LAS GASOLINERAS SOBREPASADAS

Teóricamente todo estaba dispuestos

01 de abril de 2022

A partir de este viernes y hasta el próximo 30 de junio, las gasolineras comenzarán a aplicar el descuento de 20 céntimos por litro, aprobado por el Gobierno dentro del plan de choque para dar respuesta a la crisis provocada por la guerra en Ucrania. Los consumidores recibirán la bonificación directamente en el punto de venta y la operación tendrá que estar detallada en el recibo, donde deberá aparecer el precio anterior al descuento y el final. Todos los automovilistas, particulares y profesionales, se beneficiarán de la medida.

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Los 20 céntimos de descuento se repartirán entre el Estado y las petroleras, que aportarán 15 y 5 céntimos, respectivamente. Los gigantes como Repsol, Cepsa y BP podrán implementar sus rebajas con otros recortes paralelos que deben igualar o superar esa exigencia de cinco céntimos por litro, mientras que los pequeños y medianos suministradores, que suponen un tercio del mercado, podrían estar exentos del pago. Las estaciones de servicio podrán solicitar mensualmente la devolución de los descuentos, presentando durante los primeros quince días naturales de mayo, junio y julio, una solicitud por el importe que resulte de los litros suministrados a los consumidores en cada periodo de referencia. Asimismo, las compañías podrán pedir a partir de este viernes, hasta dos millones de euros de anticipo para hacer frente a los gastos. Lo harán a través de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) o de la Administración foral que corresponda y lo recibirán en “cuestión de días”, según detalló ayer la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. El Gobierno estima que el impacto presupuestario de esta medida ascenderá a un total de 1.423 millones de euros.
De acuerdo con el Ministerio de Hacienda, la medida es compatible con las devoluciones parciales del Impuesto sobre Hidrocarburos por consumo de gasóleo profesional, así como con las ayudas directas para empresarios o profesionales especialmente afectados por la subida del precio de los carburantes. Los productos que se incluyen son la gasolina, el diésel, el gasóleo B, el gasóleo para uso marítimo, el GLP o gas licuado de petróleo, el GNC o gas natural comprimido, el GNL o gas natural licuado, el bioetanol, las mezclas de gasolina con bioetanol o de gasóleo con biodiésel que requieran etiquetado específico, y el aditivo AdBlue.

Sin embargo, se anticipan cierres

Las pequeñas estaciones de servicio advierten que la medida puede obligarlas a cerrar, pues adelantar la parte que sufraga el Estado los dejará sin márgenes de ganancia y en algunos casos, no les permitirá pagar el suministro de los carburantes. Así lo explica Rabadán, director general de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), quien detalla que si cada uno de estos centros tiene que adelantar más de mil euros al día, en menos de un mes se quedarán sin reservas y no podrán pagar a los proveedores. “Si no espabila la Administración, muchas de las estaciones estarán cerradas para Semana Santa y no será por un cierre patronal, simplemente será que no tenemos dinero. Eso es un cese forzoso de la actividad”, concluye Rabadán.
Desde que se anunció la bonificación de 20 céntimos se han presentado quejas por el presunto repunte en los precios de repostaje. El problema ha escalado tanto que ayer, la presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cani Fernández, aseguró que esta institución ha puesto en marcha “un sistema de vigilancia mucho más intenso” para evitar que las gasolineras alteren los precios y se “aprovechen” de los descuentos a los carburantes.

El objetivo de la Comisión, a la que el Gobierno le ha delegado la supervisión de muchas de las medidas que han entrado en vigor, es que los beneficios se trasladen de manera efectiva a los consumidores y que “en ningún caso puedan ser absorbidas por la cadena de suministro”. Por su parte, Rabadán está seguro de que la advertencia de la CMNC no iba dirigida a las pequeñas estaciones de servicio, pues según él no han subido sus precios. Precisa que el CEEES lleva monitorizando los centros desde el 15 de marzo y hasta ahora, la gasolina ha bajado de media cuatro céntimos, mientras que el gasóleo ha subido dos.
Lo cierto es que esta semana, tras la breve tregua de la anterior, el precio medio de los combustibles ha vuelto a subir. Según los datos de ayer del Boletín Petrolero de la Unión Europea (UE), la gasolina de 95 octanos registró un precio medio de 1,818 euros por litro, un 0,3% más que la semana anterior, aunque por debajo del récord registrado en la segunda semana de marzo. El diésel ha ido un paso más adelante, superando por primera vez el coste de la gasolina: 1,837 euros el litro, un 2,26% más que hace siete días.

 

 

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