Madrid lidera la captación de inversores extranjeros

12 de enero de 2022

Según datos facilitados por el propio Ministerio, Madrid captura el 65% de la inversión extranjera que llega a nuestro país gracias a la capitalidad, a lo que algunos expertos añaden la fiscalidad y la estabilidad institucional. Por otra parte, los datos regionalizados del IPI que elabora el INE confirman la debacle catalana

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Según los últimos datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, de los 10.400 millones de euros de inversión extranjera ejecutados en nuestro país en los primeros nueve meses del año pasado, dos de cada tres euros lo hicieron en Madrid. Se trata de un peso muy relevante de la capital, muy por encima de la segunda comunidad autónoma del Estado en volumen de inversión, Cataluña, con apenas un 13% del total. Estas diferencias suponen que Madrid absorbe hoy cinco veces más inversión bruta que Cataluña: 6.769 millones de euros frente a 1.365 millones en el periodo de enero a septiembre pasado.

El análisis de los datos oficiales revela que la diferencia del peso inversor que para las multinacionales extranjeras tiene uno u otro destino, Madrid o Cataluña, se ha mantenido constante en los últimos años. Sólo en el último lustro, frente a los 25.000 millones de euros de inversión de compañías extranjeras que ha recibido Cataluña la Comunidad de Madrid ha logrado captar casi 118.000 millones, casi cinco veces más.
Tras Madrid y Cataluña, pero a mucha distancia, las compañías extranjeras se han decantado por invertir en Andalucía, con un 6% del total (624 millones), la Comunidad Valenciana, que capta el 5% del total de las inversiones (529 millones de euros) y en Euskadi, que atrae al 3% (305 millones de euros). En el resto de comunidades autónomas su capacidad para atraer inversiones es muy limitada. Regiones como Extremadura apenas captan 9 millones (el 0,09%), 13 millones Cantabria y Asturias y 14 millones de euros La Rioja.

Unas inversiones extranjeras que, según los datos oficiales, habrían descendido de modo importante el año pasado. Si bien en el periodo de 2019 a 2020 se registró una leve mejoría, con un incremento del 3% hasta alcanzar los 21.700 millones de inversión extranjera en España, en los nueve meses contabilizados del pasado años la caída sería del 36%. Desde el año 2016 el porcentaje de inversión se ha mantenido más o menos estable en una horquilla de entre 21.000 y 23.000 millones anuales, a excepción del ejercicio 2018 en el que llegó a duplicarse y alcanzar una cifra de 46.000 millones.
En todos estos años la preponderancia de Madrid ha sido constante, mientras en Cataluña, el segundo punto de inversión del país, las cuantías se han comportado de modo irregular. Así, en 2020 se registró la mayor diferencia, con un peso de la capital de España de hasta el 73% del total de la inversión extranjera frente a un descenso en Cataluña de la inversión, que absorbió el 11,6% del total nacional.
“La estabilidad institucional es muy importante. La inversión extranjera busca estabilidad, es uno de los aspectos más relevantes en la toma de este tipo de decisiones, de inversiones. En este caso no sé cuál es la dimensión del efecto que ha podido tener pero seguro que la ha tenido. No podemos olvidar que las empresas hacen este tipo de inversiones mirando al futuro y no ven un entorno institucional sólido…”, asegura Madariaga, catedrático en Economía y director de Estudios de Caja Laboral. Considera que, además de la capitalidad, hay otros factores que están haciendo de Madrid un destino atractivo para las empresas: «Hay elementos que son muy importantes, como los recursos humanos. Las empresas buscan instalarse en lugares donde exista personal con cualificación y habilidad suficiente y Madrid cumple bien ese requisito». A este aspecto suma otro como las comunicaciones y la fiscalidad, «en otros lugares, como el País Vasco, por ejemplo, también existe un alto nivel de cualificación pero no tienen comunicaciones tan buenas y que todos los factores puedan darse al mismo tiempo es más difícil y por eso hay destinos que son más interesantes para una inversión». Madariaga, España reúne aún condiciones interesantes para ser un destino atractivo para la inversión extranjera pero sin olvidar que «hay otros que han ganado posiciones»: «Muchos destinos han hecho bien los deberes para ser atractivos y ofrecer buenas condiciones a las empresas. España sigue teniendo buenas posibilidades. Ahora con los fondos Next Generation, se se saben aprovechar bien, se podrá dar un impulso importante a nuestra economía y mantener un entorno necesario para atraer inversión extranjera».

Por su parte, Cemelli, profesor de Deusto BS concede una gran importancia a las medidas fiscales adoptadas por Madrid y que han convertido a este destino en especialmente competitivo: «Existen otros lugares que quizá puedan tener una política fiscal más interesante, pero Madrid ha logrado instalar esa imagen de estabilidad, de lugar que no generará problemas, que sumado a ser la capital la hacen atractiva. Ha adquirido peso esa idea de que se les asegurará libertad de acción».Este profesor recuerda que la inestabilidad política derivada del ‘procés’ en Cataluña es un factor que ahuyenta la seguridad e influye a la hora de decidir una inversión en el exterior: «La sensación de riesgo que el debate de la independencia ha podido generar hace que las empresas entre Madrid y Cataluña se decanten por la capital».
El reparto de las inversiones no siempre viene determinado por el peso territorial de cada comunidad autónoma. La diferencia demográfica entre Madrid y Cataluña, de apenas un millón de habitantes, es muy inferior a la que muestra la tabla de reparto por comunidades autónomas los últimos años. Lo mismo sucede con Euskadi, que con apenas dos millones de habitantes ha captado desde 2016 algo más del 4% del total de inversiones, 7.720 millones de euros muy por encima de los 3.965 de Andalucía, los 2.266 millones de Castilla y León o incluso los 4.075 millones de la Comunidad Valenciana.

Y la evolución de la Producción Industrial confirma la debacle catalana

Del análisis de los datos del IPI dados a conocer ayer por el INE se desprenden algunas conclusiones y una de ellas es que el crecimiento experimentado no es igual en todas las CC AA

En efecto, la producción industrial subió en 12 comunidades autónomas en tasa interanual y disminuyó en otras cinco regiones: La Rioja (-6,1%), Extremadura (-4,3%), Navarra (-1,2%), Castilla y León (-0,9%) y Cantabria (-0,6%), que han sufrido el impacto directo de la caída del turismo o los problemas de transporte y de materias primas.
Por contra, los mayores incrementos interanuales de la producción, con alzas de dos dígitos, se registraron en comunidades en clara recuperación de sus sectores esenciales. Así, Baleares (+19,3%), Asturias (+17,5%), Castilla-La Mancha (+12,2%), Andalucía (+11%) y Murcia (+10%) sumaron todas crecimiento de dos dígitos. Les siguieron País Vasco (+8,7%) y Madrid (+8%). El caso de Cataluña (+5,9%) tiene especial relevancia, ya que hasta siete comunidades han tenido un superior crecimiento en la producción, a pesar de que la región catalana es el principal centro industrial de España, lo que muestra la dificultad y el declive de su pujanza económica. Todas ellas tiene avances superiores al promedio nacional (+5,6%).

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