Cataluña duplica la deuda por habitante, de Madrid

06 de abril de 2021

Cataluña y Valencia son las regiones de España con mayor endeudamiento público por habitante, duplicando la cifra de Madrid y superando casi en un 40% la media del país, en 6.423 euros. 

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Concretamente, de saldarse la deuda entre los habitantes de cada región, el coste para cada catalán ascendería a los 10.169 euros, mientras que en Madrid esta cifra se sitúa en los 5.111 euros, es decir, la mitad. En la Comunidad Valenciana, la segunda con una mayor deuda per cápita del país, la cifra asciende hasta los 10.060 euros.
Teniendo en cuenta el porcentaje de deuda de cada autonomía sobre el volumen de PIB, si bien la radiografía es similar, es la Comunidad Valenciana la que mayor endeudamiento registró a finales del pasado 2020, con un 48,6%. En este caso, se sitúa Castilla-La Mancha como la segunda comunidad autónoma con mayor deuda pública en porcentaje de PIB, un 39,7%, seguida de Cataluña y Murcia, con un 37,1% y un 34,9%, respectivamente. En este caso, estas regiones también duplican la deuda acumulada por la Comunidad de Madrid, que al final del pasado ejercicio se situaba en el 16% del PIB.

Por contra, Canarias se sitúa en este panel como la comunidad autónoma menos endeudada del país, tanto sobre porcentaje de PIB, el 15%, como en deuda per cápita, que se sitúa en 2.954 euros por cada ciudadano insular.
En este sentido, la factura para las comunidades autónomas de la crisis derivada de la Covid-19 llegará con un retraso de dos años, con las correspondientes liquidaciones del sistema de financiación regional, según indica el informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).
Las comunidades han aumentado significativamente su gasto durante todo el ejercicio 2020 para hacer frente a la pandemia, pero el incremento de las entregas a cuenta del Estado y el Fondo Covid han permitido a la mayoría de ellas hacer frente al shock "con comodidad" e incluso mejorar el dato de déficit del año anterior.

No obstante, el autor del estudio y director de Fedea, Ángel de la Fuente, ha advertido de que gran parte de la factura llegará en los próximos ejercicios en la forma de "abultadas liquidaciones negativas" del sistema de financiación y de un recorte en las transferencias estatales. Una situación que podría lastrar la capacidad y el músculo económico de las entidades regionales en los próximos ejercicios, retrasando así la recuperación de la economía una vez se de por finalizada la pandemia. Cabe recordar que los principales organismos ya retrasan el nivel de crecimiento precovid al año 2023.
Pese a todo, el informe apunta que, aunque buena parte de los recursos de los que se han beneficiado las comunidades deberán devolverse en dos años, la experiencia de la anterior crisis sugiere que el plazo para su devolución terminará alargándose "tanto como haga falta".

El autor del estudio sugiere que la estrategia de aislar a las comunidades autónomas de los efectos presupuestarios de las sucesivas crisis, o al menos retrasar su llegada de forma casi indefinida, "no parece la mejor forma de fomentar su responsabilidad fiscal o de incentivar su rápida adaptación a las cambiantes circunstancias económicas".
En 2020, la llegada de la pandemia se ha traducido en un fuerte aumento del gasto para las comunidades, que ha sido financiado mediante inyecciones adicionales de recursos estatales que, de hecho, han permitido reducir el déficit con respecto al año anterior. Pero que repercutirán en alzas en futuras lecturas de este dato.

El estudio constata que, tras una década de descenso o estabilidad, el peso del gasto autonómico en el PIB se ha disparado al alza en 2020, aumentando en casi tres puntos como resultado de la crisis del Covid, que ha elevado las necesidades de gasto sanitario y social y ha reducido el nivel de renta en más de un 10%, con la consiguiente presión a la baja sobre los ingresos tributarios de todas las administraciones públicas.
El Gobierno central ha optado por absorber en primera instancia la totalidad de ambos shocks, manteniendo unas entregas a cuenta calculadas con previsiones anteriores a la crisis y aportando recursos adicionales a las autonomías mediante transferencias extraordinarias no retornables fuera del sistema de financiación autonómica (SFA). De hecho, con esta inyección de recursos los ingresos de las CCAA crecieron el año pasado más deprisa que sus gastos, lo que se ha traducido en una apreciable reducción de su déficit presupuestario a pesar de la pandemia, al coste de aumentar en la misma medida el déficit del Estado.

España alcanzará superávit en la balanza comercial en 2022, cerrando el ejercicio con un incremento de las exportaciones del 9,2% mientras que las importaciones aumentarán a un ritmo del 5,1%, cuatro puntos por debajo, según las últimas previsiones económicas de Axesor Rating. Tal y como explica la agencia de calificación en la revisión de la calificación crediticia España correspondiente al mes de marzo, el sector exterior será uno de los pilares sobre los que se sostendrá la recuperación de la economía española.

De hecho, pese a la caída de las exportaciones durante el primer semestre del año por las restricciones a la movilidad, el pasado ejercicio cerró con un saldo positivo en la balanza por cuenta corriente del 0,7%. Para el ejercicio de 2021, desde la agencia han apuntado que se prevé un avance de las exportaciones del 12,6% mientras que las importaciones crecerán un 14,1%. Desde la agencia de calificación europea han advertido del "elevado volumen de deuda externa"

 

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