo así lo establecido en los nuevos reglamentos.

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Según Planas y como resumen de su actuación el plan está “suficientemente dotado para afrontar los grandes retos del sector”, con 47.724 millones de euros, que superarán los 50.000 si se suman las aportaciones estatal y autonómica para cofinanciar medidas de desarrollo rural. Vamos a vivir una PAC más justa, más social y más sostenible. ¡Planas dixit!

Según el MAPA el Plan Estratégico:
“Es un instrumento determinante para garantizar la viabilidad de nuestros sectores agrícolas y ganaderos, que son la base del sistema agroalimentario y el principal motor económico de la España rural. Para ello contempla apoyos enfocados a la mejora de la competitividad de sus explotaciones mediante las ayudas a rentas, el servicio de asesoramiento y las medidas de desarrollo rural en favor de la innovación, la mejora del conocimiento, las inversiones, el uso de tecnología y la digitalización, entre otros aspectos.
La PAC acompañará de forma particular a las explotaciones pequeñas y medianas haciendo uso de todas las medidas de redistribución a su alcance. Entre ellas, la limitación (“capping”) y reducción de la ayuda básica, que fijará el importe máximo de los pagos a 100.000 euros y prevé una reducción progresiva cuando supere los 60.000 euros. No obstante, para evitar distorsiones de empleo, se podrán descontar los costes salariales y laborales, en cualquier caso, ninguna explotación cobrará más de 200.000 euros de ayuda básica a la renta. También recoge el pago redistributivo de la ayuda a explotaciones de mayor tamaño a las pequeñas y medianas.
Además, el plan incluye otros aspectos especialmente relevantes en España como son la reducción de la brecha de género y el apoyo al relevo generacional, ya que como ha señalado el ministro está previsto que en la próxima década se jubilen las dos terceras partes de los agricultores en activo. Por ello ha destacado que habrá primas de hasta un 15% de las ayudas para la incorporación de jóvenes agricultoras y ganaderas. El ministro ha enfatizado que España ha sido pionera en proponer que la igualdad de género se recogiera como uno de los objetivos de la PAC.
Además, por primera vez se incorpora a la PAC la dimensión social y España, atendiendo a la importancia en nuestro sector de la presencia de asalariados, pretende hacerlo desde el año 2024, un año antes de lo previsto como obligatorio en el reglamento.
El ministro ha resaltado también que la nueva PAC fomenta la innovación y la digitalización del sector agrario, lo que redundará en una mejora de la rentabilidad de las explotaciones. El ministro ha recordado que, aunque España es uno de los principales perceptores de ayudas de la PAC, el apoyo representa el 20% de la renta de los agricultores y ganaderos, cuando en otros países llega al 30%.
Se trata de la PAC más ambiciosa en materia climática y ambiental de la historia de la UE, acorde con los compromisos adquiridos en el marco de los convenios de Naciones Unidas (Biodiversidad y Cambio Climático) y de la propia hoja de ruta establecida en el “Pacto Verde Europeo”. De esta manera, el Plan Estratégico de España dará respuesta a las necesidades ambientales identificadas para nuestro país, contribuyendo a la consecución de los objetivos de las estrategias de la “Granja a la Mesa” y de “Biodiversidad para el horizonte 2030”.
Algunos de estos objetivos son la reducción de emisiones, el incremento del papel de sumidero de carbono, el incremento de la superficie dedicada a la agricultura ecológica y las reducciones del empleo de productos fitosanitarios, de la pérdida de nutrientes del suelo y del uso de fertilizantes y de antimicrobianos en la cría del ganado. En el caso concreto de España, la lucha contra la desertificación y la erosión, la mejora de la estructura de los suelos y su contenido en materia orgánica o el mantenimiento de la elevada biodiversidad ligada a hábitats agrarios, son necesidades que cobran una importancia relevante. La propuesta que se va a presentar a la Comisión Europea destina cerca del 43% del presupuesto total a alcanzar los objetivos climáticos y ambientales”.


Pero, tras los párrafos anteriores, típico y permanente autobombo de este gobierno social-comunista, que ante la remisión del PEPAC no podría faltar, nos encontramos con una realidad que nada tiene que ver con la visión que se nos ha dado desde el MAPA.
Agroinformación, nos resumen el descontento del sector, señalándonos la posición de algunas Organizaciones agrarias.
ASAJA CYL CONSIDERA QUE ES LESIVO PARA LOS INTERESES DE LA REGIÓN, porque «choca frontalmente» con el modelo profesional que hay en esta Comunidad. Planas ha ignorado por completo nuestras propuestas esenciales como la defensa de los agricultores y ganaderos profesionales, el documento elaborado choca frontalmente con el modelo de agricultura y ganadería profesional de Castilla y León, ya que las medidas que propone sitúan a los profesionales en desventaja respecto a quienes tienen el campo como actividad complementaria.
El Plan propuesto difiere totalmente del que existe en Castilla y León y se aleja totalmente del que se defiende en otros países como Francia, que estos días confirmaba que la percepción de ayudas debía supeditarse a la cotización a la Seguridad Social y cuestiona medidas como el pago redistributivo o la degresividad en determinadas ayudas.

ANDALUCÍA SE REBELA CONTRA EL PLAN Y RECUERDA QUE SI ES MALO PARA LA REGIÓN LO ES PARA ESPAÑA
Asaja Andalucía asegura que «penaliza la diversidad productiva y supone un claro agravio para los agricultores y ganaderos andaluces que, si no se logra modificar y entra finalmente en vigor en 2023 tal y como ahora está redactada, perderán más 450 millones de euros en el quinquenio 2023-2027. No refleja el planteamiento unánime que le ha trasladado Andalucía, región que cuenta con 230.000 agricultores y ganaderos, uno de cada tres de quienes desarrollan la actividad agraria en nuestro país, a quienes esta propuesta asesta un tijeretazo de más de 90 millones de euros anuales. «Por lo que una PAC que no es buena para Andalucía, que no es buena para uno de cada tres agricultores españoles, no puede ser buena para España».
El Plan ignora las demandas del sector agrario andaluz en lo que respecta al modelo regional de la ayuda básica a la renta, que reduce el número actual de regiones agronómicas (estratos productivos por los que se fijan las ayudas) en un 60%, lo que penaliza la diversidad productiva de España y supone un claro agravio para Andalucía, la comunidad autónoma con la agricultura más diversa de España.
COAG Andalucía ha dejado claro que “no vamos a aceptar nunca esta reforma mortal para Andalucía y estamos dispuestos a luchar”. Andalucía afirman es la única región española que pierde con la propuesta del Ministerio de Agricultura: 700 millones de euros en el periodo 2023-2027, un recorte que van a sufrir 125.000 explotaciones profesionales, las más productivas y las que generan más empleo y valor añadido en las zonas rurales.

MONAGO LAMENTA LA FALTA DE CONSENSO
Por su parte, el presidente del PP de Extremadura, José Antonio Monago, ha calificado de «grave error» que el Gobierno de Pedro Sánchez haya enviado a Bruselas «sin ningún consenso con las comunidades autónomas» el plan estratégico y ha recordado que, hasta el momento, todas las reformas en materia de PAC que salieron del Ministerio cuando gobernaba el Partido Popular «lo hicieron con un acuerdo de consenso con las regiones».
Monago cree que es «verdaderamente histórico» que se envíe «por las bravas» un plan tan importante para el campo extremeño, donde se recoge un modelo de la PAC «con menos dinero», pero que «exige más requisitos medioambientales a los agricultores y ganaderos».
Para el líder del PP, esto pone en riesgo la rentabilidad de las explotaciones agrarias y lo hace justo en momentos en los que se sufre «una crisis de bajos precios, agravada por la subida exponencial de los costes de producción».

POR OTRA PAC Y CIEN ORGANIZACIONES TAMBIÉN LA RECHAZAN Y PIDEN MEDIDAS MÁS AMBICIOSAS.
Asimismo, la Coalición por Otra PAC sigue sumando adhesiones en su carta, que pide a los dirigentes una Política Agraria Común (PAC) que esté a la altura de los grandes desafíos a los que se enfrenta. En total, 100 organizaciones reclaman medidas ambiciosas capaces de luchar contra el despoblamiento rural, la crisis climática y de biodiversidad, o la pandemia y el riesgo creciente de nuevas zoonosis.
La misiva fue enviada en julio de este año a cinco ministerios -los de Agricultura, Pesca y Alimentación; Transición Ecológica y Reto Demográfico; Sanidad, Consumo y Bienestar Social; y Agenda 2030- y a las consejerías de agricultura. Ha sido coordinada por la Coalición Por Otra PAC, conformada por organizaciones provenientes de diversos ámbitos como la ganadería extensiva, el consumo, el medio ambiente, la justicia social, la producción ecológica, la nutrición, el bienestar animal y el desarrollo rural. A esta acción se han sumado muchas más entidades, en un proceso que todavía está abierto (nuevas adhesiones, aquí).
La carta contiene un conjunto de propuestas técnicas que deben ser consideradas para que la PAC retome la senda de la transición agroecológica y social. También, denuncia la falta de transparencia deliberada en el actual proceso de elaboración del PEPAC. Es necesario recordar que se trata de la Política a la que se destina la mayor cuantía de dinero público europeo, el 31% del presupuesto total de la Unión. Solo España recibirá más de 47.000 millones de euros, hasta 2027. Es decir, su impacto sobre el territorio, el consumo y las personas que viven y trabajan en el campo es enorme. Y su potencial transformador, también.

Terminemos señalando que, para ASAJA Córdoba, el ministro Planas “impone una muy lesiva PAC para Córdoba y Andalucía sin ningún tipo de dialogo con el sector, ni antes ni ahora”. Además, en esta ocasión, Planas ha enviado a la Comisión Europea su propuesta del Plan Estratégico para la PAC (PEPAC) cuando tiene abierto, el mismo Plan, a exposición pública hasta el 4 de febrero de 2022 y que según se nos dice la UE admite propuestas sin terminar de definir en concreto las propuestas definidas.
Y nosotros añadimos y nos preguntamos para terminar “que se ha hecho durante los últimos tres años, que según nos dicen desde el propio MAPA, se han venido reuniendo todos los responsables del sector para que, tras tres años de contactos y reuniones permanentes, grupos de trabajo “ad hoc”, ... …, lleguemos a esta situación”.

Lo que ha ocurrido con el PEPAC español, ¿no es una muestra definitiva de la incapacidad de nuestros actuales políticos agrarios y lo que es más importante de la inanidad de sus dictatoriales decisiones?

 

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