La disyuntiva climática entre la crisis y la transición energética

10 de abril de 2022

La comunidad europea, ya no solo España, tiene una gran dependencia energética del exterior, tanto en lo que se refiere a recursos fósiles (hablemos de gas o de petróleo, en general de crudo) como de productos relacionados con plantas fotovoltaicas (como puede ser el silicio o los propios paneles de placas fotovoltaicas).

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Todo ello nos lleva a la situación actual en la que nos vemos obligados a elaborar un plan que nos permita un desarrollo de proyectos de generación renovable, pero con almacenamiento en sistemas diferentes a las baterías, ya que volveríamos a estar en manos de terceros debido a que su producción requiere recursos ajenos, lo que provocaría de nuevo una nueva dependencia.

En este sentido, es fundamental aprender de las situaciones vividas y tomar la determinación de que no podemos esperar a tener una crisis para tomar una postura más proactiva, optando por invertir en renovables o incentivar los proyectos que nos permitan tener independencia energética. Debe ser una línea estratégica a desarrollar desde ya, buscando la independencia en el futuro y no actuar en base a la coyuntura del momento.

La realidad es que, dada la situación actual de la guerra de Ucrania, debemos desarrollar ese plan o estrategia con celeridad. Aun sabiendo que todavía quedará un periodo de peaje en el que dependamos de terceros con relación a los suministros, hay que darse la mayor prisa posible por tener esa hoja de ruta que tenga por meta la autosuficiencia o autonomía.

Por ejemplo, para producir las plantas fotovoltaicas se requiere acero, material que es altamente intensivo en el consumo eléctrico en su fabricación siendo, además, un material que no goza de disponibilidad ilimitada y más aún en este momento. De hecho, prueba de ello es que, en el momento en el que estalló la guerra, había unas 85.000 toneladas de acero viniendo de Rusia para Europa y otra muestra de dependencia es que Ucrania es uno de los mayores fabricantes de slabs (Los slabs son la materia prima que se utiliza para laminar el acero que luego emplean las fotovoltaicas), lo que indica que, ahora mismo, hay una escasez de acero que limita la capacidad de construcción de nuevos proyectos.

En todo caso, con el plan de implementación de nuevos proyectos (ya no hablamos solo de fotovoltaica sino también de hidrógeno y de otro tipo de proyectos de renovables) conseguiremos no solo una producción independiente de los combustibles fósiles, sino que, además, lograremos desarrollar sistemas como el hidrógeno o de almacenamiento en sales fundidas en los cuales, España, tiene tecnología y capacidad de producción propia sin tener que depender de terceros. El resultado sería más que favorable para nuestro país. De hecho, ya se habla de que España tiene que ser la gran productora de energía para Europa y creo que estamos ante una oportunidad histórica, única y excepcional, no solo desde el punto de vista de las emisiones de CO2 en el plano medioambiental con la capacidad de reducirlas (objetivo buscado a nivel institucional), sino que ahora ha pasado a ser un tema de necesidad, evitando esa dependencia del Magreb, Rusia, China…

Opino, por tanto, que esta necesidad de no dependencia ha tornado en prioritaria ya que es clave para el desarrollo y la estabilidad de un país como el nuestro y de una región como es Europa.

Se trata de un problema altamente condicionado, además de la escasez del acero ya comentada, también debemos valorar la importancia del transporte, que está siendo un problema muy relevante. En primer lugar, por la disponibilidad de contenedores, pero además, hay otros condicionantes del sector, cómo puede ser el coste del petróleo que hace que tengan un precio desorbitado…

Por otro lado, otro agente externo a tener en cuenta, en el caso de España en particular, es la necesidad imperiosa de que se aligeren enormemente los plazos de las administraciones para dar viabilidad y validación a los proyectos. La realidad es que, a día de hoy, en España, hay muchísimos megavatios pendientes de las autorizaciones administrativas correspondientes y sería interesante que eso se pudiera agilizar para cumplir con ciertos objetivos. Si bien es favorable y necesario que se doten partidas presupuestarias, algo que ocurre en la actualidad, los trámites administrativos producen un bloqueo tanto a nivel financiero como productivo de las empresas del sector fotovoltaico.

 

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