Economistas: el crecimiento puede llegar hasta el 5,8%

09 de febrero de 2022

En la presentación del último Observatorio Financiero del Consejo General de Economistas, González-Páramo, ha señalado que “la pandemia Covid-19 marcará un antes y un después en el entorno y el desarrollo de la política monetaria del BCE». «Ante lo abrupto y acelerado del deterioro de la economía tras la irrupción de la pandemia, el BCE ha dado prueba de que no estaba inerme.”

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“Sus compras y sus medidas de provisión de liquidez consiguieron estabilizar los mercados, contrarrestar la contracción económica y eliminar cualquier atisbo de fragmentación financiera”. El BCE «deberá prepararse para normalizar los tipos y la composición de su balance, minimizando el impacto sobre la estabilidad financiera y resistiendo las presiones para que retrase el necesario ajuste», señala. También deberá «prevenir la materialización de los riesgos al alza para la estabilidad de precios, desde una posición aún menos comprometida que la de los bancos centrales de otras economías avanzadas”.
“Probablemente el BCE sea el banco central mejor preparado para evitar cualquier sombra de dominancia fiscal y financiera. Sin embargo, cualquier complacencia en este frente podría ir en detrimento del logro de su mandato fundamental: la estabilidad de precios”, advierte González-Paramo.

El presidente del Consejo General de Economistas, Pich, añade que “España está en vías de recuperación, aunque ha crecido en 2021 un punto y medio menos de lo previsto”. «La aportación de las ayudas europeas hace prever para 2022 un crecimiento mayor que en 2021, pero hay que seguir muy de cerca y controlar el proceso inflacionista en el que estamos inmersos, que esperamos empiece a moderarse este año, lo que, unido a la reducción de los impactos negativos de la pandemia, podría ayudar a que se normalizasen las cadenas de suministros y se equilibrasen la oferta y la demanda”.

El presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de Economista, Pedraza, admite que “el crecimiento se ha ralentizado en el último trimestre respecto al anterior, fundamentalmente por el retraimiento del consumo, aunque la inversión ha crecido, la aportación de las ayudas europeas al crecimiento ha sido menos del 0,3%, frente al 2% previsto». «Preocupa el diferecial de la inflación en España con Europa, que nos hace ser menos competitivos, así como el riesgo de que la presión de los precios energéticos se traslade al conjunto de la economía, desencadenando una espiral inflacionista”, añade. La coordinadora del Observatorio, Casanovas, afirma que “se espera una cierta moderación en el precio de las materias primas que se han visto afectado por la espiral alcista del precio de la energía”.

Crecimiento mundial del 4,5%

Velo, coordinador del Observatorio, añade que “parece que la inversión se está recuperando y, aunque en enero se vislumbra cierta desaceleracion en el sector servicios a tenor de lo que reflejan los índices PMI, esperamos que los fondos europeos se destinen a transformar el modelo productivo y hacer que las empresas españolas sean más competitivas”. El Observatorio destaca que la economía mundial ha crecido un 5,6% en 2021 y podría crecer un 4,5% en 2022. La zona euro y la Unión Europea han tenido un crecimiento del 5,2 % en 2021 y se estima un aumento del 4,3% para 2022.

En el caso español, el PIB ha registrado una variación del 5% en 2021. El consumo, que ha sufrido una cierta ralentización con respecto al trimestre anterior, se ha incrementado en tasa interanual un 2%respecto al mismo trimestre de 2020, siendo el incremento del consumo de los hogares del 2,4%, y el de las Administraciones Públicas del 1,3%. Se prevé que el crecimiento del PIB para 2022 se sitúe entre el 5,6% y el 5,8%.
Las exportaciones de bienes y servicios se han incrementado un 15,8% respecto al cuarto trimestre de 2020, debido principalmente al aumento de las exportaciones de servicios. Por su parte, las importaciones de bienes y servicios se han incrementado un 11,1% en 2021 respecto al mismo trimestre del año anterior.

La tasa de variación anual del IPC del mes de diciembre ha sido del 6,5% y la inflación subyacente ha aumentado el 2,1% en ese mismo periodo, confirmando la tendencia alcista. El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) sitúa su tasa anual en el 6,6%, 1,6 puntos por encima del IPCA de la zona euro (5%) y 1,3 puntos por encima del IPCA de la UE (5,3%). En cuanto al déficit público, se ha situado en noviembre en el 4,61%, un 38% menos que en el mismo periodo de 2020, debido fundamentalmente al incremento de la recaudación tributaria. Se estima que a final de año se sitúe entre el 4,5% y el 5%.

La EPA relativa al 4º trimestre sitúa la tasa de paro en el 13,33%, 1,24 puntos menos que en el trimestre anterior y 2,8 puntos menos que en el año anterior. El empleo ha crecido en 840.700 personas (un 4,35%) en los 12 últimos meses, incrementándose en 744.300 personas en el sector privado y en 96.400 en el sector público. Se estima que, si se da por resuelta la pandemia y por tanto la vuelta a la normalidad, la tasa de paro podría situarse entre el 12,5% y 13% a final de 2022.
La deuda pública se situó en noviembre en 1.426 billones de euros, un 0,3% más que en octubre y un 8,7% más que en el mismo mes del año 2020. Se estima que a final de 2022 la deuda pública suponga 121% del PIB.

La riqueza financiera neta de los hogares se ha incrementado el 7,2% con respecto al año anterior. La renta disponible bruta de los hogares ha aumentado un 1,2% en el tercer trimestre, mientras que su gasto en consumo final ha aumentado un 3,3%. De este modo, la tasa de ahorro de los hogares se ha situado en el 3,7% de la renta disponible en 2021, frente al 4,9% de 2020. Hasta octubre de 2021, el superávit de la cuenta de capital y el de la balanza por cuenta corriente han aumentado, fundamentalmente este último como consecuencia de la mejora del saldo de turismo.
En 2021, los principales índices bursátiles han registrado aumentos considerables: En Europa, el índice Eurostoxx 50 aumentó un 21%, un 23% el FTSE MIB italiano, un 28,9% el CAC 40 de París, y el DAX alemán un 15,8%. El IBEX-35 ha tenido un crecimiento más moderado, un 7,9%, por lo que se ha situado en 8.713,8 puntos a finales de diciembre.

Los desequilibrios entre demanda y oferta han originado notables presiones inflacionistas a nivel global, especialmente en materias energéticas. En cuanto al precio de otras materias primas no energéticas, también se ha registrado un fuerte repunte en 2021, como es el caso de los alimentos. Por el contrario, la cotización del oro, que se había incrementado significativamente en 2020, se ha reducido en 2021. Respecto al mercado de divisas, el euro se ha depreciado con respecto al dólar y la libra esterlina, y se ha apreciado frente al yen. Los bancos centrales de algunas economías avanzadas han comenzado a ajustar sus políticas monetarias reduciendo gradualmente sus programas de compras de activos (EE.UU., Canadá y Australia) o anunciando subidas de sus tipos oficiales (Reino Unido).
En el mercado interbancario del área del euro los tipos de interés han experimentado un suave descenso. En los mercados secundarios de deuda, las rentabilidades se han reducido ante la mayor incertidumbre sobre las perspectivas económicas globales y las expectativas de los inversores de que las compras que ha venido realizando el BCE pudieran finalizar antes de lo esperado.

Los “economitas” esperan que los tipos de interés oficiales del BCE continúen en sus niveles actuales, o en niveles inferiores, hasta que observe que la inflación se sitúa en el 2%. En el primer trimestre de 2022, el BCE prevé realizar compras netas de activos en el marco del Programa de Compras de Emergencia frente a la Pandemia (PEPP) a un ritmo significativamente inferior al del trimestre anterior y pondrá fin a las compras netas de activos en el marco del PEPP a final de marzo de 2022. En cuanto al Programa de Compras de Activos (APP), ha decidido aumentar el ritmo de compras netas mensuales en el segundo trimestre (40.000 millones) y tercer trimestre (30.000 millones de euros), manteniendo a partir del tercer trimestre un ritmo mensual de 20.000 millones de euros durante el tiempo que sea necesario para reforzar el impacto acomodaticio de sus tipos de interés oficiales.

El freno observado en la recuperación de la actividad económica en los meses finales de 2021 puede ocasionar, a juicio del Banco de España, riesgo en la calidad crediticia de los sectores más vulnerables, tanto en los hogares como en las empresas. Igualmente, pone el foco en el crecimiento del crédito hipotecario ante la posibilidad de una tendencia expansiva sostenida en el tiempo.
En octubre, se contabilizaron 52.960 millones de euros en créditos morosos, un 4,4% del crédito total. La dudosidad registró una tasa del 4,9% para el conjunto de las actividades productivas (-0,1 puntos), alcanzando el 8,7% en la construcción y el 7,3% en la hostelería, sector este último en el que la tasa se incrementó en 2,2 puntos. Se constata un descenso en la concesión de nuevas operaciones de crédito entre enero y noviembre de 2021 del 12,2%.

 

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