Si se pierde la temporada de verano, el PIB podría desplomarse 

11 de marzo de 2021

El lento avance de la vacunación ha levantado las dudas sore la recuperación turística tana cacareada por la ministra del ramo.  Según la consultora Berenberg, "si España pierde la crucial temporada turística de verano debido a los insuficientes avances en la lucha contra la pandemia, el crecimiento económico podría decepcionar en 2021".

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Así lo indican en la firma alemana en uno de sus últimos informes, en el que explican que España, al igual que otras economías de Europa, "parece dispuesta a recuperarse con fuerza una vez que se hayan relajado los bloqueos" impuestos para contener los contagios. Sin embargo, remarcan, "los riesgos se inclinan a la baja a corto plazo"- Se refieren, está claro, a los efectos que puede haber sobre la temporada turística. "Con la esperada aceleración del ritmo de vacunación y el tiempo primaveral a la vuelta de la esquina, la economía española parece abocada a un importante repunte una vez que se hayan levantado la mayoría de las restricciones", dice Berenberg. Tras una caída del 11% en 2020, estos analistas proyectan que el crecimiento del PIB "alcanzará el 6,2% este año, por debajo de la estimación del propio Gobierno del 7,2%". Y es que son muchos los riesgos que acechan a España. "Aunque es demasiado pronto para evaluarlo realmente, ya que las cifras son volátiles, la media de siete días de infecciones registradas ha subido ligeramente en los dos últimos días", por lo que "una flexibilización prematura de las restricciones" permitiría que las nuevas variantes más contagiosas del virus se propaguen más rápidamente, y "los riesgos relacionados con las insolvencias empresariales podrían retrasar la recuperación económica cuando las ayudas gubernamentales se reduzcan", inciden los estrategas de Berenberg.
Sus previsiones apuntan, de hecho, a que el desempleo (16% en enero de 2021, según Eurostat) se sitúe en una media del 16,5% en 2021 y del 15,6% en 2022, lo que no es buena noticia. A su juicio, hay "dos grandes riesgos que podrían frenar la recuperación de la economía española":
Las variantes del virus asociadas a una mayor transmisión y/o a una mayor carga viral representan una mayor proporción de nuevas infecciones en España. La variante británica representa ahora más de la mitad de los casos en el país, frente al 25% de mediados de febrero, e incluso llega al 90% en algunas zonas (como Asturias). "Si las cifras de infección siguen disminuyendo y el ritmo de vacunación se acelera hasta junio, la temporada turística de verano podría salvarse. Pero si la reapertura de los centros turísticos y/o el regreso de los turistas extranjeros se retrasa hasta el final del verano, la economía puede sufrir mucho", apunta Berenberg, que recuerda que el turismo contribuye en un 12,4% al PIB del país y representa el 12,9% de todos los empleos.
El recurso a los préstamos garantizados por el Gobierno ha sido importante. Como resultado, muchas menos empresas quebraron en 2020 que en 2019 (-21% durante los tres primeros trimestres de 2020, en comparación con el mismo período de 2019 según los últimos datos disponibles). "Aunque tiene sentido ayudar temporalmente a las empresas ilíquidas solventes, el Banco de España ha advertido que también se está rescatando empresas insolventes, aquellas que probablemente no sobrevivirán al impacto de la crisis a medio plazo", recuerda la firma alemana, que cree que "esto podría tener consecuencias perjudiciales para los acreedores y el sector financiero en general".
Hasta ahora, la solucion del Gobierno Sánchez ha sido prorrogar la moratoria de la deuda con lo que el problema sigue ahí.  Ahora bien, si España "aumente su tasa de crecimiento tendencial si la Unión Europea utiliza las subvenciones del dinero comunitario para empujar a la economía hacia reformas favorables al crecimiento". Es decir, si la UE obliga a España a hacer determinadas reformas para acceder a los fondos, algo que Berenberg no tiene nada claro. "Sigue siendo una incógnita si la coalición de centro-izquierda de PSOE y Unidas Podemos aceptará y aplicará dichas reformas", señala la firma, que recuerda que antes de la pandemia el Ejecutivo que preside Pedro Sánchez pretendía revertir la reforma laboral de 2012, que introdujo "más flexibilidad y transformó a España en un mercado más competitivo".
Estos expertos esperan que la Unión Europea pueda "evitar que se produzcan retrocesos en las reformas, imponiendo condiciones a sus ayudas a España con cargo al fondo de recuperación de 750.000 millones de euros". En términos absolutos, se espera que España sea el mayor receptor de los fondos, por detrás de Italia, con más de 140.000 millones de euros (11% del PIB). La mitad de esa cantidad (72.000 millones de euros) será en forma de subvenciones, y el primer desembolso se producirá, como muy pronto, en junio.
"A cambio de los fondos de la UE, el Gobierno tendrá que aplicar reformas estructurales para resolver problemas profundos y renunciar a su intención de revertir la reforma laboral de 2012. La Comisión Europea ha identificado tres grandes cuestiones que requerirán nuevas negociaciones entre Bruselas y Madrid", dice Berenberg. Se refiere a la sostenibilidad del sistema de pensiones, que "es deficitario desde hace diez años"; la elevada proporción de contratos temporales, que "representan el 25% del empleo, frente al 14% en el conjunto de la UE"; y la necesidad de reducir la fragmentación de la normativa regional, que supone un auténtico quebradero de cabeza para las empresas.
Algunas de estas reformas "serán impopulares y políticamente sensibles", e "incluso pueden generar graves tensiones dentro de la coalición gobernante", pero "en nuestra opinión, es la única manera de que España se encamine hacia un crecimiento más tendencial después de la pandemia", concluyen estos expertos.

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