La creación de empleo se frena

04 de octubre de 2022

El número de personas desempleados registradas en las Oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) al finalizar el mes de septiembre, ha ascendido en 17.679 personas (0,6%) en relación con el mes anterior. Se trata de un incremento menor de lo habitual y que sigue la tónica general de este mes, marcado por la fuerte estacionalidad tras la campaña de verano.

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De esta forma, el total se ha situado en 2.941.919 personas en desempleo, la cifra más baja en un mes de septiembre desde 2008. En términos interanuales, respecto a septiembre de 2021, el paro ha descendido en 315.883 personas (-9,70%). El número total de contratos registrados durante el mes de septiembre ha sido de 1.660.792. De este total, 775.856 contratos de trabajo de carácter indefinido que representan el 46,72% de todos los contratos. Supone un incremento de 559.168 (258,05%) sobre igual mes del año anterior.
El fuerte incremento de la contratación indefinida se extiende a prácticamente todas las ramas de actividad. Agricultura, Construcción o personas jóvenes de se benefician especialmente de este aumento de la contratación indefinida.

En los nueve primeros meses del año se han realizado 5.250.437 contratos por tiempo indefinido, cifra que supone un ascenso de 3.792.357 (260,09%) sobre el mismo periodo del año 2021. Al mismo tiempo, cae la contratación temporal. También en términos acumulados, en los nueve primeros meses se han registrado 8.921.567 contratos temporales, lo que supone un descenso de 3.409.032 (-27,65%) sobre el mismo periodo del 2021.
El paro por sectores económicos
En cuanto a los distintos sectores económicos, el paro registrado respecto al mes de agosto desciende en Agricultura -7.024 personas (-4,98%), Construcción -4.765 (-2,04%) e Industria -239 (-0,10%).Aumenta en Servicios 24.691 personas (1,19%) y entre el colectivo Sin Empleo Anterior, donde aumenta en 5.016 personas (2,08%).
El desempleo femenino aumentó en septiembre en 7.885 personas (0,45%) en relación al mes de agosto hasta un total de en 1.758.886 mujeres en desempleo, la cifra más baja en un mes de septiembre desde 2008.En ese mismo mes, el desempleo masculino ha aumentado en 9.794 (0,83%) y se sitúa en un total de 1.183.033 desempleados. Si lo comparamos con septiembre de 2021, el paro masculino baja en 142.530 desempleado (-10,75%) y el femenino cae más en términos absolutos, con 173.353 mujeres desempleadas menos (-8,97%).El desempleo de los jóvenes menores de 25 años sube en el mes de septiembre en 12.787 personas (6,47%) respecto al mes anterior. El total de jóvenes menores parados se sitúa en 210.273, la menor en un mes de septiembre de toda la serie histórica
Comportamiento por comunidades autónomas
El paro registrado en septiembre de 2022 baja en cinco comunidades autónomas. Las caídas en cifras absolutas más acusadas se producen en: País Vasco (-2.078), Canarias (-1.628) y Comunidad Valenciana (-1.250).

Prestaciones en el mes de agosto
Los beneficiarios existentes a final del mes fueron 1.796.339.
Los gastos totales de agosto de 2022 ascendieron a 1.763,4 millones de euros. El gasto medio mensual por beneficiario, sin incluir el subsidio agrario de Andalucía y Extremadura, en el mes de agosto de 2022 ha sido de 1.004 euros.

Los afiliados a la SS crecen

El número de afiliados a la Seguridad Social aumentó en 29.286 en septiembre. Es un crecimiento superior a los registrados en el mismo mes en los años anteriores a la pandemia. En términos desestacionalizados equivale a un crecimiento de 61.000 (cifra desestacionalizada por Funcas), cifra muy semejante a la del mes anterior.

Por sectores, el empleo desestacionalizado sufrió un parón en la industria y la construcción, aunque, en ambos casos, tras registrar un crecimiento intenso el mes anterior. En los servicios, el incremento desestacionalizado del empleo fue uno de los más elevados de todo el año, en parte por el buen comportamiento del empleo público, aunque también en los servicios privados la evolución fue favorable. El incremento mensual del empleo privado no agrícola fue de en torno a 35.000, similar a la media mensual de lo que llevamos de año.
En cuanto a la modalidad de contrato, el 16,3% del incremento en el número de afiliados del régimen general ha sido con contrato temporal, frente al 17,3% el mes anterior, y a tasas del 27% antes de la reforma laboral. El número de afiliados en situación de ERTE interrumpió su tendencia descendente, y en septiembre aumentó en 3.000, hasta 21.850. Los incrementos más significativos se observan en los sectores de fabricación de automóviles y de otros productos minerales no metálicos. El crecimiento en el conjunto del tercer trimestre, tanto del número total de afiliados como del de afiliados en el sector privado no agrícola, se aceleró una décima respecto al trimestre anterior, hasta en torno al 0,7%. Por lo tanto, hasta el momento no se observan señales claras de desaceleración en el empleo.

El número de desempleados registrados aumentó en septiembre en 17.679, cifra que en términos desestacionalizados equivale a un descenso de unos 10.000 (cifras desestacionalizadas por Funcas). No obstante, en el conjunto del trimestre la variación del desempleo con respecto al trimestre anterior fue nula, interrumpiendo una serie de cinco trimestres consecutivos de descensos intertrimestrales. El número de contratos registrados en septiembre fue un 13,7% inferior al del mismo mes del pasado año. Los contratos indefinidos han sido más del triple, y los temporales han sido casi la mitad. Con cifras corregidas de estacionalidad, el porcentaje de contratos indefinidos sobre el total parece estabilizarse en torno al 43%, frente a en torno al 10% antes de la reforma.

El gasto en prestaciones continúa descendiendo El gasto en prestaciones por desempleo ascendió en agosto a 1.763 millones de euros, cifra algo superior a la del mes anterior, pero aún inferior en un 12,8% a la del mismo mes del pasado año, y superior en un 6,2% al mismo mes de 2019. El número de beneficiarios fue de 1,8 millones (un 6,8% menos que en 2019), mientras que la tasa de cobertura se elevó hasta el 64,9%, aunque, eliminado el efecto de la estacionalidad, se ha mantenido todo el año muy estable en torno al 62%.


La estacionalidad afecta también a la contratación indefinida

El nuevo curso ha comenzado con otro empujón al empleo, a pesar de las amenazantes incertidumbres económicas actuales. Así, septiembre ha cerrado con un aumento de 51.079 personas más trabajando que las que había en agosto, para alcanzar una cifra de afiliación (en términos desestacionalizados) de 20.224.355 personas, según los datos publicados hoy por la Seguridad Social.

A pesar del crecimiento de la afiliación, el paro aumentó en septiembre en 17.679 personas con respecto al mes anterior (un incremento del 0,6 %), según los datos del Ministerio de Trabajo. Al cierre del mes, había 2.941.919 personas inscritas en el desempleo, lo que supone un descenso del 9,7 % con respecto a septiembre de 2021.
Tras tres trimestres con la aplicación plena de la nueva reforma laboral, es conveniente analizar cómo las contrataciones se han comportado durante este periodo. La iniciativa del Gobierno pretendía afianzar el empleo indefinido frente al temporal, estructuralmente alto en España. ¿Se está logrando?

Más contratos indefinidos que nunca

Entre enero y diciembre de 2021 se firmaron 19,4 millones de contratos. De estos, el 11% fueron indefinidos (sumando contratos iniciales y conversiones). Enero de 2022 cerró con un 15% de acuerdos indefinidos sobre el total de contratos firmados. Desde ese momento, el peso de las contrataciones indefinidas siguió escalando hasta marcar el máximo en abril, con casi la mitad de los contratos firmados de carácter fijo (48%). A partir de abril, el porcentaje de contratos firmados fue descendiendo paulatinamente hasta cerrar en agosto con el 39% de todos los contratos.
Septiembre ha supuesto un nuevo cambio de tendencia al respecto, con los contratos indefinidos otra vez rozando la mitad (47 %) de todos los que se han firmado durante este mes. Es un dato que también tiene mucho que ver con las contrataciones en este periodo del año, cuando la educación, de todos los niveles, despliega toda su capacidad de captación de personal para el curso académico.

La primavera y los primeros meses de verano suelen ser los mejores para el empleo debido a la campaña de contratación turística. Esto afecta al total de contratos que se firman y al volumen de puestos fijos que adquieren las empresas. En el caso de 2022, además, se da la casuística de que en abril es cuando terminó el periodo de prórroga del antiguo modelo laboral, por lo que, a partir de ese momento, la contratación temporal se restringía a favor de una mayor incorporación de personal mediante firmas indefinidas. Así, se observa que, en el segundo trimestre de 2022, el volumen total de contratos ha ido creciendo, pasando de 1,4 millones de firmas en abril a 1,8 millones en junio. Durante ese mismo periodo, el número de contratos indefinidos se incrementó en términos absolutos de casi 700.000 firmas en abril (48% del total de contratos de ese mes) a 784.000 contratos en junio (44 %).

A partir de julio comienza a descender el volumen de contrataciones.
El Gobierno ya advirtió a mediados de ese mes que estaba detectando una ralentización del volumen de contrataciones. Pero los datos de septiembre —los 775.856 contratos indefinidos de este mes casi igualan la cifra de junio— suponen un impulso positivo de cara al otoño y una señal de que el empleo estable todavía tiene margen de crecimiento. Aunque, como veremos a continuación, no todo es perfecto en la contratación indefinida.
Peso de los fijos-discontinuos
Una de las grandes incógnitas de la reforma laboral eran los contratos fijos-discontinuos. Esta figura fue la gran apuesta del Gobierno para integrar los trabajos estacionales en un modelo laboral poco explotado hasta ahora por las empresas. Los datos muestran que ha tenido una tendencia creciente hasta junio, momento en el cual ha comenzado a descender. En este momento, un 36 % de los contratos indefinidos firmados en España es bajo la figura del fijo-discontinuo, lo que parece indicar que gran parte del empleo de temporada se está yendo hacia esta fórmula laboral.
Hay otra clave que empaña también este incremento de la contratación indefinida y es el creciente número de casos de empresas que recurren al despedido porque el trabajador no supera el periodo de prueba (6 meses). Esta posibilidad, que siempre ha existido en el ordenamiento laboral, se ha convertido en la puerta de atrás que utilizan algunas compañías para hacer de duración determinada las contrataciones temporales que la reforma laboral prohíbe.

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