UE: El PMI industrial sube, no así el de los servicios 

03 de marzo de 2021

La producción del sector manufacturero registró en febrero el ritmo más fuerte de expansión en cuatro meses, impulsada por el fortalecimiento de la demanda tanto a nivel nacional como internacional. En contraste, la actividad del sector servicios registró otra intensa contracción, especialmente en las áreas más afectadas por las restricciones de contacto social.

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Así, los últimos datos volvieron a indicar una economía de dos velocidades. Según el Índice PMI elaborado por la consultora Markit y publicado este miércoles muestra que la economía del sector privado de la zona euro experimentó otra caída marginal de la actividad total en febrero, aunque el alza del índice ajustado estacionalmente señaló un ritmo más lento de contracción. El índice se situó por encima del nivel 47,8 registrado en enero al alcanzar 48,8 en febrero y también se ubicó por encima de su lectura flash precedente. Italia y Alemania fueron los únicos países que registraron un crecimiento modesto de la actividad total en febrero, gracias a que los contundentes resultados registrados por el sector manufacturero contrarrestaron con creces la persistente debilidad del sector servicios. El resto de los países estudiados observaron declives en general. Irlanda de nuevo registró el ritmo más fuerte de contracción, seguido de España y por último, Francia.

Analizando la zona euro en general, la modesta caída de la actividad total volvió a estar estrechamente vinculada a un declive de los nuevos pedidos. Los últimos datos mostraron que los nuevos pedidos disminuyeron por quinto mes consecutivo, aunque el ritmo de contracción fue marginal en febrero. Esto reflejó en parte el mayor aumento de los nuevos pedidos procedentes del extranjero en casi tres años.
Respecto al empleo, hubo algunas noticias positivas, ya que se registró un aumento neto (aunque marginal) por primera vez en doce meses. Se observó un crecimiento del empleo en toda la región, a excepción de España, donde se registró otra destrucción de los niveles de personal. De los cuatro países restantes para los que se dispone de datos, Francia experimentó el aumento más fuerte de la dotación de personal. No obstante, el crecimiento del empleo se vio limitado debido a la continua capacidad disponible, hecho subrayado por una caída de los niveles de pedidos pendientes en febrero. Aunque marginal, el último declive de la cartera de pedidos por realizar extendió el período actual de continuo descenso a dos años.
Impulsados por el rápido aumento de los costes en el sector manufacturero, que a su vez refleja los graves retrasos en la entrega de insumos en medio de un repunte de la demanda mundial y los desafíos del transporte, los gastos operativos del sector privado en general aumentaron fuertemente en febrero. Según los últimos datos, se registró una inflación de los costes de los insumos por noveno mes consecutivo, y a la tasa más fuerte registrada por el estudio desde noviembre de 2018. En respuesta al aumento de los costes, los precios cobrados aumentaron ligeramente por primera vez desde febrero del año pasado, aunque la tasa de inflación fue marginal.
Por último, las esperanzas de que las campañas de vacunación tengan éxito y de que se produzca una marcada desescalada de las restricciones relacionadas con la prevención del Covid-19 ayudaron a impulsar la confianza empresarial hasta su nivel más alto en tres años.

Por su parte, el Índice PMI de actividad comercial del sector servicios de la zona euro se mantuvo estancado por debajo del nivel de ausencia de cambios de 50, y registró una contracción de la actividad del sector servicios por sexto mes consecutivo. La lectura del índice se ha mantenido prácticamente igual que la de enero (45,4), al registrar 45,7 en febrero. Una vez más, los cinco países estudiados registraron caídas de la actividad, encabezados por Irlanda y España. Francia y Alemania observaron caídas igualmente marcadas de la actividad, y este último país experimentó la contracción más fuerte desde mayo del año pasado.
La reducción de la actividad de la zona euro fue de nuevo vinculada a una caída en los niveles de nuevos pedidos recibidos, que han señalado una contracción por séptimo mes consecutivo. Las ventas de exportación también disminuyeron, aunque al ritmo más lento de los últimos doce meses.

Gracias a los leves incrementos observados tanto en Alemania como en Francia, en febrero se registró un aumento neto en los niveles de personal del sector de servicios de la zona euro. Aunque leve, esta fue la primera vez que se registró una expansión en doce meses y reflejó en parte unas proyecciones más positivas para la actividad en el plazo de doce meses. De hecho, la confianza empresarial del sector servicios mejoró en febrero hasta alcanzar su nivel más alto desde abril de 2018.
Mientras tanto, la inflación del coste de los insumos se mantuvo sin cambios en febrero, frente a la máxima de cinco meses registrada en enero, en medio de informes de precios más altos para una variedad de productos y servicios. No obstante, el desafiante entorno empresarial conllevó a una reducción de las tarifas cobradas por duodécimo mes consecutivo, y todos los países cubiertos por el estudio registraron una reducción de los precios cobrados desde el mes anterior.
Markit señala que, "puesto que la actividad total ha registrado una contracción por cuarto mes consecutivo, la economía de la zona euro está en camino de señalar una recesión de doble caída. No obstante, la ralentización en el ritmo de declive subraya que la última desaceleración parece ser mucho menos severa que la de la fase inicial de la pandemia del año pasado".

"Si bien muchas empresas de hostelería en el sector servicios continúan estando fuertemente afectadas por las restricciones relacionadas con el Covid-19, al sector manufacturero les va mejor y está suavizando el impacto económico general a raíz de las medidas de confinamiento. Incluso algunas partes más afectadas de la economía del sector servicios están mostrando una mayor capacidad de recuperación que el año pasado, lo que sugiere cierta adaptación a las restricciones del distanciamiento social", opinan.
Sin embargo, destacan que "cada vez está más claro que será necesario implementar muchas medidas para combatir el virus durante algún tiempo, en parte debido a la lentitud en las campañas de vacunación. Esto podría extender el lastre económico por la pandemia hasta la segunda mitad del año y moderar el ritmo de recuperación. Un interrogante clave será hasta qué punto estas medidas de contención limitarán la oferta de productos y servicios en un momento de recuperación de la demanda, ya que esto a su vez determinará el poder de fijación de precios en los próximos meses y afectará la duración de la actual racha de fuerte incremento de precios", concluyen.
 

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