FUNCAS IPC: Previsiones hasta diciembre 2022

15 de diciembre de 2021

El IPC registró un incremento mensual en noviembre del 0,3%, elevando la tasa interanual hasta el 5,5%, una décima porcentual más que el mes anterior. La tasa armonizada también ascendió una décima hasta el 5,5%, seis décimas porcentuales más que la media de la eurozona. La inflación subyacente ascendió hasta el 1,7%, y el núcleo inflacionista, que excluye todos los alimentos y los productos energéticos, aumentó hasta el 1,5%.

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El resultado ha sido superior a lo previsto, debido a la desviación al alza con respecto a lo esperado en la inflación subyacente y en los alimentos no elaborados. En los productos energéticos el resultado ha sido inferior a lo esperado, debido a un descenso del precio de la electricidad mayor de lo previsto.
Dentro del índice subyacente, los alimentos elaborados elevaron su tasa de inflación en cinco décimas porcentuales hasta el 2,5%, destacando el encarecimiento de la carne seca, salada o ahumada, el queso, y, al igual que el mes pasado, productos de panadería. En cuanto a los bienes industriales no energéticos, su tasa se encuentra también en trayectoria ascendente, y en noviembre se situó en el 1,1%. Los productos que más influyeron en dicha subida, como sucedió en octubre, fueron los automóviles y muebles. La tasa de inflación en los servicios también se incrementó, hasta el 1,7%, desde el 1,4% del mes anterior. Igual que ya sucedió en octubre, este incremento procedió de restaurantes, hoteles y paquetes turísticos nacionales, a los que en noviembre se sumó la partida de comisiones bancarias.

En cuanto a los componentes más volátiles, el IPC de productos energéticos se redujo en noviembre en 3,6 puntos porcentuales hasta el 35,9%, como consecuencia del descenso del precio de la electricidad, que bajó en el mes un 6,8%. El gas y los combustibles, por el contrario, se encarecieron. Finalmente, los alimentos no elaborados registraron un fuerte incremento de su tasa, hasta el 3,9%, debido al ascenso de las frutas frescas, las legumbres y hortalizas, y el pescado.
En suma, pese a la bajada del precio de la electricidad, la inflación subió en noviembre por los ascensos en todos los demás componentes. Los factores explicativos de dichas subidas fueron, básicamente, los mismos que en el mes anterior: la normalización de los precios de determinados servicios que sufrieron fuertes descensos el año pasado (paquetes turísticos y hoteles), y el aumento en ciertos servicios, bienes y alimentos, que pueden estar reflejando el traslado de los incrementos de costes.

En el escenario central de previsiones se ha rebajado la hipótesis con respecto al precio del petróleo desde 82 dólares hasta 75 dólares, debido al descenso experimentado por esta materia prima en las últimas semanas. Con respecto a la electricidad, se supone que su precio se mantiene estable hasta la primavera, luego registra un descenso durante la misma, y posteriormente se mantiene estable. Bajo estas hipótesis, las previsiones se han revisado al alza, debido a los resultados mayores de lo esperado de noviembre: la tasa interanual de inflación se situará en el 5,8% en diciembre de este año (la previsión anterior era un 5,1%), y la media anual de 2022 será del 2,9% (tres décimas porcentuales más). La tasa media subyacente será del 1,9%, con un máximo de en torno al 2,3% en los meses centrales del año.
En un escenario tensionado, con la misma hipótesis con respecto al petróleo, pero en el que el precio de la electricidad sigue subiendo hasta la primavera, para posteriormente descender, la tasa media anual de 2022 sería del 3,5%. La media de la tasa subyacente sería del 2,1%.

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