Sin embargo, las exportaciones se estan viendo dañadas

07 de abril de 2022

El Club de Exportadores e Inversores Españoles, en colaboración con la consultora Iberglobal, ha reunido en un seminario web a diferentes expertos en comercio exterior y diplomacia con el objetivo de analizar las consecuencias que se derivan de la guerra en Ucrania para las empresas españolas que operan en el extranjero.

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La sesión, moderada por Bonet, presidente del Club de Exportadores, ha contado con la participación de Salazar, presidente de CESCE; Tena, director de relaciones institucionales de Indra; y Viñals, socio de comercio internacional y sanciones de Squire Patton Boogs. El presidente de CESCE ha comenzado su intervención haciendo alusión a las más de 15.000 empresas españolas que hacen operaciones en Ucrania, Rusia y Bielorrusia, y que se han visto afectadas directamente por el conflicto. “Las empresas españolas generaban un volumen de importaciones y exportaciones anuales con Rusia y Ucrania superior a los 10.000 millones de euros”, ha afirmado Salazar, quien se ha mostrado optimista con la situación del resto de empresas internacionalizadas que no operan en estos territorios: “Por el momento, no estamos notando que nuestras empresas tengan problemas derivados del conflicto en ningún otro país”. En este sentido se ha pronunciado también Alfonso Tena, de Indra, quien ha reconocido que su compañía, que no opera en Rusia y Ucrania, no está teniendo problemas más allá de los generados por la ruptura de la cadena de suministros que, como ha indicado, “era una situación que se había manifestado antes del estallido de la invasión”.

El riesgo de las sanciones para la empresa española

Viñals ha centrado sus intervenciones en analizar los efectos que pueden tener las sanciones internacionales impuestas a Rusia sobre las empresas españolas. Viñals ha recomendado a las empresas permanecer alerta sobre las nuevas medidas regulatorias que aparecen cada día y tener muy claros cuáles son sus riesgos con respecto a Rusia: “Las empresas deben conocer muy bien cuál es su grado de relación con Rusia y de qué modo pueden afectar las sanciones a las relaciones contractuales que tengan previamente establecidas con operadores rusos o de países sancionados”. Sobre este asunto, Salazar ha indicado que las multas impuestas por las sanciones no se cubren por los seguros que tienen contratados las empresas. “Los seguros tan solo cubren aquellas operaciones anteriores al conflicto que se hayan visto afectadas por una sanción posterior al cliente”, ha matizado. Asimismo, Viñals ha advertido: “Las empresas deben tener especial cuidado de no ser utilizadas para triangular sus productos y que, finalmente, formen parte de la cadena de suministro de un producto final que se realice en alguno de los países sancionados”. Para ello, ha recomendado a las compañías “establecer políticas de compliance y diligencias a través, por ejemplo, de cláusulas contractuales que impidan a sus clientes realizar este tipo de acciones”.

Preguntado sobre la posibilidad de que Estados Unidos imponga sanciones secundarias a Rusia que puedan afectar directamente a las empresas españolas internacionalizadas, Viñals ha descartado que, “por el momento”, se vayan a llevar a cabo. Sin embargo, ha recordado: “La escalada del conflicto sigue en aumento y el clamor del Congreso en Estados Unidos es cada vez mayor, por lo que no podemos asegurar que en un futuro no se vayan a utilizar este tipo de procedimientos”.

Oportunidades surgidas a partir del conflicto

Los expertos reunidos por el club de Exportadores e Iberglobal han coincido en señalar que, pese a lo complicado de la situación, es posible que se deriven diversas oportunidades para las empresas españolas y para los mercados internacionales en general. En esta línea se ha pronunciado Salazar, presidente de CESCE, quien ha señalado que los acontecimientos de los últimos meses han servido para mostrar “lo interdependientes que somos”, lo que a su vez servirá para “acortar las cadenas de valor y diversificar más”. Viñals ha añadido que esta situación propiciará “cadenas de valor que, aunque sean más caras, serán más cortas”.
Algunas otras oportunidades que han señalado los diferentes participantes en la sesión tienen que ver con el impulso a las energías alternativas, que se deriva de la dependencia energética que, una vez más, se ha puesto de manifiesto con esta invasión; la diversificación del comercio exterior por parte de las empresas, que hará que las compañías nacionales no se centren en un único mercado; “o las oportunidades para diversos sectores que se desprenden del aumento del gasto en defensa anunciado recientemente por el Gobierno de España, en línea con el resto de países de nuestro entorno”, ha destacado Tena, de Indra.

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