El precio del gas en España por debajo de los 40 euros

19 de octubre de 2022

Un respiro a las puertas del invierno. El gas natural en el mercado ibérico (PVB) cotiza este miércoles a 27,78 euros/MWh, su valor más bajo en los últimos 15 meses, a un mundo de los máximos históricos de finales de agosto, cuando el precio rozó los 230 euros.

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La bajada en la cotización en el mercado local afecta directamente al coste de la luz, que cae este miércoles más de un 55% en una semana hasta tocar los 80,44 euros/MWh, su valor más bajo para un día hábil desde abril, y al mecanismo que limita el precio del gas para la generación eléctrica. La compensación de la “excepción ibérica” se calcula entre la diferencia del precio medio ponderado de todas las transacciones en el mercado ibérico del gas (MIBGAS) y el precio de referencia inicial de 40 euros. Para que el mecanismo entre en pausa, la cotización del MIBGAS debe permanecer por debajo del valor fijado por el Gobierno al menos tres días. De momento, la estimación para el miércoles y jueves coincide con ese pronóstico.

Esto puede repercutir de forma adicional en los hogares: el coste adicional que pagan los clientes los contratos de precio variable y a aquellos contratos de precio fijo con inicio de vigencia posterior al 26 de abril podría reducirse. El cargo, que la mayoría de las compañías detalla en las facturas como Real Decreto-Ley 10/2022 financia el tope del precio del gas. El recargo es de naturaleza variable, por lo que la pausa en la compensación debería reducir el costo que pagan directamente las familias. El descenso en la referencia española acompaña la caída en los precios en el índice de referencia del mercado holandés, el TTF, que acumula siete semanas de pérdidas y toca los 121 euros en el mercado de futuro a un mes y los 61,50 euros para su entrega al día siguiente (comparable con el PVB)
La referencia holandesa y la española se han distanciado desde mediados de abril, con una diferencia que ha llegado a un máximo el 26 de agosto de 134 euros y un spread promedio en septiembre de 67 euros. La intervención estatal. el bajo nivel de dependencia del gas ruso y la existencia de un abastecimiento diversificado en la península ibérica son tres factores fundamentales para entender la caída acelerada del precio del gas en España y el desarrollo de su mercado interno. La combinación de factores ha posibilitado que el MIBGAS duplique el volumen de negociación entre junio y agosto, hasta alcanzar los 36.5 teravatios hora (TWh). Sin embargo, incluso durante el récord histórico alcanzado en agosto, el intercambio en el mercado ibérico solo representó un 44% del total del consumo de gas en España, aunque una fuerte suba respecto al solo 18,2% en 2021.

Por otra parte, los 11 distintos puntos de acceso a la red de transporte de gas en España y Portugal establecen una ventaja comparativa de relevancia, que impide evitar la congestión que actualmente sufre el mercado de Países Bajos, de donde se toma la referencia de precio que influye en todo Europa. Entre los dos países de la Península Ibérica cuentan con siete plantas de regasificación de almacenamiento, lo que representa alrededor del 40% de la capacidad de Europa continental. Ante el aumento del 74% de las compras de GNL en el primer semestre del año por parte de la UE y el cuello de botella en la infraestructura de Países Bajos, la infraestructura española hace atractiva la negociación sobre el gas que se encuentra presente en la red.

Enagás se plantea vender activos para financiar la construcción de gasoductos

Enagás está estudiando la venta de activos, incluida su participación del 30% en la estadounidense Tallgrass, para financiar la construcción de los gasoductos necesarios para reducir la dependencia energética de Europa de las materias primas rusas. Así lo ha reconocido el consejero delegado del operador español de redes de gas, Gonzalo, en una entrevista con 'Bloomberg'.

Si los activos están maduros y las condiciones del mercado permiten su venta, esa será "una opción clara", ha dicho Gonzalo sobre la posible venta de activos para financiar los mencionados gasoductos. Cabe recordar que aunque Enagás ha dicho que puede mantener su política de dividendos hasta 2026 y financiar los 1.300 millones de euros de gastos de capital previstos en su plan estratégico, el CEO ha reconocido que hacia el final del periodo necesitará "algo más". Gonzalo se refiere así a los fondos que podría necesitar la compañía para construir gasoductos desde España hasta Francia e Italia, las opciones que ha puesto sobre la mesa el Gobierno que dirige Pedro Sánchez, para ayudar a reducir la dependencia energética de Rusia.
No se descarta ningún escenario, según ha reconocido el consejero delegado de Enagás. Ni siquiera deshacerse de la participación que la gasista ostenta en Tallgrass, del 30%. De momento la española está centrada en ayudar a financiar la estrategia de la compañía estadounidense de midstream, que prioriza el crecimiento sobre los dividendos, pero a más largo plazo Enagás se plantearía vender su participación, junto con otros activos fuera de Europa, ha afirmado Gonzalo.

Por ahora, ha destacado, Tallgrass debe "aprovechar las oportunidades actuales", y es que en estos momentos "EEUU se ha convertido en el gran proveedor de gas natural licuado de Europa y su midstream está trabajando a pleno rendimiento", ha destacado el CEO de Enagás. Pero de cara al futuro están abiertas todas las posibilidades.

Reforzar las conexiones

Los planes de Enagás pasan por ayudar a reforzar las infraestructuras de gas en Europa. Y es que eso ayudaría a la región a aprovechar el exceso de capacidad de regasificación de las plantas españolas, ha apuntado el CEO. "Europa carece de una interconexión que le permita intensificar los flujos oeste-este, y esa es la gran debilidad de un sistema gasista diseñado para alimentarse con el combustible ruso", ha afirmado Gonzalo. "Ahora que ha desaparecido, hay que construir rápidamente una infraestructura que vaya en sentido contrario", ha incidido el directivo, en referencia a los problemas de abastecimiento a los que se enfrenta el Viejo Continente como consecuencia del corte de suministro decretado por Moscú, que hace temer lo peor de cara al invierno.

España sigue presionando junto a Alemania para sacar adelante el MidCat, el gasoducto que conectaría ambos países a través de Francia. El problema es que el presidente galo, Emmanuel Macron, sigue rechazando esta infraestructura. La otra opción que hay sobre la mesa es mandar el gas desde España a través de un gasoducto que conecte con Italia.
En cualquier caso, España defiende que serían unos gasoductos útiles, ya que no solo transportarían gas, sino también hidrógeno, lo que los haría más eficaces y baratos que las unidades flotantes de regasificación. Y es que las llamadas FSRU son "barcos que necesitan tripulación y personal para operarlas y que tienen que entrar en dique seco para su mantenimiento", ha recordado Gonzalo.

 

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