El PMI de abril mantiene el crecimiento de la actividad industrial

02 de mayo de 2022

La actividad de las fábricas españolas continuó perdiendo impulso en abril y creció a su ritmo más lento en más de un año, desde febrero de 2021, como consecuencia de la huelga de transportistas, la guerra de Ucrania y la preocupación por la inflación.

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El índice de gestores de compra de S&P Global del sector manufacturero se situó en los 53,3 puntos desde los 54,2 de marzo y los 56,9 de febrero. El dato es inferior a los 54 puntos esperados por el consenso, pero sigue por encima del umbral de 50 que separa la expansión de la contracción, a pesar de los problemas persistentes con las cadenas de suministro y las presiones de los precios.
El informe explica que la producción de las fábricas españolas solo aumentó de forma leve, mientras que los nuevos pedidos cayeron por segundo mes consecutivo. Este nivel de casi estancamiento de la producción reflejó en parte un aumento récord de los stocks de productos terminados generado por el reciente paro de transportistas. "Los fabricantes españoles se enfrentaron a una combinación de desafíos extremadamente difícil en abril, como la interrupción de la cadena de suministro, la rápida inflación y las incertidumbres relacionadas con la guerra en Ucrania", dijo el economista de S&P Global, Smith, en el documento.
Smith asegura que estos factores frenaron la producción española y afectaron principalmente a los nuevos pedidos, mientras que los fabricantes observaron un aumento récord en los inventarios de los almacenes. Es por esto que las empresas se mantuvieron "bastante moderadas" con respecto a las perspectivas, a pesar de observarse un repunte desde la mínima registrada en marzo. "Aunque las presiones de la oferta mostraron algunos indicios de moderación, siguen siendo intensas, conllevando a otra ronda severa de presiones inflacionistas. Las empresas, muy conscientes de que las dificultades relacionadas con los precios y la oferta no van a desaparecer a corto plazo, continúan protegiéndose contra estos problemas aumentando aún más sus stocks de seguridad", concluye Smith.

Por su parte, la confianza se recuperó parcialmente de la caída récord registrada en marzo, pero no logró volver a los niveles observados en principios de 2022 debido a la persistente incertidumbre en torno a la guerra en Ucrania y la inflación. Los precios cobrados aumentaron en abril a la tasa más rápida jamás registrada. El aumento de la inflación y la incertidumbre por el conflicto bélico han provocado que el Gobierno español haya recortado sus perspectivas de crecimiento económico para este año al 4,3% desde el 7%, tras un crecimiento más lento de lo previsto del 5,1% en 2021.

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