El Gobierno debe actuar de forma inmediata.

02 de febrero de 2022

La semana pasada terminábamos nuestro artículo semanal, “Se veía venir”, señalando lo que las UPA al margen de las exigencias de la UE, pedía al gobierno actual, por ser competencias propias de nuestro gobierno, para resolver el tremendo problema que está viviendo el sector agrario.

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Señalábamos que, aunque nosotros estemos en total desacuerdo, con alguna de las reivindicaciones solicitadas, vean todas las posibilidades de actuación que aún tenía y tiene nuestro gobierno, según su Organización Profesional más próxima a su ideología.


El gobierno puede y así lo pide la UPA:
. un Plan de choque ante el incremento de los costes de producción agrícolas y ganaderos.
. una aplicación a rajatabla de la Ley de la Cadena Alimentaria para garantizar unos precios justos para nuestros productos.
. una PAC para la agricultura y ganadería familiar, que establezca mayores apoyos para jóvenes y mujeres rurales.
. el control exhaustivo de las importaciones y aplicación de cláusulas que impiden relaciones comerciales injustas en los acuerdos con terceros países.
. el fortalecimiento del sistema de seguros agrarios, con cambios que lo hagan más universal y accesible.
. Planes Hidrológicos adaptados al futuro del sector agrario que permitan la consolidación, modernización y optimización de los regadíos, así como un reparto más justo entre las explotaciones.
. La reducción de las tarifas eléctricas que están ahogando al mundo rural y aplicación de la doble potencia en el sector agrario, tal y como ya recoge la ley.
. la retirada del lobo del LESPRE y desarrollo de planes de gestión sostenible de la especie.
. los adecuados servicios sociales y sanitarios en el medio rural y desarrollo de planes educativos, formativos y de empleo que permitan el progreso sostenible del medio rural.

Nosotros estamos en total desacuerdo con todo aquello que suponga adentrarnos en el camino de la socialización impregnada de un maltusianismo inaceptable, por el que están transitando, desde hace ya demasiado tiempo, todas las Organizaciones Internacionales con la ONU y la FAO a la cabeza y los gobiernos occidentales, con la UE y España a la cabeza de la manifestación.

Por ello no es de extrañar que consideremos una memez el intento de fijación de costes a los insumos agrarios y por supuesto toda manipulación en los precios de producción con la monserga de los “precios justos, porque si algo puede favorecer al desarrollo agrario es, un máximo de libertad empresarial, una fijación de precios en total libertad para que estos, libremente fijados, sean el semáforo que permita la mejor utilización de los medios de producción, por supuesto privados, y logren la mejor elección empresarial.


El Plan de choque propuesto, la aplicación a rajatabla de la ley de la cadena para garantizar unos precios justos, una PAC impuesta, Planes Hidrológicos que dicen conocer el futuro agrario, son ejemplos de dirigismo impuesto por las ideas que hoy imperan entre nuestros dirigentes y que, de seguir así, terminarán con la primacía del mundo accidental.

¿Es admisible que el Foro de Davos intente imponernos hasta lo que hay que comer? Los grandes del Planeta siguen dictando lo que debemos hacer
Y así ha publicado ya, "los 7 alimentos que debes comer para salvar el planeta".
El dictado alimentario del Foro de Davos ha elegido siete productos para presionar a la población a que los consuma.
Podemos creernos que el Foro Económico Mundial que ha elegido al presidente-dictador comunista chino, Xi Jinping para su inauguración, nos dicte, que “para salvar el planeta” debemos comer, algas, lentejas, fonio (un cereal), okra (un vegetal), moringa (un árbol), espinacas y champiñones. Por supuesto, no hay ninguna referencia a ningún producto cárnico en el vídeo, ya que la guerra a la carne también está en la agenda de Davos y hasta en el Plan 2050 del Gobierno de Pedro Sánchez. El Foro, además de promocionar los beneficios y las vitaminas de estos productos, destaca su baja huella de carbono recurriendo además a la falsa teoría malthusiana, que afirma el agotamiento de los recursos de la Tierra.

Las personas son el recurso definitivo, (The Ultimate Resource, publicada en 1981 y actualizada en 1996 como The Ultimate Resource 2).
Las reservas de recursos naturales son infinitas pues son creadas por el recurso siempre renovable de la inteligencia humana. En efecto, la madera, el carbón, el petróleo y el uranio no son recursos en absoluto hasta que no se combinan apropiadamente con el ingenio humano. "Los seres humanos, no son meras bocas adicionales que alimentar, sino mentes productivas e imaginativas que ayudan a crear soluciones a los problemas humanos, dejándonos así en una mejor situación a largo plazo." Por qué la mayoría de las estadísticas gubernamentales sociales y económicas tratan a las personas como si de pasivos se tratara y no de activos. "Cada vez que nace un becerrillo, el PIB per cápita de una nación aumenta. Cada vez que un bebé nace, el PIB per cápita cae."
Las dos tendencias que mejor capturaban la mejoría a largo plazo en las condiciones de vida a lo largo de los últimos doscientos años fueron el incremento de la expectativa de vida y el declive de la mortalidad infantil. Son el signo definitivo de la victoria humana sobre la muerte.
Cual sería nuestro bienestar actual si la población mundial nunca hubiese superado cuatro millones de humanos que habitaban el planeta hace miles de años. En tal caso, sería muy dudoso que pudiésemos disfrutar de la gasolina, las fotos, la penicilina, los viajes a la luna o la actual esperanza de vida… …
En todo proceso las soluciones que los empresarios encuentran nos dejan a los demás en una situación mejor de la que estábamos antes de que surgieran tales problemas.

Pero así se viene actuando, en todos los órdenes, desde hace ya demasiado tiempo. Menos mal que nunca se cumple Programa alguno porque como ya ha quedado demostrado hasta la saciedad por los economistas austriacos, desde hace más de un siglo, el socialismo es una imposibilidad en sí mismo.
“La propiedad privada y el comercio permiten crear oportunidades de ganancia en el mercado.
Una oportunidad de ganancia se produce porque existe una descoordinación: hay algo que los consumidores desean y no obtienen.
El empresario ofrecerá ese producto, gracias a que tiene libertad y medios para lograrlo, y le pondrá un precio que le permita obtener ganancias.
Esos precios actúan como señales: otros empresarios se darán cuenta de esas ganancias y competirán por obtenerlas, bajando los precios y beneficiando a todos, cuando en realidad sólo querían beneficiarse a sí mismos.
Pero esto tiene otra consecuencia: los medios de producción también son propiedad privada. Los recursos, la maquinaria, los trabajadores y, en definitiva, lo necesario para la producción, se trasladará hacia aquellos negocios más lucrativos y, por tanto, más necesarios, puesto que pagarán más por ellos.
El uso racional de los recursos y el capital es lo que se denomina cálculo económico: la propiedad privada ha generado la información necesaria, a través del sistema de precios, que permite llevar las preferencias de los consumidores a los productores.
Mediante la abolición de la propiedad privada y el comercio libre, desaparece todo incentivo para producir y vender. Sin esos productos a la venta, no existe oferta ni, por tanto, intercambio en el mercado. Sin ese intercambio, no se crean precios en el mercado libre. Sin esos precios, no existe la información que permite conocer los intereses de los consumidores y la forma más eficiente de producir los bienes que consumimos. El socialismo, entendido como propiedad pública de los medios de producción, elimina la posibilidad de generar el conocimiento necesario para que la economía funcione. De hecho, en la URSS los precios oficiales consistían en la aplicación de múltiples fórmulas que tomaban como base los precios de mercado de los malvados países capitalistas. Incluso su incapacidad hubiera sido mayor si el capitalismo no le hubiera prestado una de sus mayores creaciones: el conocimiento que produce el mercado.
Por supuesto, la imposibilidad es, en este caso, relativa. Evidentemente pueden existir sistemas socialistas en tribus y otras organizaciones sociales pequeñas. Pero llevar dicho sistema a una sociedad más amplia llevaría a enormes problemas de coordinación y reducciones prácticas en la capacidad de la misma en la división del trabajo. Dicha sociedad no podría mantener ni el nivel de vida ni la población que existen bajo el mercado. El resultado es la pobreza y la hambruna, mayores cuanto más lejos se lleva el paradigma socialista, como sucedió en la Rusia de Lenin antes de la NEP o en la Camboya de Pol Pot.”
(Reseña Socialismo, cálculo económico y función empresarial. D. Rodriguez Herrera.)

Llegados a este punto tenemos que insistir en la gravedad del momento, porque, dada la inutilidad de nuestros dirigentes y su persecución a todo lo agrario, algunos ya se han iniciado en el camino de la violencia.

Lo ocurrido en Lorca, el asalto a unas dependencias municipales por ganaderos de porcino, es inadmisible, pero ¿nadie esperaba que la violencia entraría en la escena tras lo que estamos viviendo?
Insistimos, el desprecio hacia todo el mundo rural, es inadmisible y la reacción del gobierno ante lo ocurrido debe ser inmediata. Alguien puede pensar que el porcino blanco tiene que ser Y/o puede ser extensivo… …

El gobierno debe actuar de forma inmediata.

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