La infancia a través de los pinceles de Sorolla

05 de febrero de 2022

Sorolla fue un hombre eminentemente familiar. Huérfano a los dos años, encontró en la familia creada junto a su esposa Clotilde García del Castillo, el pilar firme sobre el que sustentar su vida como hombre y como pintor y una inagotable fuente de inspiración.

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Con el nacimiento de sus tres hijos, María Clotilde, Joaquín y Elena, aparecen en su pintura escenas de una nueva intimidad. Son obras como El primer hijo o Madre donde el autor refleja el nuevo concepto de maternidad que ha ido imponiéndose a lo largo del siglo XIX, el de la madre devota que cría a sus hijos.
Ellos serán, además, fuente inagotable de inspiración para su padre que los retratará en numerosas ocasiones, cuadros donde la familiaridad con el modelo y libertad que concede pintar para uno mismo llevarán a Sorolla a realizar sus mejores retratos de niños. La exposición reúne, además, por primera vez, una selección de retrato infantil por encargo, en su mayoría procedente de colecciones particulares, donde podemos ver cómo, aunque a veces Sorolla debe plegarse al gusto de los comitentes, el naturalismo y la calidad con la que capta los rasgos infantiles lo posicionan como el gran retratista que fue

En la sociedad de finales del siglo XIX y principios del XX quedó patente que los niños debían de ser niños. Tras las ideas de la Ilustración que promovían una infancia gozosa y culta –por ejemplo, en el Emilio, o De la educación de Jean-Jacques Rousseau– pronto se entendió que el juego y el estudio eran facetas importantes a cultivar por los que serían los adultos del mañana, para crear una sociedad mejor. Este tiempo para formarse y educarse, para aprender sentado en un pupitre y disfrutar con los barquitos y las muñecas, fue captado por los pinceles del artista en cuadros optimistas y alegres que muestran pequeños aplicados en sus lecciones, con sus juguetes favoritos
y, como no podía ser de otra forma en Sorolla, disfrutando del agua Las pinturas que le dieron más fama y por las que fue más reconocido por el gran público son las protagonizadas por niños sanos y felices disfrutando del mar, cuadros como La hora del baño, en los que la luz rebota en las enormes telas blancas y brilla en las olas.
Estos pequeños que disfrutan en la orilla del Mediterráneo, corren en la playa, descansan en la arena o trepan por las rocas representan la vuelta a la arcadia perdida, y celebran los años efímeros de la infancia, un tiempo que nunca volverá. Ellos serán considerados por Sorolla como “la
alegría del agua”

 

Más allá de los hijos de familias burguesas acomodadas que posan en los retratos de encargo, o de los que pasan el tiempo estudiando o jugando despreocupados, encontramos también como protagonistas de los cuadros de Sorolla a niños de clases sociales más humildes que deben trabajar para contribuir al sustento de sus familias. La aproximación de Sorolla al trabajo infantil está exenta de crítica social, y simplemente muestra a los más pequeños realizando todo tipo de tareas manuales, destacando las que tienen que ver con la pesca o las actividades afines. Si bien no utiliza a los más pequeños para personificar su censura a las desigualdades de la sociedad en la que vive, el pintor las alude en cuadros como La limosna Por otro lado, Sorolla utiliza su tema favorito –el mar– para representar la enfermedad en la infancia, como podemos ver en Estudio para «¡Triste herencia!». Esta vez el agua oscura y amenazante será el telón de fondo de estos niños que carecen de la salud que tiene el resto de granujillas de playa que pueblan otros cuadros del pintor.
La maternidad gozosa que va unida a la alegría por la llegada de los hijos tiene un reverso perverso, que es la pérdida de los mismos, tal y como se puede ver en Cabeza de niño en el lecho, que se expone por primera vez en esta ocasión. Sorolla también representará la mortalidad infantil, en
un momento en el que, pese a los avances conseguidos, esta todavía alcanzaba unos índices muy elevados en la sociedad

Número de obras en la exposición: 41 cuadros y 3 dibujos
19 procedentes de las colecciones del Museo Sorolla
25 de otras instituciones y colecciones particulares

La edad dichosa. La infancia en la pintura de Sorolla

Museo Sorolla
Martinez Campos
Del 1 de febrero 2022 – 19 de junio 2022

 

 

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