Tomar copas y aprender

25 de febrero de 2022

En mayo del pasado año, Luis Inchaurraga se alzó con el título de Mejor Bartender de España y representó a nuestro país en la final mundial de la World Class Competition 2021, prestigioso certamen internacional organizado por Diageo en el que barmans de todo el mundo demuestran sus habilidades en el arte de la mixología.

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Un año redondo en el que el argentino, afincado en España desde hace más de 20 años, ha puesto en marcha su nueva propuesta Mixolosense, unos encuentros para grupos muy reducidos –de 10 personas–, sin periodicidad fija, que se cierran cuando se completa el cupo. Los interesados deben apuntarse a una lista y se les avisa con la próxima fecha. Se dirigen a cualquier persona atrevida y curiosa, que no se ponga límites en la experimentación y que esté dispuesta a disfrutar con los cinco sentidos: desde parejas o grupos de amigos hasta pequeñas reuniones de equipos o de empresas. El objetivo, descubrir el mundo del cóctel desde una perspectiva única y, sobre todo, disfrutar de una experiencia disruptiva, holística, hedonista y diferente de la mano del mejor maestro. Con unas dos horas y media de duración, y un precio de 150 € por persona, incluye seis pases de bebida. Todos ellos, cócteles sorprendentes con sello de autor.

Luis está muy interesado en la investigación gastrofísica, en cómo funcionan los sentidos, tanto desde un punto de vista sensorial como experiencial –qué es lo que hace que te guste algo–. Su estilo es totalmente disruptivo, difuminándose los límites entre gastronomía y coctelería, en muchas ocasiones, y buscando continuas sinestesias. La vajilla y cristalería que utiliza, por ejemplo, busca impactar el ojo del consumidor con un envoltorio sofisticado o novedoso para el cóctel –aunque siempre primando el contenido–.
Así ocurre en alguna de sus creaciones, como el Pata Negra Cobbler, en el que materializa la fantasía de incluir jamón ibérico (graso y umami) en un cóctel: está elaborado con amontillado infusionado con jamón de bellota 100 % ibérico, oleo-saccharum de naranja, Cherry Heering y esferas de mango, y decorado con el propio jamón enrollado. Utiliza para ello un vaso de borosilicato –un tipo de vidrio finísimo– con pajita incorporada, hecho a medida. También destaca su sangría con hielos de fruta, que al irse derritiendo van aportando distintas notas, la cual se infusiona en directo con frutas y especias en un espectacular ritual. Y una de las propuestas más sorprendentes pasa por tomar un cóctel con las manos, como quien bebe agua de una fuente, creándose una atmósfera mágica de ritual: un Bloody Mary con tomate transparente.

A través de Mixolosense, Inchaurraga canaliza su parte creativa. Además, dirige House of Mixology, una escuela profesional para barmans, y Fantasticbar Event, un catering especializado en coctelería. La sala de operaciones para sus proyectos se encuentra en la calle Téllez, 3 (junto a Menéndez Pelayo), un local de unos 200 m2 de estética industrial, estilo bar clandestino de Nueva York, decorado –e incluso construido– por él mismo, utilizando muebles vintage y materiales de desguace reciclados o tuneados (lámparas, cerrajería, etc.), solo abierto para estas reuniones.


Inchaurraga (1977) cursó a licenciatura de Turismo en la Universidad de Salvador (Buenos Aires), donde descubrió su pasión por la coctelería. En 1998 emprendió un largo viaje por España, crucial para su aprendizaje, en el que recorrió todo el país. Entre otros destinos, pasó varias temporadas en Ibiza, como jefe de barra de locales como el Bar M de Manumission; también recaló en Madrid, donde trabajó en el Hard Rock Café. Con ese bagaje, decidió montar, junto a dos socios, una agencia especializada en formación y coctelería para eventos de marcas y todo tipo de clientes, concepto absolutamente pionero en el momento. Tras disolverse el negocio, y después de un retiro budista en Tailandia, clave a nivel personal, se instaló definitivamente en Madrid y creó la escuela House of Mixology, que suma a esa primera faceta (eventos de coctelería de todo tipo y actividades de coctelería para empresas) la de consultoría –ha trabajado para locales como Krápula, Zoko Retiro, Zoko Valdemarín, Superchulo, Nest, Nubel, etc.–.
Viajar ha sido y es para Luis una necesidad tanto personal como profesional. Para detectar tendencias y encontrar sabores y rarezas, aprender y reciclarse –«para nutrirme y después poder volcarlo en todo lo que hago», afirma–, ha recorrido desde las mejores coctelerías de Londres a Nueva York hasta innumerables destilerías de medio mundo; incluso participó en campeonatos mundiales de coctelería acrobática en Londres, Rotterdam, Las Vegas y Miami, ciudad donde se encuentra su comunidad budista. También viaja para conocer al personaje que se encuentra detrás de cada bebida: al productor o elaborador de joyas ‘bebibles’ a lo largo del mundo. Con esa vocación de ampliar conocimientos, es además somelier de vinos y de tés y barista somelier de Nesspresso, firma para la que colabora como formador en análisis sensorial del café. A través de su página web, que perfeccionó y dotó de más contenidos durante la pandemia, se puede acceder a su blog, estructurado en tres pilares: Desnudando al mundo (viajes, historias de vida y personajes detrás los destilados), La factoría de los sentidos (cócteles de autor, catas, etc.) y Mi mitad canalla (su visión sobre la industria de la hospitalidad a través de su propia experiencia).

Reservas: www.luisinchaurraga.com y www.houseofmixology.com

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