DURA ADVERTENCIA SOBRE EL FUTURO

OCDE revisa el crecimiento de España 

09 de marzo de 2021

El retroceso del 11% que protagonizó la economía española en 2020 como consecuencia de la crisis abierta por la pandemia del Covid-19, la mayor debacle desde la Guerra Civil (1936-1939), consolida a España como el país desarrollado más golpeado la recesión que deja el Gran Confinamiento.

Compartir en:



Así lo señala la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos en sus proyecciones macroeconómicas, que apunta a Argentina (-10,5%), Reino Unido (-9,9%) e Italia (-8,9%) como las siguientes economías más castigadas.
Las previsiones de la OCDE recogen que la economía mundial se contrajo un 3,4% en 2020, frente al 3,2% del G20, o el 6,8% de la zona euro, en un escenario de caídas generalizadas de las que solo se salva China, que creció un 2,3%, origen de la pandemia mundial que sigue asolando al planeta. En cuanto a las previsiones de futuro, la OCDE mejora las perspectivas de crecimiento para España en siete décimas respecto a las estimaciones de diciembre, esperando ahora un avance del 5,7% para el conjunto de 2021. La mejora, ha explicado su portavoz, responde a la progresiva reactivación de la movilidad, si bien ha instado a acelerar la vacunación para que la recuperación sea aún más intensa.

Pese a que la cifra supera el 5,6% de crecimiento esperado para la economía mundial, se sitúa por debajo del avance del 6,2% proyectado para el G-20, e incluso dentro de la zona euro, donde la propia Comisión Europea asume que España será quien esté al frente de la recuperación, la OCDE señala a Francia como líder, con un incremento del 5,9% para el ejercicio. La proyección también apunta a que Estados Unidos pasará de caer un 3,5% en 2020 a crecer un 6,5% este año, China reforzara sus avances del año pasado para avanzar un 7,8% este año y coloca a India a la cabeza del crecimiento internacional con un salto del 12,6% tras el 7,4% perdido en 2020.

La OCDE, en todo caso, reserva para España el mayor incremento de PIB esperado en 2022 en el área euro, con un avance del 4,8% (ocho décimas más que en diciembre), frente al 4% de Italia, el 3,8% de Francia o el 3,7% de Alemania. El avance mundial para el próximo ejercicio rondaría el 4%, en línea con el 4,1% del G-20, con India e Indonesia (5,4%) a la cabeza, seguidas de China (4,9%) y España. Pese a estas mejoras, el crecimiento que prevén organizaciones internacionales y otras instituciones financieras está por debajo de lo pronosticado por el Gobierno de España. Nadia Calviño, vicepresidenta Económica, ha asegurado en sus últimas intervenciones que el crecimiento del PIB en 2021 rondará el 7%, una cifra que supera con creces las previsiones de Bruselas o las publicadas este martes por la OCDE. Los panelistas de Bloomberg prevén un crecimiento del 5,9%, con una contracción leve del primer trimestre y el despegue de la economía en el segundo trimestre del año, que cogerá fuerza en el tercero. Si bien es cierto que se produce una mejora del crecimiento esperado en España en 2021, las revisiones al alza han sido generalizadas en gran parte de los países que analiza la OCDE en su informe. Las perspectivas para la salida de la crisis han mejorado globalmente, aseguran desde el organismo internacional.

“Las perspectivas económicas mundiales han mejorado notablemente en los últimos meses, ayudadas por el despliegue gradual de vacunas eficaces, anuncios de apoyo fiscal adicional en algunos países, y señales de que las economías están afrontando mejor las medidas para contener el virus”, expone el informe de la OCDE, que considera insuficiente el actual ritmo de inmunización de la población.
El documento asume que la producción mundial se situará por encima del nivel prepandémico a mediados de este mismo año, si bien alerta de que la recuperación será muy desigual por países. Las diferencias en cuanto a la incidencia de la pandemia, las restricciones impuestas para frenar sus oleadas y el éxito en la campaña de vacunación, matiza, marcará el sino de cada territorio. Uno de los retos que identifica es facilitar el acceso a vacunas de los países más pobres.
De hecho, el organismo destaca entre los principales riesgos la lentitud en el proceso de inmunización de la población, su efecto sobre la confianza y el consumo, y la propagación de nuevas cepas ultracontagiosas, como la británica o la sudafricana, que pueden derivar en una recuperación más débil, nuevas pérdidas de empleo y cierre de empresas, advierte. Del lado de los precios, la OCDE alerta del encarecimiento de los productos básicos.

La OCDE aplaude los estímulos fiscales impulsados por Estados Unidos así como su compromiso con acelerar la vacunación, por la importancia que tiene la salud de la primera potencia mundial en el resto de economías. La organización insta al resto de países a impulsar con agilidad nuevos planes de impulso fiscal si fuera necesario para mantener el tono positivo de la recuperación (incluyendo apoyo a hogares vulnerables, y subvenciones a empresas en apuros) mientras defiende la necesidad de mantener políticas monetarias laxas.
Durante la presentación del informe, los responsables de la OCDE han instado a acelerar los procesos de vacunación como medida clave para reforzar la incipiente recuperación, que corre el riesgo de frenarse. Sus expertos calculan que si la recuperación de los niveles precrisis se va a lograr este mismo año, una aceleración en el proceso de inmunización podría llevar al planeta a los niveles económicos que habría alcanzado de no haber sufrido pandemia a finales de este mismo año.
Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que sus cálculos arrojan que España culminará este ejercicio unos 6,5 puntos por debajo del nivel de PIB que habría tenido sin la crisis del Covid-19. España, con cerca de un 13% de sus empleados dedicados al turismo, la reactivación de la movilidad que se espera que lograr agilizando la vacunación será fundamental para consolidar la salida de la crisis.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda