Rusia pierde un 2% de su PIB en menos de un mes desde

20 de marzo de 2022

La economía rusa ha parado en seco en las apenas cuatro semanas desde la entrada de las primeras tropas en Ucrania. Rusia pierde, hasta el momento, un 2% de su Producto Interior Bruto (PIB). Según el consenso de analistas de Bloomberg, la economía rusa cayó 30.000 millones de dólares. Según los expertos, el país perderá el 9% del PIB durante 2022.

Compartir en:

Precisamente, esta misma semana la Organización Internacional para la Cooperación y el Desarrollo calculó el coste económico de esta guerra para la economía global. La OCDE estima la caída del PIB ruso en el 10%, en la línea de Bloomberg, y aprecia una recesión tan profunda que duplicará a la gran crisis de deuda que sufrió Rusia en 1998. El PIB se contrajo entonces en un 5,3%. Casi multiplicará por tres la recesión del Covid en el país. Con estas cifras y las sanciones occidentales al país, Rusia se enfrenta un default inminente de su deuda.

Hasta ahora, los pocos datos disponibles apuntan a una fuerte inflación. Los indicadores adelantados sugieren un aumento en los precios al consumidor y una subida en el gasto. Esto podría indicar, según los analistas, que los hogares intentan acumular bienes importados que pronto escasearán por la sanciones económicas.
Entre los indicadores disponibles están los números semanales sobre transacciones de consumidores de Sberbank, el prestamista más grande de Rusia. Los datos muestran que el gasto aumentó un 20% interanual la semana pasada, El alza es el doble de fuerte que el indicador en la semana anterior a la invasión. El salto fue especialmente pronunciado en varias categorías de bienes que probablemente se importen de otros lugares, como recambios de automóviles, productos electrónicos de consumo, muebles y medicamentos.
Por otro lado, el impacto de la crisis en el empleo ruso es más difícil de determinar según los datos disponibles. Varias filtraciones apuntan a que varias empresas han detenido la producción en Rusia y han enviado a los empleados a casa, aunque fuentes cercanas a los empresarios aseguran que por ahora seguirán pagando los salarios.

"En crisis recientes, tanto la del Covid, como la de 2015, la prevalencia de empresas estatales amortiguó el aumento del desempleo", apunta Scott Johnson, el analista que cubre Rusia para Bloomberg Economics. "Las empresas rusas han tendido a retener el personal, ya sea voluntariamente o bajo presión política. Vemos un mayor impacto en las horas trabajadas y, de manera inconveniente, los datos sobre las horas pueden aparecer meses después de las principales cifras de empleo. Es posible que no tengamos una idea completa de ese ajuste hasta que haya pasado lo peor", añade.
El Banco Central de Rusia decidió el viernes mantener los tipos de interés en el 20%, nivel al que elevó el precio del dinero en una reunión de emergencia el pasado 28 de febrero tras la invasión de Ucrania, con el fin de mantener la estabilidad financiera y evitar aumentos de precios descontrolados en la fase de transformación estructural "a gran escala" que afronta la economía rusa. "La economía rusa está entrando en la fase de una transformación estructural a gran escala, que estará acompañada por un período temporal pero inevitable de aumento de la inflación, relacionado principalmente con los ajustes de los precios relativos en una amplia gama de bienes y servicios", señala la institución, que confía en una adaptación gradual de la economía a las nuevas condiciones y un retorno de la inflación al 4% para 2024.
El banco central ruso reconoce un deterioro de la situación en la economía del país, con empresas de muchas industrias atravesando dificultades logísticas y de producción en medio de las restricciones comerciales y financieras impuestas al país, así como un fuerte aumento de la incertidumbre que pesa mucho sobre la confianza y las expectativas de hogares y empresas.

Según estimaciones del Banco de Rusia, su economía se contraerá en los próximos trimestres, debido principalmente factores del lado de la oferta, lo que producirá un efecto desinflacionario limitado. La institución advierte de que los riesgos proinflacionarios se han incrementado considerablemente y ahora prevalecen en todo el horizonte de su proyección. Los informes del Banco de Rusia La entidad admiten la tormenta perfecta y alertan de la salida de capitales, de empresas extranjeras, la inflación, una tasa de desempleo que irá en aumento tras situarse en diciembre en un 4,3% y la fuerte depreciación del rublo.
La moneda nacional se situaba tras la decisión del BCR en 103,61 rublos por dólar y en 112,85 rublos por euro. Solo en Moscú unas 300 empresas extranjeras -de varias miles- han suspendido su actividad, según dijo el viernes el alcalde, Serguéi Sobianin. "La economía rusa se enfrenta a una incertidumbre considerable con respecto a la velocidad y la magnitud del ajuste ", apunta el banco central ruso.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda