DEJA EL PIB ESPAÑOL EN EL 4,2%

Mapfre se cuestiona el crecimiento económico previsto

03 de mayo de 2022

Tras los avances en el control de la pandemia del Covid-19, a inicios de 2022 la economía global mostraba, aunque de forma moderada, tasas de crecimiento positivas, afirma la Fundación de la aseguradora en su informe Panorama económico y sectorial 2022:. Perspectivas hacia el segundo trimestre.

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En el entorno que se observaba al inicio del año, había varios condicionantes para la recuperación económica global; entre otros: la nueva variante del virus Ómicron, que gracias a la experiencia acumulada por olas anteriores, así como a la efectividad de las vacunas y tratamientos, hicieron que esta nueva fase de la enfermedad pudiera comenzar a tratarse con un carácter más endémico y normalizado; las tasas de inflación elevadas y persistentes; y unas cadenas de suministros que, aunque continuaban lastrando el desequilibrio entre la oferta y la demanda, mostraban cierta mejora.

No obstante, debido al conflicto entre Rusia y Ucrania, el panorama de previsiones de crecimiento a nivel global se ha visto afectado de manera significativa, sufriendo un deterioro destacable. Los precios de las materias primas globales se han recrudecido principalmente en el ámbito de la energía, en los derivados del petróleo y alimentos, elevando el riesgo de disrupción económica, aunque con ciertas divergencias por regiones. Esto implicará mayores riesgos sobre la capacidad productiva y el crecimiento, y elevará el riesgo de inflación.
La Eurozona, por su proximidad al conflicto, por la necesidad de afrontar los flujos de refugiados y por su elevada dependencia energética de Rusia, entre otros factores, sufrirá un mayor impacto económico. En este contexto, se ha rebajado la estimación de crecimiento económico de la Eurozona al 2,9% en 2022 (desde 3,9% previo), manteniéndose un 2,7% para 2023, y con una previsión de inflación en aumento del 5,5 % en el último trimestre del año.
Por su parte, la economía de los Estados Unidos, a pesar de contar con autosuficiencia energética y mantener un limitado vínculo comercial con Rusia, la economía estadounidense no es inmune a la revisión a la baja de los niveles de actividad dada la interconexión más amplia con la economía global, a su dependencia a unas cadenas de suministro aún frágiles, a unas presiones inflacionistas más generalizadas, entre otros. Por ello, se plantea una previsión de crecimiento del PIB de 3,2% y 1,7% para 2022 y 2023, rebajadas desde 4,0% y 2,5% del informe previo, y una estimación de inflación promedio para el último trimestre de 2022 del 6,9%.

En lo que se refiere a los mercados emergentes, estos se enfrentan a un impacto más fragmentado, positivo para las economías que exportan materias primas como el petróleo, metales, ciertos alimentos, etc., y negativo para las economías emergentes fundamentalmente manufactureras, que se enfrentan a unos precios elevados en su capacidad productiva.
De esta forma, conforme al escenario base considerado en este informe la previsión de crecimiento del PIB global sería del 3,6% en 2022 y en 2023 y una inflación (promedio del último trimestre del año) que se situaría en 6,8% y 4,1% para el 2022 y 2023, respectivamente. En contraposición, se observa en el escenario estresado (de naturaleza más pesimista) una situación más cercana a una situación de estanflación, donde se prevé un crecimiento económico global del 3,2% y 2,6% para 2022 y 2023, respectivamente, y un pronóstico de inflación (promedio del último trimestre del año) del 7,8% y 4,3% para cada uno de esos años. Por último, se presenta en este informe un escenario de shock (de menor probabilidad y mayor impacto), en el que, para los años 2022 y 2023, la previsión del PIB sería del 0,8% y 0,5% y la inflación promedio del último trimestre del año del 9,0% y 6,2%, respectivamente.

La economía de España ha crecido a buen ritmo en el segundo semestre de 2021, con 2,6% t/t y 2,9% t/t en el tercer y cuarto trimestres, respectivamente. Sin embargo, el panorama ha cambiado con la subida de los costes energéticos y de los alimentos, con lo que la inflación general se ha situado en el 9,8%. Se espera ahora una moderación del crecimiento en los dos primeros trimestres (en el en torno de 0,6% t/t), porque la renta disponible real de las familias está bajando por efecto del aumento de los precios.

Respecto a indicadores de coyuntura, los índices de gestores de compras (PMIs) retroceden en marzo, con el compuesto en 53,1, el manufacturero en 54,2 y el de servicios en 53,4 puntos. Las ventas al por menor de febrero se desaceleraron al 0,9% a/a, desde el 4,0% anterior (desestacionalizado). La confianza del consumidor, por su parte, se situó en -9 en febrero, con las componentes relativas a situación económica futura en -0,4. La producción industrial cayó -0,1% mes/mes (+1,7% a/a) en enero, esperándose nuevas contracciones en los demás meses del trimestre por los paros en las fábricas debidos a los altos costes energéticos. En este contexto, hemos revisado las perspectivas de crecimiento de la economía española para 2022 al 4,2%, desde 5,5% de nuestro informe previo, y al 3,0% para 2023, desde 4,3% anterior.

El gobierno español ha activado apoyos para paliar el impacto económico de la guerra en Ucrania, mediante ayudas y préstamos a empresas, descuentos en carburantes, rebaja de los impuestos en la factura de la electricidad o ayudas a la agricultura y a la pesca. La mayor parte de las ayudas han llegado únicamente a finales de marzo, después de una huelga de camioneros de 15 días, manifestaciones de agricultores y con la flota pesquera sin salir a pescar.
España, junto con Portugal, han conseguido en una reunión especial para abordar el tema energético que Europa considere la Península Ibérica como una “isla energética”, debido a la mala conexión energética con el resto de Europa. España ha sufrido una de las mayores subidas en el precio de la electricidad en Europa. De esta forma, han conseguido que Bruselas autorice la intervención en precios en el mercado mayorista de la electricidad. El argumento es que en la fórmula para el cálculo del “pool” europeo el peso del gas es mucho mayor en comparación con el peso del mix de producción español. Ello provoca altos márgenes para las eléctricas en las demás tecnologías de producción, conocidos como “beneficios caídos del cielo” (windfall profits).

La inflación se situó en el 9,8% a/a en marzo (+3,0% m/m), resaltando el coste de vivienda, suministros de la vivienda y transporte. La subyacente sube al 3,4%, lo que muestra que los costes de la energía y materias primas ya contagian las demás rúbricas. Las subidas en la alimentación son evidentes (6,8% marzo) y los altos precios de los fertilizantes los agravarán. La subida de precios en la producción es sorprendentemente alta (+40,7% en febrero), debido a los costes de la electricidad y del gas, motivando la interrupción de la producción en muchas fábricas. El gobierno ha llamado a la moderación salarial, ha subido las pensiones solo en 2,5% y está tratando de limitar las subidas de precios (vivienda en alquiler 2%) con el fin de limitar la inflación.
Los riesgos para la economía de España son principalmente el coste energético y una posible ampliación de la inflación a todas las rúbricas. El problema energético no tiene una rápida solución y la intervención en el precio, aunque no convencional, permitiría ajustarla a la realidad del mix de producción español. Se debe actuar con cautela pues, de no llegar a una fórmula de precio coherente, se puede desincentivar la inversión justo cuando es más necesaria. El conflicto ucraniano ha generado subidas de precios en energía y fertilizantes, lo cual ha afectado a muchos productos agrícolas, incluso en los países que no eran importadores directos, ya que han subido los precios en los mercados internacionales (trigo, maíz, aceite de girasol, etc.). Por otra parte, la entrada de turistas se deberá seguir recuperando a medida que las preocupaciones con la pandemia disminuyen, de modo que en ese frente se esperan buenas noticias. Finalmente, en una perspectiva más estructural y de medio plazo, el aprovechamiento eficaz de los fondos de la Unión Europea es fundamental para generar dinamismo en la economía española.

 

 

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