Un nuevo y desconocido Sorolla, en negro

16 de julio de 2022

El Museo Sorolla ha centrado su atención en la ausencia de color, demostrando que el maestro también era uno de lo grandes utilizando el negro como punto de referencia de sus obras La exposición dirige la atención hacia el color negro a partir de la apa rente contradicción que supone asociar a Sorolla —pintor de la luz y el color— con el negro.

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De este modo, Sorolla en negro es una exposición que tiene la fuerza de un oxímoron: anuncia lo contrario que uno espera ver del pintor. Sorolla en negro nos invita a preguntarnos si asociar a Sorolla con el negro puede ser una paradoja o si, por el contrario, representa otro punto de vista para comprender y apreciar al artista en toda su complejidad. La intensa luz del Mediterráneo, las escenas llenas de color, los blancos de infinitos matices son los rasgos con los que se identifica al pintor Joaquín Sorolla y su vasta producción. Sin embargo, el negro, que puede considerarse como la antítesis del color, la oscuridad misma, también está presente de manera notoria en su paleta. De hecho, la exposición cuestiona la idea de que el color negro, y cuanto significa, está reñido con la poética del pintor valenciano. La propuesta curatorial niega, pues, una gran parte de la tradición crítica en torno a Sorolla, empezando por sus propios contemporáneos. El uso del negro en Sorolla arranca de la tradición pictórica española El uso del negro en Sorolla arranca de la tradición pictórica española—de su conocimiento de Velázquez, del Greco, de Goya— para convertirse en un elemento de expresividad, sugerir esta dos poéticos y anímicos y reinterpretarse como un color que traduce la modernidad de su tiempo y su sobria elegancia. Comisariada por Carlos Reyero Hermosilla, con la colaboración de Blanca Pons-Sorolla, la exposición nace de una larga investigación que profundiza no solo en el estudio de la pintura de Sorolla, sino en la valoración es tética y cultural de negros y grises en la pintura de entre siglos. Fruto de ello, se ha reunido una cuidada selección de más de 62 obras procedentes tanto de la colección del Museo como préstamos de instituciones y de colecciones particulares que generosamente han colabora do con el Museo Sorolla en esta exposición: Museo Nacional del Prado, Museo de Bellas Artes de Bilbao, Museo de Segovia, Museo de Málaga, Banco de España, Fundación Sorigué y Fundación Banco Santander, etc. Algunas de las obras expuestas, especialmente las de coleccionistas particulares, permanecían inéditas para el conocimiento del público como Ma ría pintando, 1911, Retrato de Manuel Bartolomé Cossío, 1908 o Retrato de Manuel Ducassi de Laiglesia, ca 1905. Así mismo se presenta por primera vez tras su recién.

 

La muestra se inicia con los acordes cromáticos de negros y grises en retratos que dotan a la pintura de una personalidad particular; para centrarse a continuación en el significado cultural del color negro que impregna la época y la obra del pintor naturalista; y adentrarse en un nuevo uso del negro, que toma forma en el siglo XIX, como creador de contrastes radicales y potenciador de otros colores. La exposición finaliza con las monocromías, es cenas envueltas en tonos grisáceos o azulados, que lejos de suponer una me nor complejidad, implican un singular ejercicio de virtuosismo técnico. La exposición se articula en cuatro secciones

Sorolla en negro

Desde el 12 de julio al 27 de noviembre de 2022

Museo Sorolla
Martinez Campos, 37
Madrid

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