La recuperación del sector de la hostelería depende de nosotros

22 de octubre de 2021

El sector español de la hostelería se enfrenta a un momento duro y muy cambiante, tras un 2020 que, según la patronal hostelera, ha conllevado el cierre de alrededor de 85.000 establecimientos. Según recientes datos aportados por la consultora Nielsen IQ, el año pasado las ventas del sector HORECA cayeron en un 44% en volumen y en un 43% en valor. Una pérdida de la mitad del negocio que significa, para nuestra hostelería, una debacle que no se vivía desde el estallido de la Guerra Civil.

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2021 empezaba así con algo más 280.000 empresas del sector, contabilizadas por el INE, de las que cerca del 90% serían bares, restaurantes y otros establecimientos de comida y bebida. Negocios de todos los tamaños, condiciones y ubicaciones que se nutren del público local, así como de los turistas, uno de los grandes generadores de riqueza para muchas áreas del país. 1,7 millones de personas trabajan en este sector que aporta un 6,2% al PIB de la economía española y suma un volumen de ventas que se calcula en 123.612 millones de euros.
Estas cifras indican a las claras lo que cualquiera que viva aquí ya sabía: somos un país de bares y restaurantes. Un país de personas que gustan de comer fuera, socializar y, sin ir más lejos y barriendo para nuestras lindes, deleitarse en degustar un buen café fuera de casa.
¿Qué hacer para reavivar el sector tras el duro golpe colectivo del ejercicio pasado? La respuesta no se halla sólo en ayudas políticas e institucionales, sino que debe partir de toda la cadena de valor.
Brotes Verdes:
La celebración de dos importantes certámenes para el HORECA español como son el Salón Gourmets de Madrid y el Gastronòmic Forum de Barcelona, con diversas e innovadoras propuestas para mejorar la oferta, el producto y la inventiva de los profesionales de la hostelería, es una gran noticia que nos da ánimos. Esto nos permite creer que hay una nueva etapa de recuperación del esplendor de un sector que posiciona nuestro país como destino hostelero de gran atractivo internacional.
Pero las cosas no vienen solas, y vamos a tener que continuar poniendo todos de nuestra parte, tanto operadores, como distribuidores y organizaciones que trabajamos muy de cerca con los negocios hosteleros. No podemos pensar que van a ser los hosteleros por sí solos quienes salgan adelante, y este es el momento en que hemos de poner todos los recursos, infraestructuras y conocimientos de que dispongamos, para ayudar a que levanten cabeza los bares, los restaurantes, hoteles y todos aquellos sitios donde se vive alrededor de un refresco, un tentempié, una comida o –permítanme la insistencia-- una exquisita taza de café.
Expertos y asesores para la transformación
Asistimos ya una oleada de cambios y reorientación para reinventar y rentabilizar locales a través de nuevas líneas de negocio. Incluso testimoniamos, en nuestro día a día, replanteamientos, parciales o totales, de sus políticas: Apuestas por nuevas ideas y fórmulas alternativas como, por ejemplo, el take away y el delivery.
En este escenario es importantísimo que los operadores nos involucremos ofreciendo formación y know how en forma de asesoría. Debemos estar al servicio de esas transformaciones, poniendo de nuestra parte toda nuestra experiencia y capacidad de trabajo e incluso, si fuera necesario, relacionando a clientes para que compartan ideas e inquietudes.
Y, también, claro está, debemos brindar apoyo económico, financiando con producto y/o con apoyo inversor a los establecimientos y cadenas. Apoyando a quienes venden nuestro producto al público final pueda seguir haciéndolo en las mejores condiciones y con las máximas garantías de calidad y seguridad.

Es evidente que el sector necesitará ayuda institucional, y que el público regrese, como ya lo está haciendo, a disfrutar de sus servicios y productos. Aún así, la reconstrucción, la vuelta a una cierta normalidad, depende, antes que de nadie más, de nosotros mismos.

 

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