El gusto francés y su presencia en España (siglos XVII-XIX)

28 de enero de 2022

El gusto francés es un proyecto que, lejos de construirse como un discurso cerrado, pretende abrir nuevas líneas de conocimiento con respecto a la presencia del arte galo en España durante los siglos XVII, XVIII y XIX, período en el que ambas culturas se entremezclan y se mantienen íntimamente relacionadas.

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Las cerca de ciento diez obras que se presentan proceden todas ellas de colecciones públicas y privadas de la Península, y por tanto son obras de patrimonio español.
La muestra se ha concebido partiendo del momento en el que comienzan a llegar piezas de arte francés a nuestro país, cuando Francia se erigía en modelo del gusto europeo, y se cierra en la etapa en que se produce el fenómeno inverso, cuando es España la que se convierte en foco de atracción para la cultura francesa, debido al interés que despierta en la imaginación romántica a lo largo del siglo XIX.

¿Pero que es el gusto francés?

Pues se trata de un fenómeno transfronterizo en el que se mezcla la cultura y la estética gala con la española. Comienza en el siglo XVII, cuando la Francia de Luis XIV le arrebata el puesto a España como potencia política y económica. Es entonces cuando la política absolutista del monarca inunda la escena artística para propagar la magnificencia de su imagen y de su poder. Se impone un estilo de marcado carácter clasicista a través de la fundación en París de la Academia Real de Pintura y Escultura (1648) y de las reales manufacturas, que controlan la producción artística de acuerdo con el lenguaje establecido. El gusto francés se desarrolla y oficializa a lo largo del XVIII con la llegada de los Borbones al trono español, se extiende durante el siglo XIX y llega hasta principios del XX. Lo francés se convierte en sinónimo de refinamiento, de elección de materiales nobles en obras impecablemente ejecutadas. Desde España se adquieren piezas de artistas galos que o bien residen en Francia o bien llegan a la Península para trabajar en la corte.

Coleccionismo: El monopolio del gusto francés ha tenido una gran trascendencia en nuestro país a lo largo de tres siglos. Fueron numerosos los coleccionistas, tanto miembros de la realeza como nobles o aristócratas que, en su deseo de emular el arte de la corte, atesoraron piezas de tipología variada de procedencia gala: pintura, escultura, artes suntuarias, objetos de uso cotidiano, textiles o moda.

El retrato: Tras el apogeo del retrato mitológico durante los siglos XVII y XVIII, este género –considerado hasta entonces por la Academia, junto con el paisaje, como menor, pero que a partir de finales del siglo XVIII empezará a verse como el moderno por excelencia–, superó los códigos tradicionales de representación y adaptó sus formas a la creciente demanda pública y privada. Así, los retratos comenzaron a parecerse cada vez más a sus modelos, y tendieron a representar los afectos a través de los juegos de manos y miradas; los rostros de las mujeres se dulcificaban y, en general, se promovía representar al efigiado con naturalidad. En casi todos los casos, estas pinturas servían también como modo de afianzar la posición, ya fuera política, social o intelectual, de los modelos.

La mirada a España. El siglo XIX: A mediados del siglo XVII Francia comenzó a imponer su primacía sobre el gusto en Europa, en detrimento de Italia. Este monopolio, que tuvo una duración de casi tres siglos, cambió de manos a mediados del XIX. Fue entonces cuando España comenzó a atraer a un gran número de intelectuales y artistas, tanto franceses como del resto de Europa. La Península y sus peculiaridades se convirtieron en elemento exótico de narraciones y pinturas. Uno de los primeros en acudir a él fue Victor Hugo, que ambientó su Hernani en territorio español. Esta visión romántica, que miraba al Siglo de Oro y se alejaba del canon del gusto establecido, se extenderá con pintores como Édouard Manet, epítome del artista moderno, que representó la vida contemporánea según el legado de artistas pretéritos, fundamentalmente españoles.

El gusto francés y su presencia en España (siglos XVII-XIX)

11.FEB.2022 / 08.MAY.2022
Sala Recoletos
Paseo Recoletos 23, 28004 Madrid
Horario general:
Lunes (excepto festivos) de 14:00 a 20:00 h.
Martes a sábados de 11:00 a 20:00 h.
Domingos y festivos de 11:00 a 19:00 h.

 

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