Vivir en Madrid y Barcelona resulta un 20% mas caro

02 de agosto de 2021

El bienestar de los ciudadanos depende tanto de sus niveles de renta como del coste de la vida que han de afrontar en función de su lugar de residencia. Sin embargo, la información disponible sobre las diferencias en niveles de precios entre áreas geográficas de un mismo país es muy escasa

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Este artículo “Un índice del coste de la vida en las ciudades españolas” elaborado por  Forte-Campos, Moral-Benito y Quintana presenta un índice de precios para las áreas urbanas españolas que cubre el período 2004-2020. A modo de ejemplo, de acuerdo con dicho índice, el coste de la vida en las dos ciudades más grandes (Madrid y Barcelona) era en 2020 casi un 20% mayor que la media del resto de las áreas urbanas de España. De este modo, si bien los salarios promedio del sector privado en Madrid y en Barcelona eran un 45 % superiores a los del resto de las ciudades, dicha diferencia se reduce hasta el 21 % una vez que se ajustan los salarios por su poder de compra.

La estimación del índice de precios locales muestra que hay divergencias significativas en el coste de la vida al que hacen frente los habitantes de distintas áreas urbanas españolas9. La diferencia más notable es el mayor coste de la vida en las áreas urbanas de Madrid y de Barcelona con respecto al resto de España. Como referencia, en 2020 el coste de la vida en las áreas urbanas de Madrid y de Barcelona —las más caras de España— era un 31 % mayor que en Elda-Petrer, el área urbana con el menor coste de la vida. De manera más general, vivir en un área en el percentil 75 de la distribución de precios (por ejemplo, Santa Cruz de Tenerife o Burgos) supone un coste adicional de un 7 % respecto a vivir en un área en el percentil 25 (por ejemplo, Badajoz o Albacete).
Además, la diferencia de precios entre áreas urbanas ha ido aumentando a lo largo del tiempo. De este modo, en 2004 la diferencia entre las dos ciudades más caras y la más barata era del 22 % (frente al 31 % de 2020), mientras que la diferencia entre áreas en el percentil 75 y 25 era del 4,4 % (frente al 7 % de 2020).
El tamaño de las áreas urbanas, medido en términos del número de habitantes, presenta una correlación muy elevada con el nivel de precios locales. Por ejemplo, el coste de la vida en 2020 en una determinada área urbana era un 3,1 % más elevado que en otra con la mitad de población. Además, la brecha en el coste de la vida entre una ciudad grande y otra más pequeña ha ido incrementándose a lo largo del tiempo. Así, en 2004 ese diferencial en el coste de la vida entre un área urbana y otra con la mitad de población era solamente del 2%. En particular, las dos mayores áreas urbanas —Madrid y Barcelona— son notablemente más caras que el resto de las conurbaciones del país. Como referencia, en 2020 el coste de la vida en Madrid y en Barcelona era casi un 20% mayor que en la media del resto de las áreas urbanas.

El componente que explica una mayor proporción de las diferencias en el coste de la vida entre áreas urbanas es el coste de la vivienda. Hay dos razones para ello. En primer lugar, el capítulo de gasto con un mayor peso en el total es el correspondiente a alquileres, casi un 25 % en el promedio nacional. Y, en segundo lugar, las diferencias en el precio de los alquileres son notablemente mayores que en el caso de otros bienes y servicios. Por ejemplo, el coste del alquiler de vivienda en las áreas urbanas de Madrid y de Barcelona era en 2020 un 82 % mayor que en la media del resto de las áreas urbanas. Como consecuencia de ambas consideraciones, el gasto en vivienda explicaba en 2020 más de dos tercios de la diferencia de precios entre Madrid-Barcelona y el resto de las áreas urbanas del país.
Además, se observan también diferencias significativas en los precios de algunos servicios, como los de hostelería o los de carácter sanitario. La prestación de estos servicios incluye un componente muy importante de mano de obra y, por tanto, sus costes están muy influenciados por el coste de la vida al que se enfrentan los trabajadores de esas ramas. De este modo, los niveles de los precios de estos servicios y los salarios del conjunto de las ramas se realimentan entre sí. Por el contrario, las diferencias de precios en otros bienes y servicios de consumo, como alimentación, vestido y calzado o comunicación son menos relevantes. En estos casos, los productos consumidos en un área urbana no tienen por qué haber sido producidos en ese lugar, y, por tanto, sus precios en distintas áreas tienden a igualarse.

Una aplicación relevante del índice de precios locales presentado en este artículo es su utilización para la comparación de salarios entre áreas urbanas, una vez ajustados por su poder adquisitivo. Según la literatura, las diferencias entre los salarios ajustados por su poder de compra representan un factor determinante de las migraciones entre diferentes zonas geográficas.
De acuerdo con el índice de precios presentado en este artículo, un aumento del 10 % en el salario nominal medio de un área urbana se asocia a un coste de la vida un 1,9% mayor. De este modo, si bien las zonas urbanas con mayores ingresos nominales cuentan también con mayores ingresos reales, las diferencias salariales, en términos reales, entre distintas áreas urbanas son menores una vez se tienen en cuenta los precios locales.
Las consecuencias de tomar en consideración las diferencias en el coste de la vida son más visibles en el caso de las áreas urbanas de Madrid y de Barcelona. Por término medio, en 2018 los salarios del sector privado en estas ciudades fueron casi un 45 % más altos que en la media del resto de las áreas urbanas12. Por consiguiente, una vez que se consideran las diferencias de precios descritas en la sección anterior, la brecha entre los salarios ajustados por su poder adquisitivo en Madrid y en Barcelona frente al resto de las áreas urbanas disminuiría hasta el 21 %. Es decir, la diferencia se reduce casi a la mitad cuando se consideran los costes de la vida a la hora de comparar los ingresos en Madrid y en Barcelona frente a los de otras áreas urbanas 

 

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