BBVA duda de la capacidad del Gobierno para la transformación

11 de junio de 2021

BBVA pone el ojo avizor sobre la capacidad de España para transformar los fondos europeos en inversiones que tengan efectos multiplicadores. Aunque confía en que la economía del país se podrá ver impulsada por la puesta en marcha del plan ´Next Generation EU´ por el que se recibirán 140.000 M€, considera que existen riesgos en cuanto a la capacidad de absorber las ayudas y traducirlas en inversiones productivas. 

Compartir en:

El banco revisa anualmente los riesgos a los que puede tener que hacer frente en algún momento con incidencia negativa en su negocio, en sus resultados económicos o en su situación financiera. Este catálogo queda recogido en el Documento de Registro Universal, que acaba de ser remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Además de la capacidad de España para rentabilizar los fondos europeos, su desconfianza también se cierne sobre la situación futura de los trabajadores. A pesar de que es consciente de que el aumento del desempleo se ha visto limitado por la aplicación de expedientes temporales de regulación de empleo (ERTE), adelanta un incremento del paro en el momento en que estas medidas sean retiradas. Según el último acuerdo de Consejo de Ministros relativo a este 'escudo' , los ERTE podrán continuar aplicándose hasta el próximo 30 de septiembre. 

A su vez, constata la sensibilidad de la economía a las condiciones económicas de la Eurozona, siendo este el principal mercado de exportación de los bienes y servicios españoles. Los préstamos y anticipos a clientes en España ascendían a un total de 194.661 millones de euros (31 de marzo de 2021) y 195.983 millones de euros (31 de diciembre de 2020) representando el 61%, respectivamente, del importe total recogidos en el balance consolidado del grupo. 
También ha hecho alusión a sus relevantes operaciones en Cataluña, que suponían el 16% de los activos totales en España a 31 de diciembre de 2020. En este caso, reconoce que las tensiones sociales y políticas se han suavizado en general desde 2017, pero avisa de que si repuntasen podrían producirse escenarios de incertidumbre, volatilidad en los mercados de capitales y un deterioro de la situación económica y de las condiciones de financiación en el país. 

Desde siempre, BBVA ha desarrollado su actividad crediticia principalmente en España y, todavía, continúa siendo una de sus áreas de negocio fundamentales. El riesgo total en activos financieros en España ascendía a 236.016 millones de euros a cierre de 2020, de un total de 563.964 millones de euros a nivel grupo, lo que equivalía al 42% del total en activos financieros. En esta línea, cree que los créditos morosos o de baja calidad han venido afectando negativamente a los resultados, y espera que así continúe afectando, dada la prevalente incertidumbre. 
A 31 de marzo 2021 y 31 de diciembre de 2020, BBVA tenía una tasa de mora del 4,3% y 4,2%, respectivamente, frente a un 3,8% y 3,9% al término de 2019 y 2018, respectivamente. Antes de la pandemia del Covid las tasas de mora habían mejorado progresivamente debido, en parte, a los bajos tipos de interés, que mejoraron la capacidad de pago de los clientes. Sin embargo, tal y como se observa, ya han empezado a aumentar y el banco espera que se incrementen sustancialmente cuando las moratorias se levanten. Para BBVA, la magnitud, el momento y el ritmo de cualquier incremento en las tasas de morosidad serán clave.
Dicho esto, no descarta además que haya valorado incorrectamente la calidad crediticia o la voluntad de pago de sus clientes, que haya infravalorado los riesgos de crédito y las potenciales pérdidas inherentes a su exposición crediticia y que haya dotado provisiones para estos riesgos de forma insuficiente. Como justificación, ha señalado que el proceso de análisis requiere de unos cálculos difíciles, subjetivos y complejos.
 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda