2021. Un mal año para él sector manufacturero

03 de enero de 2022

El PMI manufacturero español ha caído a los 56,2 puntos desde los 57,1 puntos anteriores y en línea con lo previsto por el consenso del mercado, lo que supone su crecimiento más lento desde febrero. En efecto, el sector ha seguido expandiéndose a lo largo del último mes del 2021 aunque las dificultades para las compras de insumos y la inflación han frenado su crecimiento, según IHS Markit.

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En este contexto, las sociedades se han afanado en tener provisiones, lo que ha provocado una cifra récord de compras de insumos. Pese a ello, lo han hecho en un entorno de precios muy alto, con repuntes de la inflación aupados por la energía y los cortes en la cadena de suministro. De hecho, los plazos de entrega se han extendido un poco más, dejándolo en una situación algo más grave. Pese a la ralentización, la presión de capacidad persiste, con un aumento de la cartera de pedidos, contribuyendo a un modesto aumento de empleo gracias, también, a la mejora de la confianza. "Además, la escasez de insumos limitó en cierta medida las capacidades productivas, y las empresas siguieron esforzándose por abastecerse de insumos y reforzar las existencias en la medida de lo posible. Esta compra anticipada de bienes probablemente exacerbe la presión sobre las cadenas de suministro, ya sometidas a tensión", comenta Smith, director económico de IHS Markit

El crecimiento de la actividad manufacturera de España se desaceleró en diciembre hasta su nivel más bajo desde febrero de 2021 como consecuencia de los desafíos planteados por los problemas de oferta y la subida de los precios, según refleja el índice de gestores de compra (PMI), elaborado por IHS Markit. Esta desaceleración del índice PMI se debió principalmente al débil crecimiento de los nuevos pedidos, que registraron el menor incremento desde febrero de 2021, ante el impacto del incremento de los precios en los niveles de ventas.
En este sentido, las tarifas cobradas en diciembre aumentaron a una tasa solo ligeramente más lenta que el récord de la serie observado en noviembre, ya que las empresas se enfrentaron a otro rápido aumento de los costes de los insumos, incluyendo materias primas, la energía y los servicios de transporte.
Asimismo, la escasez de productos volvió a alimentar las presiones inflacionistas, aunque el agravamiento de los retrasos en las entregas se produjo a un ritmo algo inferior al de meses anteriores. No obstante, las empresas continuaron informando sobre un desajuste entre la oferta y la demanda.

En esta situación, las empresas manufactureras españolas esperan que la producción continúe aumentando durante los próximos doce meses, lo que, junto al incremento de las cargas de trabajo, permitió una mejora de la confianza en el futuro que se tradujo en un impulso de la contratación.
En cualquier caso, las empresas encuestadas expresaron su preocupación por la persistencia de los problemas de suministro y los aumentos de precios como factores que probablemente tendrán un impacto adverso en el comportamiento del sector en los próximos meses. "Los desafíos relacionados con la oferta persistieron en diciembre y siguieron teniendo un impacto importante en una variedad de métricas cubiertas por el estudio del PMI", indicó Smith, economista de IHS Markit, señalando los esfuerzos de las empresas por abastecerse de insumos y reforzar sus stocks, lo que también contribuyó, probablemente, a agravar la presión sobre las cadenas de suministro.

 

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