Primer barco de vela ligera con un innovador sistema de control

03 de octubre de 2021

Foilchemy ha desarrollado ‘NAIA’, el primero de una nueva generación de barcos sobre foils que integra un nuevo sistema de control de hidroalas (Airy) para poder navegar en condiciones adversas y sin necesidad de comandar los foils.

Compartir en:

Fundada en Guipúzcoa en junio de 2017, la startup Foilchemy tiene como objetivo impulsar el desarrollo y el uso de hidroalas en las embarcaciones como parte de la solución para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte marítimo. Las hidroalas son alas que funcionan en agua y elevan el casco de las embarcaciones sobre la superficie del mar, reduciendo drásticamente la resistencia al avance y por tanto el consumo. Pero el uso de este tipo de embarcaciones no se ha generalizado aún por dos razones principales. En primer lugar, la dificultad de navegar en condiciones de mar donde la ola sea moderada o grande, ya que se requiere un control que ajuste las alas sumergidas a las condiciones externas. Y, en segundo lugar, por el elevado coste de operación.


Los diez profesionales que forman Foilchemy cuentan con amplia experiencia en diferentes áreas (ingeniería robótica marina y submarina; fabricación de embarcaciones y composite; ingeniería de mecanismos; programación; análisis y aerodinámica, entre otros). Gracias al trabajo conjunto y a tres rondas de financiación en las que han logrado levantar 1.2M€, Foilchemy lanza al mercado sus innovadores servicios de ingeniería para potenciar el uso de hidroalas. Foilchemy ha desarrollado y patentado un nuevo sistema de control de hidroalas, Airy, para poder navegar con olas. Al mismo tiempo, ha puesto en marcha un programa de diseño de barcos con hidroalas, Navstok, que permiten optimizar el diseño y por tanto reducir los costes de operación.

“Nuestra entrada en el mercado naval tiene como objeto ofrecer nuestros servicios de ingeniería especializada en foils, implementando nuestro software de diseño de foil (Nasvtok) y nuestro sistema de control (Airy) en cualquier tipo de embarcación, ayudando a nuestros clientes a reducir los tiempo y costes de desarrollo y operación, así como la huella de carbono de los barcos a motor. En el caso de los barcos de mercancías, este aumento de velocidad y la reducción del consumo transformarán sustancialmente el tráfico marítimo. Se desarrollará una nueva línea de barcos rápidos con tiempos de transporte entre el avión y el transporte marítimo tradicional, pero con costes de este último”, afirma Hugo Ramos, co-fundador y director de ingeniería de Foilchemy.


El startup focaliza su oferta de servicios a dos tipos de clientes, astilleros y oficinas de diseño naval. Los servicios de Foilchemy permiten acompañar a los clientes en cualquier punto del proyecto: desde el diseño preliminar, pasando por el diseño detallado y acabando con la producción en serie. Las instalaciones de la firma también facilitan la construcción y testeo de prototipos para barcos de hasta 5m. Para barcos mayores colaboran con Astilleros de Bermeo.

El desarrollo del Sistema de Control Airy y el Software de Diseño de Foil (Navstok) ha llevado a Foilchemy a crear su propio prototipo demostrador: NAIA. Un barco sobre foils donde el patrón no tiene que controlar las hidroalas, simplemente decide el ángulo de cabeceo, de escora y la altura.
Así, el prototipo de NAIA es el primer barco de vela ligera con un control de foils completamente sumergido, que libera al patrón de comandar los foils y le permite navegar desde el primer día, incluso con olas, como si fuera un barco tradicional.

Foilchemy ha evolucionado el diseño de su prototipo para que se pueda producir en serie. La versión comercial de NAIA será una embarcación completamente conectada e interactiva. Dispondrá de dos juegos de velas y dos juegos de alas de rápida sustitución para ampliar el rango de navegación del barco; podrá navegar entre 6 nudos en el despegue hasta 30 nudos. El objetivo de Foilchemy es que NAIA, una embarcación diseñada para navegantes de vela ligera de 12 a 60 años, salga al mercado el próximo año. La startup estima lanzar la producción con 4 unidades al mes y en un escalado, en 3 años, llegar a 20 unidades al mes.

Compartir en:

Crónica económica te recomienda