FRACASO DE PLANAS

Bruselas recorta las cuotas españolas

15 de diciembre de 2021

Los ministros de Pesca de la Unión Europea han alcanzado este martes un acuerdo sobre las posibilidades de pesca para la flota comunitaria en 2022, que incluye un recorte del 8% en las capturas de merluza sur en el caladero nacional.

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El pacto para el reparto de cuotas pesqueras para el océano Atlántico y el mar Mediterráneo ha llegado poco después de las 9.00 horas de este martes, después de iniciar los debates a las 10.00 horas del lunes, aunque el Consejo de Pesca comenzó formalmente el pasado domingo.
Finalmente el acuerdo alcanzado recoge un recorte del 8% en las capturas merluza sur en el Cantábrico y entre Finisterre y el golfo de Cádiz, lo que supone el tercer año de disminución en la pesca aunque una mejora con respecto a la reducción que proponía la Comisión Europea del 18,5%. Otras especies de interés para la flota española en el Atlántico como el lenguado de caladero nacional sufrirá también una disminución del 5%, mientras que la cuota para el abadejo se mantiene con respecto al año pasado.
El ministro Planas, ha asegurado que el país, a pesar del recorte, ha conseguido reducir el recorte del impuesto a la merluza, la especie de mayor valor para la flota española. En el encuentro, según el propio ministro y recoge Efe, se añadió el compromiso de revisar el modelo de evaluación de la reserva, por lo que el titular de la cartera calificó de "magnífico resultado" lo acordado.


El acuerdo sobre el reparto de los Totales Admisibles de Capturas (CE) y cuotas para el Atlántico ha sido aprobado por unanimidad, ha asegurado Planas. Sin embargo, la reducción de los esfuerzos pesqueros, en el marco del Plan Plurianual para las pesquerías demersales del Mediterráneo, salió adelante solo por mayoría cualificada del Consejo, con el voto en contra de España, indicó el ministro. Planas había insistido desde el inicio de la reunión en que España se oponía a rebajar el esfuerzo pesquero otro 7,5% para el arrastre y el palangre en el Mediterráneo, donde faenan unos 900 buques españoles.

El sector pesquero tacha de inflexible al comisario Sinkevicius

El sector pesquero ha tachado de inflexible la actitud del comisario europeo de Pesca, Océanos y Medio Ambiente, Virginijus Sinkevicius, en la negociación de los Totales Admisibles de Capturas (TAC) y cuotas de pesca establecidos para 2022 que ha finalizado esta mañana en Bruselas.
De acuerdo con la Confederación Española de Pesca (Cepesca), el resultado del Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca "sume a las empresas del sector en una crisis de rentabilidad, con la consiguiente destrucción de empleo". Cepesca entiende que la Comisión Europea ha demostrado falta de sensibilidad con los pescadores en una coyuntura complicada por la crisis sanitaria y la subida de los costes de explotación y logística.
Es decir, los temores de la Confederación Española de Pesca se han confirmado a pesar de haber advertido al ministro de su preocupación ante los posibles resultados del Consejo de ministros de Pesca El sector, si bien comparte la posición que defendía el Gobierno de España en relación con las poblaciones del Atlántico en aguas ibéricas para mantener el statu quo, sobre todo de merluza sur, insistió en rechazar nuevas medidas en el Mediterráneo hasta que se conozcan los resultados de los estudios científicos. Es mas, la patronal Cepesca consideraba que, antes de introducir nuevas medidas en el Mediterráneo, ya sean las propuestas por la CE (reducción adicional del 7,5% de los días de pesca para la flota de arrastre y palangre y un TAC de 800 toneladas para la gamba roja), o ya sean medidas adicionales de selectividad como propone el Gobierno, es fundamental valorar los efectos de las medidas implementadas durante los últimos dos años en el marco del Plan Plurianual de Pesca en el Mediterráneo Occidental, en vigor desde enero de 2020. El sector señalaba que estas medidas ya han tenido un duro impacto en la flota pesquera del Mediterráneo, la primera interesada en lograr una pesca sostenible tanto desde un punto de vista medioambiental como social y económico.

Decepción, también entre los agricultores

En el Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la Unión Europea, reunidos el domingo 12 y lunes 13 de diciembre, la gran mayoría de los Estados miembro han reconocido el impacto que la subida de los costes de producción está teniendo en el sector agrario, debido al incremento de la energía y de las materias primas. Así, el vertiginoso aumento de la cotización del gas natural y la consecuente ralentización de la producción de fertilizantes, ha multiplicado por tres su precio en el caso de los nitrogenados, que son los más usados.

También se reconoce que tanto la Comisión Europea, como los Estados miembros tienen información sustancial que describe cuantitativamente la gravedad de la situación actual resultante del aumento de los insumos agrícolas; sin embargo, ni se han propuesto, ni acordado, ni pedido a la Comisión medidas concretas pare corregir o apoyar a los agricultores y ganaderos.

El Consejo ha abordado también un Plan de Contingencia para garantizar el suministro y la seguridad alimentaria de la UE que, propuesto por la Comisión, se apoyaría en un Mecanismo Europeo de preparación y respuesta ante crisis de seguridad alimentaria basado, a su vez, en la creación de un nuevo grupo de expertos de los Estados miembros. El objetivo del plan es prepararse para posibles desafíos futuros, incluidos eventos climáticos extremos, problemas de salud animal y vegetal, y escasez de insumos clave como fertilizantes, energía y mano de obra.

No obstante, en opinión de Unión de Uniones, este plan no puede dar respuesta a la crisis actual. Sus medidas, se implementarían en todo caso a partir de mediados de 2022 y hasta 2024 y, además, lo que se plantean son actuaciones de seguimiento, intercambio de información, desarrollo de indicadores y la elaboración de recomendaciones sobre directrices o maneras de abordar los riesgos y vulnerabilidades que pongan en peligro la cadena alimentaria. “Plantear este futuro plan como solución a lo que llevamos sufriendo todo este año y a lo que está pasando ahora mismo, es una cortina de humo” expresan desde la organización “porque en ningún caso se está hablando de acciones concretas de apoyo a los agricultores o ganaderos o de regular sobre el precio de los inputs”.

Unión de Uniones muestra su decepción ante la ausencia de compromisos claros de los Ministros de la UE para afrontar una realidad nefasta para los agricultores y ganaderos, que ellos mismos reconocen que existe. “Las explotaciones agrarias se encuentran en un escenario de vulnerabilidad extrema que habría merecido una posición mucho más proactiva del Consejo de Ministros”, consideran desde la organización, que, además, señala que los más afectados por el encarecimiento de los inputs son los agricultores y ganaderos profesionales que viven fundamentalmente del trabajo en su explotación.

En todo caso, Unión de Uniones pide esa mayor proactividad al Ministro de Agricultura español. “El Gobierno no puede escurrir el bulto escudándose en lo que pueda o no decidirse en Bruselas” consideran “porque hay muchas cuestiones, como las fiscales o la puesta en marcha del contrato eléctrico de doble potencia para regadío, que son competencia del Estado miembro”. En este sentido, la organización recuerda que en días pasados ha presentado al Ministerio un paquete de medidas que incluye la creación del gasóleo profesional agrario, la revisión de módulos de IRPF y bonificaciones fiscales, apoyos a la financiación o supresión de las ITV para vehículos agrícolas, señalando que son ya medidas que se han puesto en marcha con ocasión de anteriores crisis.

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