La presupuestación con perspectiva de género está más extendida, pero la aplicación sigue siendo un reto

08 de marzo de 2022

La pandemia ha profundizado las brechas de género de larga data, y las mujeres siguen soportando la carga del trabajo no remunerado. Al estructurar el gasto y los impuestos de manera que promuevan la igualdad de género, un proceso llamado presupuesto de género, los gobiernos pueden ayudar a cerrar la brecha.

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En reconocimiento del Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo, el Gráfico de la Semana hace un balance de las prácticas de presupuestación con perspectiva de género en los países del Grupo de los Veinte utilizando datos de una encuesta reciente del FMI. La investigación muestra que, si bien todos los países del G20 han promulgado políticas fiscales centradas en el género, las herramientas presupuestarias para poner en práctica, evaluar, monitorear y auditar estas políticas siguen siendo más limitadas. Muy pocos países evalúan el impacto inicial de las políticas sobre el género o evalúan su eficacia ex post.
El personal técnico del FMI evaluó el desempeño relativo de las prácticas de los países, utilizando un índice de presupuestación con perspectiva de género (IPG) enmarcado en los cuatro pilares del marco de presupuestación con perspectiva de género del FMI. El índice utiliza datos recopilados de la encuesta del FMI y clasifica a los países como altos, medios o bajos, dependiendo de cómo puntúen. Como muestra el Gráfico de la Semana, en relación con sus pares del G20, Canadá, México, Francia, Corea del Sur y Japón obtienen una puntuación alta en el GBI.

Más de la mitad de los países del G20 cuentan con un marco jurídico que exige que los objetivos y las actividades de género se incorporen en el presupuesto, y casi todos recopilan estadísticas desglosadas por género hasta cierto punto. Los países también tratan de aportar una perspectiva de género al proceso de preparación del presupuesto, vinculando los objetivos y los indicadores de desempeño con el género, o publicando circulares presupuestarias con una perspectiva de género. Sin embargo, solo un tercio lleva a cabo evaluaciones de género por adelantado para comprender el impacto potencial de las nuevas políticas en la igualdad de género.
Los países del G20 obtienen una puntuación relativamente baja en la integración de una perspectiva de género en la ejecución presupuestaria. La información sobre cuestiones de género rara vez se incluye en los informes financieros anuales del gobierno. Sólo siete países realizan evaluaciones de impacto de género ex post y rara vez las utilizan para mejorar el diseño de políticas. Pocos países auditan las actividades y programas de género, aunque hay cierta supervisión por parte de las legislaturas en aproximadamente la mitad de los países del G20.


Las respuestas a la encuesta del FMI ponen de relieve algunos de los desafíos para la aplicación efectiva de la presupuestación con perspectiva de género, incluida la falta de orientación, coordinación y conocimientos especializados en análisis y datos de género. Pero la encuesta también revela las claves del éxito: un fuerte respaldo político, requisitos legislativos y un ministerio de finanzas que está firmemente en el asiento del conductor.
Hacer que el impacto de las políticas en la igualdad sea más visible a través de un mejor análisis e informes puede marcar una diferencia real en la vida de las mujeres.

 

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