En Europa continua la desaceleración

02 de octubre de 2021

La desaceleración del crecimiento económico del sector manufacturero de la zona euro continúa en septiembre. Aunque los fabricantes de la zona euro registraron otra fuerte mejora de las condiciones operativas debido a los nuevos marcados ritmos de expansión de la producción, de los nuevos pedidos y del empleo, se observaron desaceleraciones notables en estos tres casos.

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Esto conlleva una caída del índice PMI al ritmo más fuerte desde abril de 2020, justo al comienzo de la pandemia. Así, la lectura del índice PMI del sector manufacturero de la eurozona de septiembre, publicada este jueves y elaborada por la consultora Markit, se situó en 58,6, levemente por debajo de su estimación "flash" precedente de 58,7. De todas formas, marcó un notable descenso desde el nivel 61,4 registrado en agosto y fue la lectura más baja desde febrero pasado.
Los datos de los estados miembros de la zona euro revelaron que fueron los países relativamente más pequeños los que experimentaron la mayor mejora de las condiciones operativas en septiembre. Austria encabezó la clasificación del crecimiento y también fue la única economía que registró un crecimiento industrial más rápido en septiembre, ya que las expansiones se desaceleraron en el resto de los países estudiados. Mientras tanto, Alemania registró la desaceleración más notable en comparación con agosto y su índice PMI cayó más de cuatro puntos.

La caída del índice PMI manufacturero fue impulsada por los dos componentes principales del índice: los nuevos pedidos y la producción, que indicaron una moderación considerable en el crecimiento en comparación con agosto. En ambos casos, las expansiones aún fueron fuertes, pero las más débiles en ocho meses. Mientras tanto, tras las fuertes tasas de incremento observadas en meses anteriores, los nuevos pedidos para exportaciones crecieron al ritmo más lento desde enero pasado. La falta de oferta fue un obstáculo clave para los programas de producción en septiembre, mientras que el debilitamiento de las condiciones de la demanda fue otro factor contribuyente.

Los plazos de entrega de los proveedores continuaron alargándose fuertemente en septiembre. De hecho, el grado de deterioro del comportamiento de los proveedores fue mayor que en agosto. La escasez de componentes electrónicos y materias primas fue particularmente generalizada, mientras que algunas empresas comentaron sobre la escasa disponibilidad de contenedores y los problemas logísticos que han surgido en algunas partes de Asia. El impacto de dichos problemas en las cadenas de suministro también fue evidente en la compra de insumos y en los inventarios. Los fabricantes de la zona euro aumentaron sus actividades de compra en septiembre al ritmo más lento desde enero pasado debido a que la escasa disponibilidad de insumos impidió la reposición de stocks.
En consecuencia, las presiones inflacionistas se mantuvieron severas en septiembre. Aunque la tasa de inflación de los precios de los insumos fue la más débil en cinco meses, aún se mantuvo por encima de cualquiera de las registradas en los casi 24 años de disponibilidad datos. Para proteger los márgenes de beneficios, los fabricantes de la zona euro aumentaron sus tarifas cobradas, y a una tasa más rápida que la observada en agosto.
Mientras tanto, los aumentos más lentos de la producción y de los nuevos pedidos se filtraron hasta la contratación en septiembre, ya que el crecimiento del empleo en el sector manufacturero se desaceleró hasta su mínima de seis meses. De nuevo hubo evidencias de un aumento en las presiones de capacidad, ya que los trabajos por completar se acumularon fuertemente al final del tercer trimestre. No obstante, el aumento de los pedidos pendientes fue el más lento desde febrero pasado.

Por último, la confianza empresarial aumentó fraccionalmente en septiembre, siendo la primera vez desde junio pasado que el nivel de sentimiento positivo ha crecido. Dicho esto, el grado de optimismo se mantuvo cerca de la mínima de nueve meses registrada en agosto.
Desde Markit destacan que, "aunque la producción manufacturera de la zona euro se expandió a un ritmo robusto en septiembre, el crecimiento se ha debilitado notablemente a medida que los productores informan de un creciente problema debido a las dificultades en las cadenas de suministro. Los problemas de suministro continúan causando estragos en grandes áreas del sector manufacturero europeo, como lo demuestran los informes de retrasos y escaseces a unas tasas que no se han observado en casi un cuarto de siglo y que no muestran signos de una mejora inminente".
También apuntan que "los crecientes problemas de suministro y transporte no solo se están mencionando como una limitación importante tanto para la producción como para la demanda, sino que también una vez más impulsaron bruscamente los precios al alza en septiembre".

Por su parte, "el crecimiento del empleo en las fábricas también se ha desacelerado en parte debido a las menores necesidades de mano de obra en medio de la escasez generalizada de componentes. Con el aumento de los costes y las dificultades de las fábricas para fabricar suficientes productos para satisfacer la demanda de los clientes, el precio medio de los productos fabricados aumentó a un ritmo más fuerte en septiembre, acelerándose hasta casi igualar los incrementos récord de precios observados a principios del verano".
Creen que "la situación del suministro debería comenzar a mejorar ahora que los casos de Covid-19 están disminuyendo y las campañas de vacunación están mejorando en muchos países, especialmente en varias economías asiáticas clave de las que se obtienen muchos componentes, pero inevitablemente será un proceso lento que podría hacer que el tema de los problemas de suministro y el aumento de los precios se prolongue hasta bien entrado el año 2022", concluyen.

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