El 74% de los españoles desconfía de la economía 

21 de julio de 2021

Una gran mayoría del 74,1% de los españoles ve la situación económica actual como mala o muy mala, a pesar de los mensajes optimistas del Gobierno por el impulso a la actividad que van a aportar los fondos de la UE, según revela el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del mes de julio. 

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De hecho, la crisis y los problemas de índole económica han pasado  a ser la principal de las preocupaciones de los ciudadanos, seguidos del paro y el miedo a las secuelas que en la actividad van a tener los efectos del virus, inmerso ya en su quinta ola. Apenas un 12% de los encuestados por el CIS confía en que la economía va a ir bien, en un muestreo sacado de 3.798 entrevistas realizadas entre los días 2 y 15 de julio, cuando a estaban hechos los cambios de Gobierno y el presidente había ratificado a todo el equipo económico con Calviño ascendida a vicepresidenta primera.

Como suele ocurrir en las consultas del CIS, hay una mayoría del 60% de la población que asegura que su situación personal es buena o muy buena, un porcentaje que ha bajado en casi 20 puntos en un año, al hilo que ha ido aumentado entre la sociedad la preocupación por el futuro de la economía. De hecho, resulta llamativo que los tres principales problemas que tiene la sociedad en estos momentos, de un lista de sesenta, sean con diferencia sobre el resto la crisis económica y el desempleo, que declaran entre un 37% y un 40% de los ciudadanos, para dejar en tercer lugar, con un apoyo del 35%,  una epígrafe tan ambiguo como  "los peligros para la salud: Covid-19. El coronavirus. Falta de recursos suficientes para hacer frente a la pandemia". La siguiente de las preocupaciones sociales, en cuarto lugar, es el mal comportamiento de los políticos, si bien se queda ya con un seguimiento de apenas el 16% de la población. El barómetro del CIS de julio que suele 'cocinar' su presidente, Tezanos, lanza en esta ocasión una batería ingente sobre el grado de atención sanitaria que la ciudadanía está recibiendo por la pandemia y los efectos que está teniendo en sus familias, allegados y conocidos., en las que siempre una mayoría superior al 80% valora de forma positiva o muy positiva el trabajo y el servicio que ha recibido de los sanitarios. Eso sí, frente a otras encuestas realizadas por el CIS, hay un 61,6% de españoles que cree que lo peor de la crisis sanitaria ha pasado ya, frente a un 18% que cree que todavía estamos en lo peor y hasta un 9,8% pesimista que asegura que lo más peligroso está aún por llegar.

Esa percepción contrasta con la existencia de un 56,1 % de los encuestados que apuesta por tomar todavía medidas más exigentes para frenar la quinta ola y los contagios de verano, frente a un 28,7% que cree que con las restricciones tomadas hasta el momento las cosas están bien. Esta contestación es especialmente oportuna el día en el que el Congreso pretende validar la decisión de retirar el uso obligatorio de las mascarillas por la calle, si bien sobre ese aspecto concreto no se pregunta en la encuesta. Eso sí, una gran mayoría del 69,7% advierte con claridad que la responsabilidad de las medidas a tomar debe ser conjunta entre el Gobierno y las CCAA, algo que choca con la estrategia de Sánchez de dejar que sean solo las autonomías las que carguen con la mayor parte de las decisiones en esta etapa del virus. 

Para rematar la parte de la Covid-19, la encuesta del CIS deja claro que a un 59% de la población le afectan mucho o bastante las restricciones adoptadas en esta quinta ola, con un problema que en todas las cuestiones es el que se destaca por delante: el distanciamiento que se ha generado entre la gente, ya sean amigos como con familiares, y que será difícil de recuperar a corto plazo. Esa preocupación contrasta, además, con que solo un 48% de los ciudadanos se ve muy afectado a nivel personal, por más que reconozca el malestar social que se está generado. 

Para rematar la consulta, el CIS aflora un porcentaje del 80,9% de los españoles que están dispuestos a ponerse la vacuna cuanto antes, frente a un 10,5% que asegura que no lo hará nunca. Entre éstos últimos negacionistas de las vacunas, el principal problema es que más de un 28% de ellos no se fían de su eficacia. 
 

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