Presidente ¿hacia dónde nos movemos?

19 de enero de 2022

La Comisión Europea quiere reconocer la energía nuclear como energía verde al menos hasta 2045, para intentar frenar el descalabro energético en el que ella misma se ha metido con sus idiocias bioclimáticas.

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Hemos conocido que, a partir de la pasada Nochevieja, Alemania siguiendo las decisiones y acuerdos de su presidenta anterior, ha cerrado la producción de las seis nucleares que aún le quedaban en funcionamiento para conseguir su producción de energía nuclear antes del fin de este año 22.

Pero como ya es sabido por todos los que seguimos estos temas que, no olvidemos, influyen de forma directa en nuestro mundo agrario tan dependiente de las criminales decisiones que en materia energética se están tomando desde Bruselas, dependientes todas de nuestros reiteradamente condenados “ecologetas”, nuestro gobierno actual boga y bogará en todos los casos en contra de nuestros intereses. Dependemos, en los temas energéticos de una ministra “hooligans”, la simpar Ribera y contamos con el silencio cómplice de nuestro ministro Planas que, hasta el momento y a pesar de sus enormes capacidades, nunca está dispuesto a jugarse nada de su “poltrona”.

Bruselas, insistimos, ha presentado ya, a la opinión de sus Estados miembros, un proyecto muy acabado, otorgando el reconocimiento de “verde” a las centrales nucleares que ya están en marcha y a todas las que se construyan al menos hasta 2045 y en forma paralela a todas las plantas de generación de electricidad con gas.
Pero como siempre ocurre la UE, lejos de tener objetivos comunes, en los grandes temas se pliega con facilidad a los intereses de sus miembros más poderosos y en este caso, lejos de conseguir con facilidad lo que por otro lado es absolutamente imprescindible, la generación de energía eléctrica procedente de la energía nuclear, se bate entre el sí francés y el no alemán.
El francés Thierry Bretón, comisario europeo de Mercado Interior, en consonancia con los intereses franceses, ya ha manifestado que, “cualquiera que diga que podemos conseguir cumplir los objetivos del Pacto Verde para 2050 sin energía nuclear, no está viendo la verdad porque las cifras están aquí, sin duda, una clasificación “verde” adecuada, incluyendo la energía nuclear y el gas, ayudará a que se canalice la financiación adecuada, también hacia la energía nuclear, y así se asegurarán los objetivos de reducción de emisiones”. Por supuesto que el francés para facilitar el visto bueno de Alemania, habló ya de conceder similar reconocimiento al gas natural.
El vicecanciller y ministro alemán de Economía y Protección del clima, el ecologista Robert Habeck, ya ha manifestado que “etiquetar la energía nuclear como sostenible es un error con esta tecnología de alto riesgo”, cuestionando también la inclusión del gas en la taxonomía “verde”.

Ante el lío formado entre unos y otros, partidarios y opositores, la Comisión que ya anunció el 1 de enero que había abierto una fase de consulta con los estados del bloque y expertos sobre su proyecto de texto, para una discusión que originalmente debía finalizar el 12 de enero, ha extendido el plazo previsto hasta el
21 de este mismo mes, entendiendo y comprometiéndose a que, la versión final del documento esté publicada a fines de enero.

Según France 24, esta inclusión de la energía nuclear en actividades que pueden beneficiarse de la financiación verde, concedida con carácter transitorio, ha suscitado la oposición de un puñado de países, como Alemania y España, y el grito de furia de entidades ambientalistas. El proyecto, sin embargo, es defendido por Francia y los países centroeuropeos, que argumentan que las energías renovables (como la eólica, solar) sufren de producción intermitente y no permitirán, por sí solas, satisfacer las necesidades de electricidad. Veremos que ocurre posteriormente con el Proyecto en el Parlamento Europeo.
A la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, han llegado dos tipos de respuesta a su planteamiento.
La apuesta por la nuclear que está llevando a cabo Francia, que tuvo el menor coste energético de todos los miembros de la UE en el pasado año 2021 y que sigue adelante con sus planes de elevar la inversión en reactores que garanticen la independencia eléctrica de los hogares del país, es seguida por los votos a favor de Bulgaria, República Checa, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, Finlandia, Hungría, Polonia y Rumanía. En el lado contrario se sitúan , Alemania, Austria o España, donde recordemos el precio de la luz cerró 2021 como el año más caro de toda la serie histórica, con un precio medio de 111,93 euros/MWh.

Entendemos con cierta facilidad la posición francesa y también la alemana, una por su producción actual y la otra por la estupidez de suprimir todo lo nuclear y quedar a expensas del gas ruso, cosa que sí habría que temer… … allá ellos, pero a que juegan la “ecologeta” Ribera y el Pinocho Sánchez.

“El Gobierno español ha rechazado la propuesta de la Comisión Europea para incluir en las energías verdes a la nuclear y la de ciclo combinado de gas natural. Al menos mientras no haya otras alternativas reales para lograr emisiones cero de CO2.
Tenemos un Gobierno preso de la ideología en un tema que es fundamentalmente económico, tecnológico y de recursos energéticos limitados. Hoy por hoy, no existen los medios tecnológicos para lograr una transición total a las energías verdes, aunque política y económicamente se tuviera la voluntad mundial de impulsarlas. Es una cuestión de datos, de hechos, esos que prefieren obviar responsables políticos irresponsables. Tenían cuatro meses para hacer enmiendas, pero la tentación religiosa y el buen rollito han podido más que la ciencia y los datos.
En su último libro, Cómo evitar un desastre climático (2021), Bill Gates hace un estudio minucioso de las fuentes de energía actuales y las medidas que habríamos de tomar para lograr el objetivo de emisiones cero para el 2050. Bill Gates es un convencido del calentamiento global, y está invirtiendo millones de dólares en desarrollar y apoyar proyectos científicos para lograr la suficiencia en energías verdes. No es un vulgar divulgador de las teorías apocalípticas del ecologismo étnico, sino un tecnólogo y empresario, que antepone los datos a la frivolidad de quienes han convertido el cambio climático en una religión. O en una estética.
Para empezar, hace una relación de los sectores económicos que son responsables de los 51.000 millones de toneladas de dióxido de carbono que actualmente emitimos a la atmósfera… …
El sector económico que emite más gas de efecto invernadero a la atmósfera es el del cemento, el acero y los plásticos, un 31 % del total. Le sigue el consumo de electricidad, con el 27%. Cultivar plantas y criar animales, un 19%. Medios de desplazamiento (aviones, camiones, cargueros, barcos y coches) un 16%, y en medios de calefacción, aire acondicionado y refrigeración, un 7%... …
… … Los datos de Bill Gates son concluyentes, ni hoy ni en un futuro cercano podremos cubrir nuestras necesidades energéticas con sólo las energías verdes, porque tecnológicamente estamos muy lejos de encontrar una solución a las energías fósiles, aun cuando todos los Gobiernos mundiales tomaran medidas políticas para beneficiarlas fiscalmente con primas verdes.
Un ejemplo, el mundo consume hoy 5.000 gigavatios de electricidad, los combustibles fósiles proporcionan dos tercios de ella, mientras que la eólica y la solar únicamente un 7%. Un principio de realidad imposible de obviar. Sin contar que hay sectores que dependen de las energías fósiles, como las cementeras, el acero o los grandes cargueros, ya que las baterías, tecnológicamente ni son ni se espera que sean significativamente más eficientes de lo que son ahora.
Todas las soluciones para lograr suficiente energía verde, todas, pasan por la aportación de la energía nuclear. Tiene el problema de los residuos, pero es una energía verde como la hidroeléctrica, la fotovoltaica o la eólica. Con una novedad. Los generadores de fisión de última generación han reducido el error humano a cero porque dependen de ordenadores, se han diseñado a prueba de desastres naturales y sabotajes y consumen uranio empobrecido. Es decir, podrían eliminar el 95 % de los residuos radioactivos actuales por ser la materia prima de su funcionamiento. El proyecto TierraPower ya está diseñado a falta de ponerlo en marcha. Y en el horizonte, la fusión nuclear. (A.Robles. Libre Mercado).

Terminemos reseñando lo que hace unos días en el colectivo “La Alpujarra”, nos comentaba nuestro colega Javier Angulo, viejo dirigente agrario fustigador, entre otros muchos temas, de los ya suficientemente periclitados biocombustibles , sobre el tema que nos ocupa.
Nos decía Javier que:
“… …La República China, como en lo del carbón para el 2060, no ha preguntado a nadie y ya ha presupuestado 440.000 millones de dólares para construir 150 “pequeñas” centrales nucleares de fisión de moderna tecnología, más barata y mucho más segura. Y por supuesto ya nos ha comunicado que no se va a conformar con la “fisión” nuclear y ya tiene un “sol artificial”, generador de energía nuclear, por “fusión”, energía limpia e ilimitada. Ya en este pasado año 2021 ha conseguido una operación continua de plasma durante 17 minutos en los que funcionó a 70 millones de grados… …
Y si como ya sabemos, Francia, Rusia, Estados Unidos, India y la China van por el abierto camino de la nuclearización energética qué pintamos los españoles caminando en la dirección contraria… …”

Presidente por qué.

 

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