La menor expansión de delas energías freno los precios

29 de septiembre de 2022

El crecimiento del IPC en España se frenó más de lo previsto en septiembre según el dato preliminar, al situarse en el 9,0% interanual desde el 10,5% de agosto y el máximo del 10,8% en julio. A falta de conocer la desagregación por componentes, el INE avanza que la desaceleración provino de una menor expansión de los precios de la electricidad y, en menor medida, de los carburantes y el transporte.

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También se moderó la tasa subyacente, en este caso dos décimas hasta el 6,2% interanual.

Todos deseamos que en los próximos meses se intensifique la moderación del crecimiento de los precios hacia tasas menos dañinas, y hay motivos para que esta desaceleración se produzca, no obstante, el crecimiento de los precios continúa sujeto a factores difíciles de controlar y de predecir. La inflación en España, y en la Zona Euro, se ha visto originada mayoritariamente por el encarecimiento de la electricidad, que ha afectado a las cadenas de producción y de consumo, y el precio de la misma sigue dependiendo en buena medida del volátil precio del gas. Éste, en el mercado europeo, pasó de 80 euros por MWh en junio a más de 300 a finales de agosto y menos de 200 apenas dos semanas más tarde. Estas variaciones tan extremas reflejan la incertidumbre sobre la capacidad de compensar la reducción del suministro ruso en la Unión Europea con otras fuentes de aprovisionamiento y con ahorro en el consumo. Hasta la fecha, se han superado las expectativas en este sentido, pero nada garantiza que siga siendo así en los próximos meses, y algo tan impredecible como las temperaturas de este invierno en Europa también tendrán un papel importante.

Esta incertidumbre sobre la inflación continuará mientras no se consiga desligar el precio de la electricidad del precio del gas. En España, con el tope en el mercado de la generación se ha conseguido que el precio de la electricidad en el pool sea inferior al de hace un año, tal como se ve en el siguiente gráfico:

Sin embargo, si tenemos en cuenta el mecanismo de compensación, los precios finales han seguido siendo muy altos:

Y esto se ha visto reflejado en el IPC de la electricidad, que en agosto se volvió a acercar peligrosamente al máximo de marzo:

Del resto de materias primas que han influido en las presiones inflacionistas, el precio del petróleo ha caído un -30% desde máximos en dólares, algo menos en euros (-20%), pero todavía crece en tasa interanual (15% en dólares y 30% en euros), de forma que su influencia es menor, pero todavía es alcista.
Variación interanual del precio del petróleo en euros:

Con las materias primas agrícolas sucede algo parecido, han caído un -16% desde los máximos del año pero todavía son un 25% más caras que hace un año. Las ganaderas se encuentran en niveles similares a los de hace un año y son las industriales las que han experimentado una mayor contención: -40% desde máximo y -13% respecto a hace un año.
Índices Bloomberg de precios de las materias primas en base 100 hace un año:

Con todo lo anterior, y teniendo en cuenta que la propia inflación de la electricidad, los combustibles y los productos básicos, junto a la política monetaria más restrictiva del BCE, actúan como depresores de la demanda de otros bienes y servicios, es bastante posible que hayamos iniciado el proceso de normalización del crecimiento de los precios. No obstante, no podremos afirmarlo categóricamente mientras no se haya estabilizado el precio del gas o se consiga reducir su influencia sobre los precios de la electricidad.

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