Las casas pasivas, el futuro de la construcción sostenible

11 de marzo de 2021

Debido al ahorro de energía, las casas pasivas son una tendencia cada vez más evidente en el sector de la construcción. Pero, ¿es esta una solución verdaderamente sostenible? 

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Nuestro estilo de vida actual se basa en un modelo energético que se centra en el consumo de combustibles fósiles (como petróleo, gas natural y carbón) y el uso irrazonable de energía. Esto trae como consecuencia la emisión de grandes cantidades de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera, que es la principal causa del cambio climático. 

Para evitarlo, los fabricantes han propuesto diversos artefactos con rigurosos criterios de optimización de recursos, tanto en materias primas como a nivel energético, como el sistema de las parrilleras de inducción que ahorran 80 % de energía, en comparación con las estufas convencionales, las duchas termostáticas que ahorran hasta 40 % de agua y hasta 20 % de energía. Asimismo, el uso de enchufes inteligentes y focos LED que desarrolla un menor consumo de la luminaria. 
Al mismo tiempo, se han presentado reformas integrales en la construcción de viviendas cada vez más sostenibles que buscan reducir las necesidades energéticas, entre ellas destacamos las casas pasivas. 

La construcción sostenible de las casas pasivas 
La “casa pasiva” fue establecida por el Instituto Passivhaus en Darmstadt, Alemania en 1996. Es uno de los conceptos pioneros para la construcción de viviendas de bajo consumo energético y ahora se ha convertido en un estándar de construcción líder.
El concepto de vivienda pasiva se basa en encontrar un equilibrio entre el confort interior y un consumo energéticoextremadamente bajo y, sobre todo, a precios asequibles para los clientes. En realidad son estructuras autónomas -especialmente en los sistemas de calefacción- ya que busca autoabastecerse mediante energía solar.
Para lograr este objetivo, los edificios pasivos utilizan sus propios recursos constructivos bioclimáticos y los combinan con otras estructuras energéticamente eficientes. Por ejemplo, un sistema de ventilación mecánica controlada con función de recuperación de calor puede regular y actualizar el aire en el inmueble. Son construcciones que aprovechan al máximo la luz natural y la radiación solar, por lo que el aislamiento térmico y la renovación del aire juegan un papel muy importante.

En ese contexto, nos permiten ahorrar hasta un 90% de los costes de electricidad o gas natural y nos ayudan a mantener un ahorro económico considerable en gran medida. Además,prioriza la utilización de materiales ecológicos para su construcción, por lo que también se ubica en la categoría de arquitectura sostenible. 

En los últimos años, el número de proyectos de casas pasivas ha ido aumentando constantemente. En México, las ciudades de Morelia y Nogales cuentan con las primeras casas que cumplen con los requisitos del estándar internacional mexicano de “viviendas pasivas”. 

La escala y la complejidad de estos proyectos crecen positivamente. Ahora vemos que las grandes empresas de construcción invierten tiempo y recursos para desarrollar soluciones para el hogar pasivo que puedan competir en el mercado residencial de unidades múltiples.

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