El absentismo sigue por las nubes

12 de julio de 2021

En 2019 la tasa de absentismo laboral alcanzó al 5,5% en España, el dato más elevado de los últimos 20 años. La irrupción de la COVID-19 disparó esta tasa hasta el 6,3% en el primer trimestre de 2020 y hasta el 8,9% en el segundo trimestre. En 2020 llega al 7,1% (+1,6 puntos porcentuales), un nuevo máximo histórico, según el X Informe Adecco sobre Empresa saludable y gestión del Absentismo, elaborado por Adecco Group Institute.

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Utilizando datos oficiales sobre horas pactadas y horas no trabajadas por incapacidad temporal y otras causas, el informe de Adecco estima que, en 2020, la pérdida total de horas laborables llegó a casi 1.700 millones (frente a los 1.460 millones en 2019). Este dato equivale a que 937.000 asalariados no trabajaron en todo el año.
Considerando el coste medio de cada hora de trabajo, esas 1.700 millones de horas no trabajadas pueden traducirse en un impacto bruto para el conjunto de la economía española de 36.900 millones de euros en 2020 (el 3,3% del PIB).
Once autonomías registraron en 2020 su mayor tasa de absentismo desde 2000: Andalucía, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, la Comunidad de Madrid y Navarra. Sin embargo, la mayor tasa de absentismo correspondió una vez más, pese a haberla reducido, al País Vasco, con un 9%. Le siguieron Canarias (7,8%) y Baleares (7,7%).

El informe mide el efecto de la pandemia a través de una encuesta sobre aspectos como el teletrabajo y la salud laboral. Sobre el trabajo en remoto, las expectativas de las empresas en la intención de mantener y/o implementar el teletrabajo tras el fin de la pandemia han mejorado: aquellas que lo quieren implantar suben del 19,6% al 23% y aquellas que no prevén ningún uso de esta opción de flexibilidad bajan del 30% al 21%.
El 63% de las empresas consultadas tiene una percepción positiva o muy positiva de la productividad en el teletrabajo, y sólo un 9% lo aprecia como algo negativo. Para las organizaciones, dos días de teletrabajo a la semana sería lo ideal en el futuro (44%).
Aumenta también la percepción de presentismo en las empresas hasta el 16%. La hibridación presencial-remoto en la organización del trabajo también se refleja en la fenomenología de las ausencias: la dedicación a tareas domésticas sin recuperación del tiempo de trabajo se alza como una de las causas principales del llamado tecno-presentismo.
El 55% de los encuestados identifica ya los problemas mentales y cognitivos (estrés y tecnoestrés, ansiedad, burnout, etc.) como la segunda causa percibida como factor de riesgo e incapacidad en la post pandemia, tras los problemas posturales y trastornos músculo-esqueléticos, que siguen a la cabeza (63%).

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