El empleo en las asesorías, despunta

30 de mayo de 2022

La complicada situación económica, marcada por la guerra en Ucrania, la espiral de precios de la energía o las tensiones que persisten en las cadenas de suministro está provocando que las empresas disparen la demanda de servicios de asesoría y consultoría. Por ello, las Big Four (Deloitte, EY, PwC y KPMG) no dejan de aumentar su volumen de contrataciones.

Compartir en:

Entre las cuatro en España suman una plantilla de aproximadamente poco más de 25.000 personas y, sin embargo, solo este ejercicio fiscal, que no se corresponde al año natural y no es el mismo en ningún caso, está previsto que realicen más de 8.400 contrataciones.

Y es que por tratarse de empresas que trabajan para otras compañías, la demanda de profesionales es mayor que en otras actividades donde lo que se vende es un producto determinado.

Por otra parte, el sector de la consultoría se ha caracterizado tradicionalmente por tener una elevada rotación de empleo. Es decir, que igual que entran cada año muchos nuevos trabajadores, también sale un elevado porcentaje (la cifra es uno de los secretos mejor guardados por cada compañía). De ahí que a esta clase de compañías les guste autodenominarse “trampolines de empleo”. Es decir que nueva contratación no es igual a nuevos puestos de trabajo.

Estamos pujes, ante cifras brutas que ni siquiera abarcan el mismo espacio temporal, pero tienen en común que muestran la buena salud de un sector en auge. Esos más de 8.400 contratos en total superan en número la plantilla estable de tres de las Cuatro Grandes. KPMG es la única de las Big Four que ha anunciado que con las 2.200 incorporaciones que pretende realizar hasta el próximo 30 de septiembre, su objetivo es seguir creciendo a doble dígito. Para ello, asegura estar cambiando su política de gestión de personas para retener al mejor talento. La nueva estrategia contempla medidas de corto, medio y largo plazo, donde destaca la flexibilidad de horario, la opción de tener libre la tarde del cumpleaños y contar con dos tardes al mes sin reuniones internas para que los profesionales puedan realizar tareas que requieran una mayor concentración.

 

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda