Europa se puede quedar sin gas este invierno

01 de septiembre de 2021

Europa, que está en proceso de asegurarse reservas de gas en sus infraestructuras nacionales de cara a  al demanda de los próximos meses, se puede enfrentar a un invierno complicado en lo que respecta al suministro de esta materia prima. Y la situación es similar en otras áreas del mundo.

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A esta circunstancia se une la evolución de los precios: el gas está en máximos de 2021 en los mercados internacionales, como muestra la cotización del referente Henry Hub. Una serie de factores se suman y dan este resultado, según los expertos. Una de ellos es la fuerte dependencia de Europa del gas ruso. Si bien una mejora de la cantidad de gas que llegará a los países del centro y este del Viejo Continente vendrá de la mano de la entrada en funcionamiento del gasoducto Nord Stream, que une Rusia y Alemania.
Esta poderosa infraestructura, a la que se ha opuesto Estados Unidos porque aumenta el poder del presidente ruso Vladimir Putin, tiene más de una vertiente, la más relevante ahora es que aporta más gas siberiano a Europa. Gazprom, la compañía gestora, ha manifestado que ya este año en esta autopista correrá el gas, pero aún no está asegurado el volumen. Si bien la otra vertiente es que potencia la dependencia energética europea de Rusia.

En este contexto, los analistas de Citigroup destacan que los stocks de gas natural están en los niveles más bajos de los últimos años, coyuntura indeseable y más ante la llegada de los meses más fríos.
Europa necesita mejorar sus reservas, subrayan los expertos, no obstante destacan otras claves para asegurarse es complejo objetivo. La relevancia de los gasoductos se ha potenciado por los movimientos que se registran en los buques que transportan gas. Parte de estos cargueros se desvían a países asiáticos, como Japón o China, que están dispuestos a pagar más dinero, y en un contexto de un mercado alcista. Nada nuevo en el comercio del gas, pero ahora todo está más tensionado.

En Europa se registran también otros problemas como el declive del campo de gas de Groningen (Países Bajos). Mientras, España se enfrenta la posible interrupción del suministro de gas del histórico gasoducto del Magreb, que une Argelia con España, a través de Marruecos, desde hace 25 años por la ruptura de las relaciones entre los dos países magrebíes. Argelia ha asegurado sus compromisos con España, pero no queda claro que la capacidad del más moderno gasoducto Medgaz (Orán-Almería) permita transportar todo el gas que llega por la primera red además de la cantidad que ya llega a través de él.
 

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