COVID 19

La pandemia ha acelerado el crecimiento digital como motor económico.

14 de junio de 2021

Durante el confinamiento, el 54,2% de los teletrabajadores en España utilizaron herramientas de almacenamiento en la nube, según el informe. Casi una tercera parte del tejido productivo hace uso de algún tipo de servicio en la nube. Especialmente las empresas de mayor tamaño: un 64% de las que tienen más de 250 empleados, y casi el 44% de las de entre 50 y 250. 

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Dentro del amplio espectro que es la nube, las herramientas más utilizadas por los trabajadores españoles durante la pandemia fueron Microsoft Teams (38,1%), Skype (38,1 %), herramientas de gestión del conocimiento específicas de sus empresas (32,1 %) y Zoom (24,3 %). La pandemia también ha acelerado la digitalización de los hogares españoles. Los usuarios que utilizan internet varias veces al día han pasado del 74,9% en 2019 al 81% en 2020. El porcentaje de la población que accede a la red al menos cinco días a la semana también ha crecido notablemente (5,5 puntos) hasta alcanzar el 83,1%. “En las primeras semanas de confinamiento, avanzamos en el uso de la tecnología el equivalente a un lustro en condiciones normales”, afirma en el informe José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica.

“La crisis sanitaria global que hemos sufrido ha puesto en evidencia el papel trascendental que puede desempeñar la inteligencia artificial para frenar una pandemia”, subrayan los autores del informe. Esta tecnología podría resultar útil para evitar la expansión de la enfermedad o investigar en nuevos fármacos eficaces contra el virus. Por ejemplo, 17 operadores de telecomunicaciones de Europa han compartido con la Comisión Europea datos anonimizados y agregados de movilidad de la población para estudiar la relación entre los desplazamientos de los europeos y los casos de COVID-19. También se han desarrollado modelos para detectar a través de radiografías de tórax si una persona está contagiada o para predecir la evolución de pacientes con coronavirus.

Pero esta tecnología permea todos los ámbitos empresariales. En la actualidad el 40% de las empresas españolas usa por lo menos una aplicación de la inteligencia artificial (frente al 42% de la media europea). El 22%, dos o más (frente al 25% del conjunto europeo), según el informe. Para los autores, “el problema surge cuando miramos hacia el futuro”. Casi el 60% de las empresas no hacen todavía ningún uso de la inteligencia artificial, y el 40% ni siquiera tiene pensado implantarla en los próximos dos años. Entre los obstáculos para usar esta tecnología, las empresas mencionan la gran cantidad de datos necesaria para entrenar los algoritmos de ‘machine learning’, las pocas ayudas públicas para acometer inversiones, la necesidad de disponer de un marco legal adecuado o la falta de personal formado.

Otra de las tecnologías que se anticipan como herramientas para paliar los efectos de una próxima pandemia es ‘blockchain’. Un sistema de información seguro y con garantías de privacidad, basado en esta tecnología de cadenas de bloques, podría fluir los datos de los distintos sistemas sanitarios de cada país para evaluar de forma más certera la gravedad de la situación. Uno de los grandes problemas de esta crisis ha sido la gestión de la información, algo que con ‘blockchain’ podría mejorar.
A nivel general, en España la tecnología avanza a paso lento pero firme. Solo una de cada diez empresas tiene proyectos en este campo, pero se espera que entre 2020 y 2023 se supere a la media europea. La consultora consultora PwC establece que para 2030 esta tecnología habrá producido un aumento del PIB español de 24.000 millones de dólares y habrá creado un total de 227.000 puestos de trabajo.

El informe destaca también que el uso de la banca electrónica creció de forma notable en 2020. Según el INE, se produjo un incremento de 7,2 puntos en el porcentaje de individuos entre 16 y 74 años que realizaron alguna operación bancaria a través de Internet, que llegó al 62,1%. Además, el cierre casi completo de los establecimientos comerciales supuso un golpe para las transacciones monetarias en general. BBVA Research, utilizando tecnología de big data que analizó transacciones realizadas con tarjeta, calculó una caída del consumo medio de hasta un 49% en los primeros meses 2020.
De esta forma, la pandemia ha supuesto un impulso para que las empresas implanten nuevos canales de pago, con el fin de ofrecer mayor flexibilidad a sus clientes. Uno de los síntomas de esta tendencia a una creciente adopción de nuevos métodos de pago es el volumen económico de las transacciones digitales gestionadas por empresas ‘fintech’, que creció un 11% en la primera mitad de 2020. En cuanto a los pagos electrónicos, las ‘fintech’ gestionaron un volumen económico un 21% superior a 2019 en el primer semestre del pasado ejercicio.

Pese a que en los últimos meses se ha disparado el tráfico de datos, los autores del documento aseguran que no se han producido problemas con la red. Las infraestructuras han podido hacer frente a un aumento de la demanda de ancho de banda, del tráfico móvil de datos y de la voz móvil. Mientras que entre 2015 y 2019 el tráfico de voz móvil aumentó únicamente un 10%, en 2020 se produjo un crecimiento interanual del 20 %. El pico se alcanzó el 13 de marzo, el día que comenzó el confinamiento. En años anteriores normalmente se producía en el mes de julio, “un mes de fuerte actividad económica previa al periodo vacacional”.

Todos ellos son elementos de la llamada cuarta revolución industrial. Un proceso destinado a crear nuevo valor económico, probablemente nuevos hábitos de consumo y que se espera que despegue definitivamente al finalizar la pandemia. 

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