Los concursos empresariales aumentan un 4,5 %

02 de septiembre de 2022

Durante los primeros ocho meses de 2022 se han registrado 4.118 concursos y 20.653 disoluciones en España, según el Estudio sobre Concursos y Disoluciones realizado por Informa D&B. Esto supone un ascenso del 4,5 % en el número de concursos mientras que las disoluciones crecen un 10 % en el mismo periodo.

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Gianese, directora de Estudios de Informa D&B comenta que: “Tras la cifra récord de 774 concursos en un mes alcanzada en julio, los 152 concursos de agosto son la más baja, debido al periodo estival, aunque suponen un incremento del 9 % respecto al mismo mes el año pasado”. Las disoluciones del mes de agosto llegan a 1.779, un 14 % por encima del año pasado y muy cerca de las 1.790 de julio, siendo el número más reducido en un mes de todo lo que llevamos de año.

Durante el 2020 y el 2021 el número de empresas que presenta la solicitud conjunta de concurso y extinción, conocida como concursos exprés, ha ido creciendo. El 2020 terminó con un 54 %, en 2021 alcanzó el 65 % de media y durante los ocho primeros meses del 2022 no ha bajado del 65,5 %. En el mes de agosto se acerca al 74 %, siendo la cifra más alta desde que se comenzó a seguir este indicador en mayo de 2019.
Del total de concursos contabilizados en agosto, el 87 % son microempresas, un 11 % corresponde a pequeñas empresas, algo más del 1 % a medianas y tan solo 1 gran empresa ha presentado proceso concursal este mes. Las empresas concursadas desde enero daban trabajo a 25.640 personas y facturaban más de 4.900 millones de euros, por encima de los 3.623 millones de las que iniciaron este proceso los mismos meses en 2021. Las afectadas por las disoluciones en los ocho primeros meses de este año suman 53.200 empleados y unas ventas cercanas a los 10.900 millones de euros, inferiores a los 11.547 millones de euros que acumulaban las disueltas un año antes.

Hostelería es el sector con un mayor recorte en el número de procesos concursales iniciados

Hostelería es el sector que mejor se comporta en lo que llevamos de año, reduciendo 166 concursos respecto al año anterior. También bajan sus cifras durante estos ocho meses, aunque en menor medida, Otros Servicios, un 5 %, Servicios empresariales, un 6 %, Energía, un 7 %, y Administración con 1 menos.
Comercio encabeza las cifras desde enero con 975 procesos, un 24 % más que el año pasado y el mayor aumento en valor absoluto, 181 concursos más. Le siguen Construcción y actividades inmobiliarias, con 817, un 13 % de subida la segunda más importante, y, aunque es el que más baja, Hostelería, con 491. En agosto, Comercio y Construcción y actividades inmobiliarias repiten posición, con 40 y 28 concursos respectivamente, seguidos en este caso por Industria, que contabiliza 20.

Las disoluciones desde enero disminuyen en siete sectores: Industrias extractivas, que recorta un 19 %, Industria, un 3 %, Administración, un 75 %, Hostelería, un 6 %, Servicios empresariales, un 2 %, Sanidad un 3 %, y Otros servicios, un 7 %. Construcción y actividades inmobiliarias, con 4.944, Comercio, con 3.964, y Servicios empresariales, con 3.027, encabezan los procesos de disolución. Juntos suponen el 58 % del total desde enero. El que más crece en valor absoluto es Intermediación financiera, suma 494, y Hostelería es aquí también el que más recorta, con un descenso de 69.
Cataluña supone el 27 % de todos los concursos registrados desde enero
Cataluña es la comunidad con más procesos concursales en los ocho primeros meses del año, 1.104, aunque recorta un 1 %. Le siguen Madrid, con 843, y Valencia con 645, siendo esta última la que más sube en valor absoluto, 99 procesos más. En agosto, también son las primeras, con 48, 37 y 21 concursos respectivamente. Cinco autonomías, además de Cataluña, reducen sus cifras desde enero: Castilla y León, un 22 %, Baleares, un 21 %, Canarias, un 21 %, La Rioja, un 22 %, y el País Vasco, un 13 %.
CONCURSOS
Madrid lidera las cifras de disoluciones tanto desde enero, con 6.090, como en agosto, con 620. Tras ella, Andalucía y Valencia, con 2.818 y 2.441 en lo que llevamos de año y 214 y 239 en el mes respectivamente. En este caso, tan solo Ceuta, Galicia, Baleares, La Rioja y el País Vasco registran menos procesos desde enero y Madrid es la que más suma, 881.

Ezentis pide el preconcurso de acreedores

Ezentis ha solicitado el preconcurso de acreedores, presionado por su complicada situación financiera y meses después de que la SEPI dijese no a su rescate. Esto supone que la compañía tiene cuatro meses para poder negociar con sus acreedores un acuerdo que la libre del concurso y reestructure su pasivo, de 157 millones al final del primer trimestre y con impagos de seis millones.

La compañía ha justificado la petición de preconcurso, que ha registrado ante un juzgado de Sevilla, por "las tensiones de tesorería que viene sufriendo Ezentis en los últimos meses la misma se encuentra en una situación de insolvencia inminente, que podría devenir actual en las próximas semanas". Asimismo, la empresa ha comunicado que ha abierto este proceso tanto para la matriz como para sus filiales en España y para la filial de la sociedad en Alemania, donde ha presentado una declaración de insolvencia ante el organismo correspondiente. La firma de ingeniería ha explicado que tras meses de trabajo en un plan de viabilidad para la Sociedad, no han podido garantizar la misma ni la entrada de caja, "habiendo recibido apoyo tanto por parte de su principal cliente —Telefónica— como de las entidades financieras"; de modo que recurre al preconcurso de acreedores ante "una situación de insolvencia inminente, que podría devenir actual en las próximas semanas".

En este tiempo, Ezentis había contratado a PwC para que intercediera en la financiación y habían contado con Deloitte como asesor. La compañía perdió 144 millones de euros en 2021 y entró en patrimonio neto negativo, de 163 millones de euros, a cierre de ese ejercicio. En condiciones normales, la ley obligaría a la compañía a ajustar su balance en los cuatro primeros meses del año para evitar el preconcurso de acreedores. Pero la moratoria concursal, en vigor desde 2020 y que expiró el 30 de junio, ha dado más tiempo a la compañía.
La empresa, que contaba con unos 15,1 millones en caja a cierre del primer trimestre, admitió en su informe trimestral que arrastraba impagos en su deuda, por un total de 157 millones hasta marzo. A cierre del pasado ejercicio estos impagos ascendían a seis millones, de los cuales 1,57 millones corresponden a intereses y otros 4,1 millones a uno de los tramos de su financiación sindicada, que expiraba el 31 de enero.

Los acreedores concedieron una dispensa del pago de estas cantidades y del cumplimiento de los covenants (compromisos financieros adquiridos con los bancos) hasta el pasado 30 de abril, y han presionado en los últimos meses para que la empresa resuelva la situación. La banca española se encuentra entre los principales propietarios de la deuda; en concreto, figuran el Banco Santander, BBVA y Bankia. Los otros acreedores son el Banco Pichincha, EBN y los fondos Muzinich y Arcano. Como último recurso, Ezentis solicitó 70 millones de euros al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas para asegurar la viabilidad de la empresa. La petición llegó a mediados de junio, a escasos 15 días de que finalizara el plazo para solicitar la ayuda. Tras un primer rechazo, la compañía había pedido a la SEPI que reconsiderase su rescate público, pero sin éxito.
Después, el Consejo de Administración examinó otras opciones para refinanciar su deuda. Y en su última junta de accionistas el presidente, Enrique Sánchez de León, pidió el apoyo de los accionistas para la refundación de la empresa y el nuevo plan, que requeriría una aportación de fondos. El principal accionista de la compañía es el empresario José Elías Navarro, con el 28% del capital, y dueño también de Audax, con la que promovió una fusión que paró la CNMV, y de la cadena de supermercados La Sirena.

La confianza del presidente de la antigua Avanzit en superar la crisis no contagió al mercado. Con el negocio en pérdidas, las deudas y las operaciones corporativas fracasadas llevaron al valor de sus títulos a mínimos históricos. En lo que va de año, sus acciones se han dejado un 63% y cotizan a 0,075 céntimos de euro. De hecho, la empresa de instalación de infraestructuras de energía y telecomunicaciones nunca había valido tan poco: su capitalización bursátil actual es de unos 35 millones de euros. Tampoco ayudó la presentación de sus últimos resultados, cuando la empresa anunció una reducción del 12% en su facturación en el primer trimestre del año, impactada sobre todo por el cese de actividades en Chile y Perú; una decisión que Ezentis justificó con su intención de concentrarse en su negocio en Europa y Brasil. Su retirada del mercado latinoamericano siguió al fracaso en la venta de sus negocios en Chile, México y Perú por 40 millones. Es clave en su negocio el papel que juegue Telefónica, su principal cliente. Y cualquier plan de salvamento de la compañía implica el apoyo explícito de la gran teleco española, que aporta buena parte de su negocio. El hueco contable se agravó luego de que Ezentis identificara “una serie de irregularidades” en la información presentada en los ejercicios anteriores a 2021, por un importe conjunto de 12,4 millones de euros.

La inestabilidad de la empresa deja en vilo a unos 8.000 empleados, que confiaban hasta el último minuto en la posibilidad del rescate de la SEPI para garantizar la viabilidad de la empresa. Ezentis ha insistido en su comunicado de este jueves que seguirá trabajando "sin descanso en asegurar la continuidad de la Sociedad y sus filiales".

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