Bruselas lanza su ´pasaporte de vacunación´´

17 de marzo de 2021

La Comisión Europea ha aprobado y presentado este miércoles su propuesta para un certificado o pasaporte de vacunación, un Certificado Digital Verde con el que espera resolver disputas y contribuir a agilizar los desplazamientos dentro de la Unión cuando el porcentaje de población europea vacunada sea lo suficientemente elevado. 

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Se trata de un documento, digital e impreso, disponible en al menos dos idiomas (el de cada país y en inglés), gratuito y universal, en el sentido de que contará con la misma información independientemente de la nacionalidad del que lo tenga y dará los mismos derechos a todo el que lo tenga. Es, en realidad, no un documento, sino tres en uno, pues el certificado contendrá la información sobre la vacunación (cuándo se ha producido, dónde y con qué vacuna), pero también los detalles y resultados sobre las pruebas que se realicen (PCR, antígenos u otros, fecha del examen y de resultados) y sobre la persona si ha superado el Covid19. Sea cual sea el formato, dispondrá de un código QR, para que su lectura sea rápida por parte de las autoridades y los organismos de control, y para que pueda estar a disposición en cualquier dispositivo móvil. En toda la UE. "El Certificado Verde Digital ofrece una solución en toda la UE para garantizar que los ciudadanos de la UE se beneficien de una herramienta digital armonizada para apoyar la libre circulación. Es un mensaje de apoyo a la recuperación. 

Nuestros objetivos clave son ofrecer una herramienta fácil de usar, no discriminatoria y segura que respete plenamente la protección de datos. Y seguimos trabajando por la convergencia internacional con otros socios" ,ha explicado este mediodía la vicepresidenta Vra Jourová, responsable de Valores y Transparencia. La Comisión trabaja estas semanas para crear un mecanismo (pasarela, puerta de enlace) que facilite que todos los certificados puedan verificarse en toda la UE, pero no hay una imposición ni la habrá sobre cómo puede usarse ese certificado. Hay gobiernos, como el belga o el holandés, que son muy escépticos y que temen que este certificado pueda instaurar una discriminación de facto entre quienes lo tengan (entre quienes hayan sido vacunados) y quienes no. Tanto para viajar como para cualquier otra cosa, desde entrar a un restaurante o un museo a poder optar a un trabajo, por ejemplo.
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La Comisión Europea (CE) presentó este miércoles el certificado digital con el que pretende impulsar los viajes en la Unión Europea (UE) que será gratuito, en formato digital o en papel y que contendrá información sobre si una persona se ha vacunado, si tiene anticuerpos por haber superado el covid o una prueba PCR negativa.
El Ejecutivo comunitario aseguró hoy que el hecho de estar vacunado no será un requisito para poder viajar, ya que los ciudadanos que no hayan tenido aún la oportunidad de hacerlo o se hayan negado, podrán demostrar con una PCR o con un test de antígenos su condición sanitaria, por lo que todos los viajeros tendrán los mismos derechos. Según la propuesta de la CE, sólo se tendrán en cuenta las vacunas autorizadas por la Agencia Europea del Medicamento, aunque los países de la UE podrán decidir si aceptan otros fármacos, como el ruso Sputnik V o el chino Sinopharm
El certificado contendrá la información en dos lenguas, en la lengua oficial del Estado miembro que lo emita y en inglés, para poder garantizar el reconocimiento en todos los países de la UE y se mostrará mediante un código QR o en papel, para aquéllos que no dispongan de teléfono inteligente.
Bruselas pretende así incentivar los viajes en los países de la UE -así como Noruega, Suiza y Lichtenstein- y pide a los gobiernos que a las personas que tengan el certificado digital se les exima de la obligación de guardar cuarentena cuando lleguen al destino o de hacerse un test PCR. No obstante, Bruselas pide a los países que, en caso de que mantengan estas obligaciones, justifiquen su decisión.
"Con el certificado digital estamos apostando por un enfoque europeo para garantizar que los ciudadanos europeos y sus familiares puedan viajar de forma segura y con restricciones mínimas este verano", dijo el comisario de Justicia, Didier Reynders.

"Nuestro objetivo principal es ofrecer (un sistema) fácil de utilizar, que no sea discriminatorio y sea una herramienta seguraa para respetar completamente la protección de datos", añadió la vicepresidenta del Ejecutivo comunitario, Vera Jourová.
Bruselas presentó este certificado -que caducará cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) declare el fin de la pandemia- tan solo tres semanas después de que los Jefes de Estado y de Gobierno decidieran seguir adelante con esta propuesta en su última cumbre de febrero. La propuesta agrada a los países del sur -muy dependientes del turismo-, pero otros como Francia o Bélgica han expresado sus reticencias argumentando que el certificado puede discriminar a quiénes se han vacunado y los que no. La canciller alemana, Merkel, dijo además, que el documento no debería usarse para facilitar los viajes hasta que la gran parte de la población haya tenido la posibilidad de vacunarse.
Otras de las dudas planteadas se centran en que se desconoce todavía cuánto tiempo puede durar la inmunidad de la vacuna y hasta qué grado las personas que se hayan inoculado el fármaco pueden contagiar el resto.
La propuesta aún debe recibir el visto bueno de los Estados miembros y del Parlamento Europeo

Con la propuesta de Bruselas, "los Estados miembros siguen siendo responsables de decidir qué restricciones de salud pública pueden eximirse a los viajeros" que dispongan del certificado digital, pero estipula que "deberán aplicar cualquier exención de la misma manera a los viajeros que posean un Certificado Verde Digital". Esto es, independientemente de dónde residan o provengan, por ejemplo. Pero repiten una y otra vez que no puede haber, bajo ninguna circunstancia, una prohibición de desplazamiento a quien no haya sido vacunado. Puede tener más controles que quien sí, se le pueden exigir PCR o cuarentena, pero no puede ser discriminado. "El Certificado Verde Digital no será una condición exigible para la libre circulación y no discriminará de ninguna manera. Un enfoque común de la UE no solo nos ayudará a restablecer gradualmente la libre circulación y evitar la fragmentación. También es una oportunidad para influir en los estándares globales y predicar con el ejemplo basado en nuestros valores europeos, como la protección de datos", ha asegurado el comisario belga Didier Reynders, responsable de Justicia de la UE. 

La Comisión explica que confía en tener lista su pasarela o puerta de enlace en unas semanas y que ayudará a que los 27 puedan desarrollar el software necesario para poder usar los certificados y los códigos QR en todas partes. "Ningún dato personal del certificado de los ciudadanos atravesará esa pasarela o será retenido por los Estados Miembros", indica la documentación presentada.

El certificado no será un salvoconducto y no es la panacea. Cada país es libre de permitir o no entrar a los que lo tengan o de fijar qué criterios usa, por ejemplo si exime de hacer una PCR o una cuarentena al que haya sido vacunado o no. Bruselas quiere que el documento sea un tres en uno para que nadie sea discriminado en este proceso de facilitar la movilidad, pero al mismo tiempo eso implica que certificado digital no será sinónimo de vacunación o de inmunidad. Puede ser una ayuda, si se desarrolla con urgencia, pero los políticos tendrán que decidir en las próximas semanas o meses cómo usarlo y cómo lograr que sirve para salvar la temporada turística. Hilando aún más fino, la Comisión quiere que si su propuesta es aprobada por todos los Estados Miembros, nadie pueda ser penalizado por su residencia. Si Grecia, por poner un ejemplo, estipula que quien haya sido vacunado y tenga el certificado pueda ir a sus islas sin una PCR eso valdrá para cualquier europeo, independientemente de donde venga. Con un matiz. La obligatoriedad que desglosa Bruselas sólo contempla a quienes tengan administrada las vacunas aprobadas por la UE, como Pfizer, AstraZeneca, Moderna o Johnson and Johnson, por ahora. 

Si un ciudadano tiene puesta la vacuna Sputnik V o la de China, por ejemplo, sería potestad de cada destino turístico decidir si las exenciones y facilidades de viaje que se aplicarán a los demás valen también para ellos o no. Así, es posible pero no está garantizado, lo que afecta a los húngaros o eslovacos que se han decantado por las dosis de Moscú y Pekín. Simultáneamente, Bruselas ha pedido con una segunda propuesta que la UE actúe de forma conjunta para la reapertura. Hay estados, como Bélgica sin ir más lejos, que siguen prohibiendo los desplazamientos no esenciales y tienen previsto hacerlo un mes más, a pesar de las llamadas de atención de la Comisión. Los jefes de Estad y de Gobierno lo abordarán la semana que viene en una cumbre muy esperada.


 

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