NUEVOS IMPUESTOS

S&P estima que el nuevo impuesto a la banca supondrá el 12% de sus beneficios

14 de julio de 2022

La agencia de calificación S&P Global estima que el nuevo impuesto a la banca anunciado por el Gobierno retrasará la recuperación del sector y se comerá el 12% de los beneficios de las entidades en España. El Ejecutivo pretende recaudar unos 1.500 millones anuales durante dos ejercicios con el nuevo impuesto, recuerda S&P en una nota, que tiene como objetivo compartir la carga financiera del aumento de los precios de la energía y la inflación en España.

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La reacción inmediata del mercado fue "negativa" -los cincos bancos del IBEX perdieron 4.800 millones de capitalización en un solo día- y S&P opina que es "comprensible" porque el impuesto pesará sobre los beneficios de las entidades. Sin embargo, la misma agencia considera que los efectos del impuesto son "en gran medida manejables" desde la perspectiva de las calificaciones crediticias de las entidades si se mantienen las actuales perspectivas económicas. Los 3.000 millones de euros de costes fiscales adicionales en 2022 y 2023 equivalen a aproximadamente el 12% del resultado final del beneficio que S&P espera que los bancos obtengan en España. El anuncio del impuesto fue una sorpresa porque aparentemente las únicas discusiones abiertas sobre posibles impuestos extraordinarios eran para las empresas de gas, petróleo y servicios públicos. Aun así, S&P cree que "esto no es nuevo en Europa" y ya habían anticipado que podría resurgir con el aumento del coste de vida y el margen fiscal más limitado de los países europeos.

Desde la crisis financiera mundial, las iniciativas para imponer gravámenes, impuestos y otras cargas a los bancos han proliferado bajo diferentes nombres en las jurisdicciones europeas, recuerda. Durante la pandemia de Covid-19, Dinamarca aprobó un nuevo impuesto dirigido a los bancos, que entrará en vigor en 2023. Más recientemente, Hungría anunció un nuevo impuesto bancario basado en los ingresos y Polonia uno de "contribución social". No obstante, en estos dos países los tipos de interés han aumentado más rápido y sustancialmente, impulsando las ganancias del sector.

Reacción prematura

Para Credit Suisse, los bancos españoles tuvieron "una reacción exagerada" en bolsa tras conocerse la intención del Gobierno de aplicar un impuesto temporal a las entidades financieras. "Los descuentos en los precios de las acciones casi duplican nuestras estimaciones iniciales de posibles impactos fiscales", señala, que ademas destaca la falta de visibilidad sobre el impacto potencial de esta medida.

Cifra en hasta 930 millones de euros al año la carga fiscal agregada que el impuesto podría suponer para Santander, BBVA y CaixaBank. Teniendo en cuenta que el Gobierno detalló que la medida estaría en vigor durante dos años, 2023 y 2024, el importe total se elevaría hasta los 1.860 millones de euros. Credit Suisse ha elaborado un análisis sobre la medida en el que plantea dos escenarios diferentes en función de lo que fiscalice el impuesto. Así, en un primer escenario, el cargo por impuestos es proporcional a las cuotas de mercado locales de los bancos. "Suponemos que el Gobierno español asignará a los bancos una cuota individual para financiar la recaudación de 1.500 millones de euros al año, en proporción a su cuota de mercado local".
En este marco, la entidad estima que las potenciales cargas anuales serían de 400 millones de euros para CaixaBank (con un impacto de 6 céntimos en el precio de sus acciones). Para Santander rondaría los 300 millones de euros (con un impacto de 2 céntimos en sus títulos). Mientras, sería 230 millones de euros para BBVA, (con un impacto de 4 céntimos en sus acciones)."En un período de dos años, la pérdida total por acción representaría el 4% del precio de las acciones de CaixaBank antes del anuncio del Gobierno, en contraste con la caída de alrededor del 9% al cierre del mercado".
En el segundo escenario planteado por Credit Suisse, la tasa impositiva sería del 10% del beneficio en el mercado doméstico antes de impuestos. Aquí ven posibles cargos anuales de 300 millones de euros para CaixaBank (con un impacto de 4 céntimos), de 200 millones para Santander (con un impacto de 1 céntimo) y de 200 millones para BBVA (con un impacto de 4 céntimos). "En un período de dos años, la pérdida total por acción representaría el 1% del precio de las acciones de Santander antes del anuncio del Gobierno, en contraste con la caída de alrededor del 4% al cierre del mercado", dicen.
A pesar de que los analistas reconocen que el nuevo impuesto gubernamental puede afectar los beneficios, subraya el sólido nivel de capital de los bancos y la resistencia en la calidad de sus activos: "Si bien reconocemos el probable obstáculo para las ganancias derivado de la implementación del nuevo impuesto, llamamos la atención sobre los sólidos niveles de capital actuales de los bancos y la sólida calidad de los activos".
Además, consideran que "las nuevas medidas de apoyo fiscal en el paquete de ayuda del Gobierno deberían ofrecer una resiliencia de la calidad de los activos aún más duradera, lo que respalda una perspectiva más constructiva para el coste del riesgo de los bancos". "En medio de un escenario macro deteriorado en Europa, la banca española permanece como favorita en el sur de Europa en cuanto a calidad crediticia", aseguran.

El Gobierno prohibirá repercutir los nuevos impuestos a clientes

La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, ha asegurado que los nuevos impuestos extraordinarios a las energéticas y la banca no podrán ser repercutidos a los precios finales que paguen los clientes de estas entidades.

"Tenemos contemplado que se va a prohibir la repercusión de ese gravamen al precio final que soporten los ciudadanos”, ha señalado Montero en el programa ‘Hoy por Hoy’ de la Cadena SER. Asimismo, la titular de Hacienda ha asegurado que “se va a dotar a la CNMC para que vigile y, en su caso, aplique sanciones si alguna empresa se separa de la legalidad, por lo que la norma ya lo va a tener implícito". Los nuevos gravámenes fueron anunciados por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su discurso de apertura en el Debate sobre el Estado de la Nación. El líder del Ejecutivo de coalición detalló que estas tasas tienen el objetivo de recaudar 1.500 millones de euros procedentes de los bancos en los próximos dos ejercicios, mientras que la cifra asciende a 2.000 millones de euros en el caso de las energéticas para el mismo período de tiempo. “Este Gobierno no va a tolerar que haya empresas o individuos que se aprovechen de la crisis a expensas de la mayoría”, aseveraba tajantemente Sánchez.

“Que aquellos que más ganan sean los que más aportan a la bolsa común para que la población más vulnerable no tenga que sufrir, como ha ocurrido en anteriores crisis financieras cuando estaba el PP en el Gobierno”, ha apuntado la ministra de Hacienda.En respuesta a las preguntas, Montero ha afirmado sentirse “satisfecha” del transcurso del debate en el Congreso, ya que “se ha puesto en el centro de la política la preocupación de los ciudadanos”. Además, la ministra ha asegurado que no hay división en la coalición en materia social ya que los socios pueden “no estar de acuerdo en cuestiones tangenciales, pero en la agenda social siempre hemos estado de acuerdo”. “No ha habido ningún tipo de debate en las medidas que tenían que ir al Debate sobre el Estado de la Nación”, ha añadido la andaluza, quien también ha señalado que las nuevas medidas “son del Gobierno”, no de una u otra parte.

Por último, la socialista ha criticado que la oposición no quiera decir “de parte de quién está”, así como su insistencia a la hora de afirmar que los nuevos gravámenes acabarán repercutiéndose en los ciudadanos cuando la norma no lo permitirá. Por otra parte, Montero también se ha referido a las palabras del vicepresidente de Iberdrola, el exdirigente del PSOE Antonio Carmona, que ha criticado los impuestos porque las energéticas “ya no tienen tantos beneficios”, y ha dicho que solo afectará a gasistas y petroleras. La titular de Hacienda ha afirmado que no sabe “de dónde saca” Iberdrola que no le afectará, ya que la empresa es una compañía energética.

 

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