¿Son eficientes los mercados?

03 de marzo de 2018

Hace unos años el inversor norteamericano Warrent Buffet se preguntó sobre si los mercados eficientes, una de las más polémicas más calientes del mundo de la inversión. Buffet señaló que "si los mercados fueran eficientes, yo estaría pidiendo caridad en la calle"; pero, ¿qué quería decir con esto?

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En el mundo bursátil estarían en un lado aquellos que defienden que los mercados son eficientes y que, por tanto, creen que es imposible obtener una rentabilidad superior a la media del mercado de forma consistente. Uno de los defensores de esta hipótesis del mercado eficiente es Burton Gordon Malkiel, un economista y escritor estadounidense que sostiene que los precios de los valores negociados públicamente reflejan toda la información disponible en el mercado. Según esta teoría, lo mejor sería no intentarlo y si queremos invertir, hacerlo a través de fondos de inversión o productos indexados, que al replicar al mercado serán la manera más eficiente de inversión.
En el lado opuesto estaría la hipótesis que defiende Buffet, que sostiene que el mercado no es eficiente y que sí es perfectamente posible superar la rentabilidad de los índices de forma consistente.  De hecho, Warren Buffet afirma que él mismo es la demostración de esta teoría, ya que si el mercado fuera eficiente no habría podido conseguir los resultados que ha obtenido a lo largo de su larga trayectoria como inversor, precisamente basándose en que el mercado no es eficiente.
 
Esta hipótesis sobre la eficiencia de los mercados se remonta ya a principios del siglo XX, cuando en 1900 se hablaba de que existían tres niveles de eficiencia en los mercados. Por un lado, estaría la eficiencia débil, que sería aquella en la que el mercado descuenta en el precio toda la información histórica. Así, los precios pasados no permiten predecir la evolución de los precios futuros; por lo que, bajo esta eficiencia, no podríamos usar el análisis técnico.
Por otro lado, se habla de la eficiencia semifuerte. En este caso el mercado descuenta instantáneamente en el precio toda la información actual. En tal caso, y teniendo en cuenta que las noticias van sucediéndose en el mercado de manera aleatoria, resultaría imposible predecir cómo evolucionará el precio de las acciones en el futuro.  Por lo tanto, aquí no sería de utilidad el análisis fundamental.
Por último, estaría la eficiencia fuerte, aquella que descuenta toda la información existente tanto pública como privada; entendiendo como información pública la que es conocida por todo el mercado, y por privada, aquella que está restringida a un número muy limitado de personas, que de algún modo u otro están involucrados en dicha información, y que aún no se ha publicado.
 
Saber quién tiene razón es complicado ya que existen argumentos buenos en ambas teorías. Sin embargo, hay que reconocer que Buffet es uno de los mejores inversores de todos los tiempos, quizás no está lejos de acertar con su teoría.
Tener información y conocimiento es fundamental para saber cómo funcionan los mercados. Y una forma de acercar los conceptos financieros y bursátiles a los ciudadanos es hacerlo a través de frases famosas pronunciadas por inversores relevantes, magnates o empresarios como las que recoge el banco digital Self Bank en el libro ‘15+1 crisis de la bolsa’.

 

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