Las "pesqueiras" del rio Miño en Arbo 

14 de febrero de 2021

En el Rio Miño, sobre las márgenes fluviales, unas majestuosas e imborrables  construcciones abrazan al padre Miño. Por aquellas tierras se las conoce como ""Pesqueiras" o Pescos", y pueden y deben ser objeto de alguna visita turístico-deportiva si es que junto a la curiosidad por el paisaje desconocido se suma la afición por la pesca

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Estas construcciones líticas son la realidad física del paisaje fluvial del bajo Miño y son un prototipo de asentamiento entre su forma y su función; una síntesis perfecta entre Arquitectura e Ingeniería que solo pueden verse en la zona del baixo Miño, especialmente en Arbo.
De hecho, conforman parte de la cultura, de las tradiciones y del modo de vida de las personas que tienen sus hogares en Arbo.  Durante muchos años las “Pesqueiras” y junto a ellas la pesca de la lamprea, formaron parte de la  vida laboral y la economía de los arbenses.

La tradición de la pesca de la lamprea cuenta con siglos de antigüedad. Lo podemos apreciar en las "pesqueiras" que los romanos nos dejaron a la orilla del río. Estas construcciones, de indudable interés arquitectónico y etnográfico, en Arbo las seguimos  utilizando para la captura de la lamprea, empleando una técnica ancestral, artesanal, sostenible y respetuosa con el medio ambiente, tal y como hacían nuestros antepasados.
Para los antiguos romanos este manjar estaba restringido a emperadores, y ahora, todos podemos disfrutar de esta delicia del Miño, degustando la lamprea en todos sus estilos durante todo el año en los Restaurantes y Casas de Turismo Rural de Arbo. 

Las “Pesqueiras” forman parte de la arquitectura tradicional de Arbo, pero también, son parte de unos determinados valores culturales y sociales. Valores que constituyen una identidad propia, haciendo de Arbo una zona única y rica en cultura popular, son construcciones únicas y unas verdaderas joyas situadas en ambos lados  del Rio Miño.

Las “Pesqueiras” con forma de paralelípedos se componen de varios cuerpos llamados Poios, dispuestos en posición paralela o en batería respeto al curso del río. Entre los Poios, existen estrechos callejones por los que se deja discurrir el agua del río, además de conformar el espacio suficiente para colocar el “buiturón”. El “buituon” es una red cónica con la que se pescan las diferentes especies piscícolas  del bajo Miño, en especial a lamprea. Las dimensiones de las “Pesqueiras” varían según las exigencias topográficas y del nivel de agua de cada tramo del río, sin embargo, cada Poio suele tener una medida estándar de dos (2) metros de ancho, cuatro (4) o cinco (5) de largo y entre cuatro (4) y seis (6) de alto.
Los Pescos se arman desde enero hasta mayo o junio (depende del año). La pesca de la lamprea se hace durante la noche, y es preciso revisar el estado de las redes por lo menos, cada dos horas.

Jurídicamente, las “Pesqueiras” forman parte de régimen de propiedad de herederos, como otras tantas construcciones comunales en la Galicia rural, como molinos y arroyos. Una pesquería puede ser propiedad de una sola persona o de una familia, pero el más habitual es que sean propiedades colectivas (de varias familias).
Las “Pesqueiras” constituyen parte inseparable de la cultura, de la tradición, de la sociedad y del entorno natural y paisajístico del Ayuntamiento  de Arbo. Todos ellos unos valores inherentes y únicos que conforman la identidad de los arbenses como pueblo.

Ya en Arbo, las puedes conocer más de cerca a través del Sendero de Pescadores o la Ruta de las Pesqueiras  y cualquier época es buena para visitarlas. 

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