La progresía contra El Prat

13 de septiembre de 2021

Toda la progresía barcelonesa con el Ayuntamiento de El Prat, respaldado por asociaciones y partidos del municipio está diseñando una batería de acciones para evitar que se reactive el plan. Todo para evitar el fin de la reserva de La Ricarda. Medidas entre las que está un plan jurídico que están pergeñando para "llegar hasta donde haga falta" para preservar el espacio.

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La idea del consistorio del municipio del Baix Llobregat es la de no estar tranquilo hasta que vean que la paralización se concreta en un documento oficial. “Cuando veamos en el BOE que se elimina del Dora II la partida de más de 90 millones para ampliar las pistas, respiraremos”, señalan fuentes consultadas por este diario. Mientras tanto, aseguran que no van a parar de movilizarse. Algo para lo que aseguran cuentan con el apoyo de la gran mayoría de los vecinos. Como ejemplo, destacan que las declaraciones institucionales contra la ampliación se han aprobado por unanimidad en el ayuntamiento. Aun con ese respaldo, y confiados en que la Comisión Europea paralizaría el proyecto, la posibilidad de acabar en los tribunales ya la tienen asumida. “Estamos preparados. Tenemos todo tipo de informes y de documentación que avalan que no se puede acabar con La Ricarda. Aún no haremos nada, pero se puede decir que hemos ido a los abogados para adelantar todo lo posible”.

En el consistorio pratense consideran que Aena “no ha demostrado” el supuesto interés general por el que se debería llevar a cabo la obra. Por eso, su apuesta es la de que se amplíen las terminales del aeropuerto de Girona y que este se conecte con El Prat a través de trenes. Algo que consideran viable y que sería la fórmula para garantizar esa ampliación para asumir el tráfico aéreo que se prevé para los próximos años. Aun así, cuestionan que el hub aeroportuario que se plantea puede no ser tan útil como dicen los defensores del proyecto. Lo mismo opinan sobre los estudios que hablan de las decenas de miles de puestos de trabajo que se han creado, que consideran que son "de parte". Además, denuncian que ni el Gobierno central ni el Govern han contado con ellos. “Solo Aena nos ha llamado, porque sabe que al ayuntamiento le tiene que interesar”, revelan estas fuentes municipales.

Entre los argumentos en los que más insisten en El Prat es en que el asunto “no tiene que ver solo con unos patos que viven allí”. Una de las ideas que quieren trasladar es que se trata de un brazo del Delta del Llobregat que empezó a surgir como reserva natural desde el siglo XVII. Lo que a su juicio sirve para desmentir el “mantra” de que ese entorno se generó de manera artificial. Algo que, supuestamente, facilitaría que se creara una zona similar en un punto cercano tras la ampliación del aeropuerto. Aunque lo que ven más preocupante es que no se tenga en cuenta que en La Ricarda está situado un acuífero que abastece a todos los municipios del entorno, a las empresas y a las explotaciones agrícolas de la zona. “Si nos cargamos eso, estamos acabando con el suministro de agua del que vive toda una comarca”, señalan las fuentes consultadas. Una defensa acompañada de un recuerdo sobre la situación del planeta por la crisis climática. “La situación es totalmente distinta a la de hace 15 años. No estamos para fomentar el avión”, inciden.

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