El Citroën Berlingo retrocede en el tiempo

01 de octubre de 2022

El Citroën Berlingo presenta una serie de elementos de estilo exterior que rinden homenaje al legendario 2CV Furgoneta AU (U de “Utility”) presentado en 1951 y que ganó un buen número de fieles seguidores con sus numerosas conversiones hasta 1987. El 2CV Berlingo Furgoneta es una reinterpretación moderna del mismo, que cuenta con todas las ventajas de la actual Berlingo en cuanto a arquitectura, capacidad de carga, modularidad, tecnologías y prestaciones en carretera.

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Caselani ha aprovechado la ola de la moda vintage, especialmente arraigada en la cultura automovilística italiana. Esta tendencia se manifiesta tanto en los vehículos para particulares como para profesionales: se trata de dar una nueva vida a un modelo legendario del pasado, incorporando al mismo tiempo todo el equipamiento moderno y las prestaciones que se encuentran en un vehículo actual. En el caso de la reconversión realizada en la Berlingo se trata de una reinterpretación que se apoya en el éxito de una furgoneta pionera y en el propio éxito del Berlingo Furgón, protagonista de su segmento en Europa desde su lanzamiento en 1996 y que en sus tres generaciones ha vendido más de 1.891.196 unidades. A finales de agosto de 2022 era el segundo vehículo con más ventas de su segmento en Europa, con una cuota de mercado del 17%. Se trata de un vehículo muy versátil que ha logrado reinventarse a lo largo de los años y que fue pionero en el segmento de los vehículos de ocio, introduciendo numerosas innovaciones como la cabina integrada, la configuración de tres asientos delanteros, el freno de estacionamiento eléctrico y, más recientemente en la tercera generación, el indicador de sobrecarga. También ha sido una de las primeras furgonetas eléctricas, lanzada en 2013.  Caselani ha aprovechado la ola de la moda vintage, especialmente arraigada en la cultura automovilística italiana. Esta tendencia se manifiesta tanto en los vehículos para particulares como para profesionales: se trata de dar una nueva vida a un modelo legendario del pasado, incorporando al mismo tiempo todo el equipamiento moderno y las prestaciones que se encuentran en un vehículo actual. En el caso de la reconversión realizada en la Berlingo se trata de una reinterpretación que se apoya en el éxito de una furgoneta pionera y en el propio éxito del Berlingo Furgón, protagonista de su segmento en Europa desde su lanzamiento en 1996 y que en sus tres generaciones ha vendido más de 1.891.196 unidades. A finales de agosto de 2022 era el segundo vehículo con más ventas de su segmento en Europa, con una cuota de mercado del 17%. Se trata de un vehículo muy versátil que ha logrado reinventarse a lo largo de los años y que fue pionero en el segmento de los vehículos de ocio, introduciendo numerosas innovaciones como la cabina integrada, la configuración de tres asientos delanteros, el freno de estacionamiento eléctrico y, más recientemente en la tercera generación, el indicador de sobrecarga. También ha sido una de las primeras furgonetas eléctricas, lanzada en 2013.  
  
Caselani ha confiado el ejercicio de rediseño del Berlingo a David Obendorfer, reconocido por haber diseñado anteriormente el Type H basado en el Citroën Jumper en 2017 y el nuevo Type HG sobre el Jumpy/SpaceTourer en 2020. Así se completa la gama de furgonetas de Citroën diseñadas por Caselani.  
  
“Las especificaciones de diseño no implicaban simplemente copiar las formas de la antigua furgoneta en el sentido más estricto. Sin embargo, sí que implicaban retroceder en el tiempo y trasladar su encanto único a un vehículo del siglo XXI. Como descendiente lejano, el Berlingo se diseñó como un homenaje al Citroën 2CV de los años 50. Fue un reto apasionante porque la furgoneta original tenía unas proporciones completamente diferentes. Tenía un voladizo delantero muy corto, un bonito y largo capó y un compartimento de carga independiente, características muy diferentes a las del Berlingo. Así que me centré más en dar un aspecto que recuerde al vehículo original sin forzar los elementos de diseño para que se parecieran al 2CV Furgoneta", explica David Obendorfer, diseñador de Caselani.   
El Berlingo 2CV Furgoneta es una representación moderna del “estilo de vida” inspirado en el legendario 2CV AU (U de “Utility”) presentando en 1951, que obtuvo un enorme éxito en su época con casi 1.247.000 unidades vendidas. Y en su descendiente, el 2CV AZU de 1954. Los principios atemporales del modelo original no se han olvidado:  
 • El frontal del Berlingo se ha revisado por completo, mostrando los rasgos característicos del 2CV original. La parrilla, el paragolpes y los pasos de rueda se han sustituido por nuevos componentes de fibra de vidrio adaptados al chasis, que integra grapas y tornillos para su fijación. Todos estos componentes se ensamblan en los talleres de Caselani en Lombardía, al norte de Italia.  
• El capó abombado en forma de V se estrecha hacia la parte inferior -se “pellizca”, según la jerga del propio diseñador- como antes. La famosa superficie estriada en relieve se sitúa en el centro del panel frontal, extendiéndose por casi toda la superficie.  
• Los faros redondos están parcialmente separados del capó, encajando en él mientras se extienden hacia atrás, a diferencia de los originales, que estaban completamente desplazados. Se trata de una interpretación más moderna con componentes que se integran en el resto del vehículo.  
• Las ranuras que forman un discreto relieve en la parte superior de los pasos de rueda ya existían en el antiguo 2CV y se utilizaban para refrigerar el motor.  
• Con su parte superior en forma cóncava (o en forma de M, ensanchada hacia la parte superior), la parrilla resulta especialmente atractiva y con todo el ADN de Citroën, recordando al del 2CV AU. Los grandes chevrones cromados como firma de la marca resaltan especialmente, colocados justo en el centro de la parrilla y superpuestos a ella. Todos estos componentes son los que han dado forma a la identidad de la furgoneta, conectándola con la historia y la reputación de Citroën. La imponente parrilla está muy arqueada, integrada en el frontal y forma una sola pieza con el capó, como en el modelo original. Se prolonga hacia abajo desde el capó, dando la impresión de que los pasos de rueda flotan y dando forma a uno de los elementos claves en su diseño. La línea por encima de los faros antiniebla, que se extiende por todo el ancho del vehículo, amplifica aún más este efecto. Da estabilidad al frontal y lo ensancha, reforzando su carácter robusto.  
• Visualmente el paragolpes delantero es más bajo que en el Berlingo. Mientras que el paragolpes del 2CV era cromado, éste está pintado en blanco, en contraste con la carrocería. De este modo se acentúa la capacidad de protección de este elemento mientras que se le dota de cierta modernidad.  
• Los laterales, las puertas traseras y el techo han recibido una “segunda piel” que remata la carrocería del Berlingo. Estos componentes de fibra de vidrio rinden homenaje a las características láminas onduladas del 2CV. Pero en este vehículo son meramente decorativos. Originalmente tenían un propósito real: dar rigidez a su estructura. Estas piezas estriadas y el techo elevado son un intento de replicar el estilo original en el que la sección del habitáculo del vehículo estaba separada de la sección de carga.  
• En la parte trasera las puertas traseras del Berlingo cuentan con una pequeña ventanilla vertical redondeada en la parte superior e inferior, otro homenaje al 2CV. Para darle un toque más moderno se ha eliminado el grueso sellamiento de color negro que rodea las ventanillas. Las luces de freno y de marcha atrás tienen una forma perfectamente redonda que llama la atención por su gran tamaño. Están rodeadas de un embellecedor rojo que las hace aún más visibles y aporta un aire más moderno.  
• Varios puntos clave del vehículo están cromados, otro guiño a los detalles que lucía el 2CV. Es el caso de los faros, de la moldura central del capó, de la parrilla con los dos chevrones y su marco, de los tapacubos originales (que se siguen fabricando hasta la fecha) y de los tiradores cromados de los faros que se utilizaban para abrirlos (para cambiar las bombillas). El único elemento que no ha recibido este acabado en la nueva versión es el tirador para abrir el capó.  

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