Hernández de Cos defiende la estrategia del BCE ante la inflación

15 de septiembre de 2021

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha defendido el nuevo objetivo de inflación adoptado por el BCE en su nuevo estrategia de política monetaria. En la revisión acordada el pasado julio se determinó una meta del 2%, con la flexibilidad de aceptar indicadores tanto por abajo como por arriba, una cambio que llega en un momento en que los precios suben a un ritmo notablemente superior a ese 2%. 

Compartir en:

Para Hernández de Cos, de hecho ese 2% de objetivo "debe dejar de ser percibido como un límite superior", a la vista de que los precios están en una dinámica de subida. El BCE acaba de revisar al alza su estimación de IPC en la zona euro para este año del 1,9% de junio al 2,2%. La nueva estrategia supone por tanto que el BCE aceptará tasas de inflación superiores al 2% durante un tiempo que sin embargo no ha llegado a precisar. El gobernador del Banco de España ha destacado además la clara "ventaja" que supone para el objetivo de estabilidad de precios del BCE la nueva meta de inflación del 2%. Ese dato concreto contribuye, según ha explicado, a anclar las expectativas de inflación frente a la meta de precios de la estrategia anterior. Hasta la revisión de este año, el objetivo era una inflación cercana al 2% pero por debajo, lo que daba lugar a un rango de precios en el consenso de mercado del 1% a más del 1,9%.

El BCE mantenía intacta su estrategia de política monetaria desde 2003. Sin embargo, durante los últimos años ha habido sustanciales cambios macroeconómicos y también sociales que, según ha explicado Hernández de Cos, hacían muy oportuna su actualización. El gobernador del Banco de España ha citado el entorno de baja inflación, solo roto al alza en los últimos meses principalmente por el encarecimiento de la energía, y un contexto de tipos reales muy reducidos. A ello se añaden presiones deflacionistas como una menor productividad a nivel global o el envejecimiento de la población.

Pese al repunte reciente de los precios, Herrnández de Cos ha defendido que el escenario que maneja el BCE para la próxima década es que persistan los factores estructurales que empujan a la baja los precios. Cos cree que “difícilmente se revertirá” la globalización, la digitalización, acentuada con la pandemia, y el envejecimiento de la población, que empuja a la población en activo a ahorrar para la jubilación. “Esas presiones deflacionistas no van a cambiar. Y el repunte de la inflación de ahora tiene un componente transitorio importante”, ha sostenido Hernández de Cos.
De hecho, el BCE mantiene su previsión de IPC para 2023 en la zona euro en el 1,5%, muy lejos del objetivo de estabilidad de precios, según ha reconocido Cos. Ha añadido que el BCE no aprecia que el alza de precios esté teniendo efectos de segunda ronda, que se reflejen en un alza de salarios. "Si la inflación nos sorprendiera al alza, el BCE está perfectamente equipado para hacerle frente", ha insistido Cos.

El Banco Central Europeo aprobó a primeros de julio la nueva estrategia de política monetaria, tras mantener durante casi 20 años un mandato basado en un objetivo de inflación del 2% pero ligeramente por debajo. Ahora, tras los profundos cambios generados en una economía sometida por dos crisis muy intensas, y después de haber ensayado el uso de herramientas que nunca pensaron las autoridades monetarias que tendrían que utilizar, ha lanzado una estrategia que amplía el rango de oscilación de la inflación como instrumento guía de la política, y que incorpora elementos adicionales. Entre otras cosas, admite que seguirá utilizando las compras de activos y las subastas de liquidez como herramientas de acompañamiento de los tipos directores, además de inducir una lenta incorporación de los precios de la vivienda en propiedad como instrumento que conforma la inflación que afecta a los hogares.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda