Mercados por conquistar

18 de abril de 2015

Las exportaciones se han posicionado como el epicentro de muchas compañías y uno de los principales motores de la economía. De hecho, en 2014 esta actividad creció en España un 2,5%, con un cifra que alcanzó los 240.034,9 millones de euros. La actuación de las exportaciones sigue una trayectoria muy positiva, incluso, el ritmo de crecimiento de las ventas españolas al exterior han aumentado en un porcentaje superior al de otros países europeos.

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A la luz de estos datos las exportaciones se consolidan como uno de los principales ejes estratégicos a nivel comercial, sobre todo, en la industria farmacéutica, un sector que ha contribuido notablemente al crecimiento de las exportaciones.

Aunque en un primer lugar las ventas al exterior de los productos farmacéuticos, nutracéuticos y dietéticos se centran en el mercado de países pertenecientes a la Unión Europea. Sin embargo, el espectro comercial es muy amplio y ofrece numerosas posibilidades más allá de las fronteras intracomunitarias. Es cuestión de buscar aquellos nichos de mercado que demanden o necesiten lo que los laboratorios españoles ofrecen y emprender el desembarco con todas las garantías.

Es fundamental  a la hora de conquistar nuevos mercados, estudiar la situación económica y analizar los datos del sector de la industria farmacéutica en el país en el que se quiere aterrizar. No se debe tomar la decisión a la ligera y, sobre todo, se debe establecer un objetivo de negocio realista teniendo en cuenta que la exportación no es una salida inmediata a las ventas puesto que es necesaria una fuerte inversión previa, por lo que a través de esta actuación se obtendrán resultados más bien a medio y largo plazo.

Ofrecer unas características diferenciadoras, de calidad y de posicionamiento frente a los competidores internacionales es otro de los principales factores para iniciar una aventura comercial en el exterior. Obtener productos innovadores o que mejoren notablemente las condiciones de fabricación y la calidad de los productos, así como contar con condiciones de precio competitivas, a la vez que se otorga a los futuros clientes unas garantías y una fiabilidad similares o mejores que las del resto de la competencia.

No hay que olvidar que antes de iniciar la internacionalización se debe estudiar concienzudamente el marco jurídico, las condiciones normativas y las especificaciones requeridas para producir y vender en cada uno de los países a los que se va a llegar. Es importante adaptarse legalmente para que lo que la inmersión llegue a buen puerto y no suponga un naufragio empresarial.

Una vez que se analicen los futuros mercados de exportación, se requiere profundizar en la viabilidad del proyecto. Trazar  un estudio sobre los medios indispensables a la hora de movilizar bien las materias primas o el producto terminado, si existen o no barreras arancelarias o cuál es el recargo del valor FOB así como la logística de almacenaje y distribución de las mercancías en el lugar de destino.

Aunque puede resultar una labor complejo, repleta de numerosas tareas y minuciosos trámites, a largo plazo obtendrá un recompensa muy positiva al posicionarse frente a los competidores, al abrir nuevas oportunidades de negocio, y ayudar al crecimiento comercial y económico de la empresa. Unas cifras que en último término repercutirán en la propia economía nacional.

José Luis Martín Guinea, Director General de HC Clover

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