Los mayores no encuentran trabajo y hacen crecer el paro crónico

07 de abril de 2022

Casi medio millón de parados mayores de 50 años acumulan cuatro años o más en el desempleo. Se trata del mascarón de proa de un buque llamado paro crónico, donde viajan 630.000 personas de todas las edades en España. La mayoría son mujeres. Y muchas de ellas se sitúan el frente de una cifra parecida de hogares —casi 600.000— donde no entra ningún ingreso a final de mes.

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El paro crónico significa que esas 630.000 personas sin trabajo desde hace más de cuatro años se encuentran “prácticamente excluidos del mercado de trabajo”, denuncia Comisiones Obreras (CCOO), el sindicato que hoy publicó un informe sobre el estado de la protección por desempleo en España. Un informe que destaca la franca mejoría del mercado de trabajo. Y el descenso del paro en el último año, merced a la recuperación de la actividad tras la emergencia sanitaria, que solo deja de lado al colectivo de parados de larga duración; el único que no baja a pesar de la paulatina mejora.
Casi la mitad de los 3,1 millones de parados registrados lleva más de un año en esa situación, según datos de diciembre. Son casi un 10% más que un año atrás. El 20% de todos ellos, los citados 625.000, llevan así más cuatro años o más. Y, de ellos, la desconexión laboral afecta nada menos que a 465.000 mayores de 50 años.
CCOO denuncia la ineficacia de programas de reinserción laboral como el Reincorpora-T, un plan diseñado para reducir el estigma del desempleo crónico, cuya vigencia ha finalizado sin que por el momento se prevea su continuidad.
Buena parte de estos 600.000 parados crónicos son integrantes del millón largo de hogares con todos sus miembros en paro; más de la mitad de ellos (casi 600.000) sin ningún ingreso alternativo.
El sindicato reclama una reforma profunda del sistema de prestaciones y subsidios por desempleo, de tal forma que un millón de personas adicionales se beneficien de la ayudas.

Una reforma que incluya a las personas que trabajan a tiempo parcial en lo relativo a los subsidios. De tal forma que se revierta la reforma laboral de 2012, que estableció la parcialidad de los subsidios, y que solo el año pasado afectó a 1,1 millones de personas, reduciendo la ayuda.
“De momento, se ha conseguido que las personas perceptoras del subsidio para mayores de 52 años, en el que son mayoritarios los hombres, no vean reducida su prestación en ningún caso, lo que debe de extenderse al resto de subsidios”, explican.
Por último, el sindicato subraya la fuerte caída en el número de personas que capitaliza la prestación por desempleo para establecerse como autónomos, desde los 155.000 en 2009, hasta los escasos 50.000 en 2021.
Una caída —a pesar de un repunte el año pasado, coincidiendo con la crisis Covid— que muestra el “efecto huida” que la Gran Recesión levantó hacia el trabajo autónomo, así como el “escaso éxito de muchas de las iniciativas de empleo autónomo y de tarifas planas destinadas a impulsar estos empleos para reducir las cifras de paro”, sentencian.

Cambios en la protección de fijos discontinuos

Por último, el informe recuerda los últimos cambios en las normas que regulan la protección por desempleo de los trabajadores con contratos fijos discontinuos. Antes de la reforma laboral, los fijos discontinuos estaban expresamente excluidos del subsidio para mayores de 52 años; además, su acceso al subsidio acortaba su duración, respecto a la del resto de trabajadores, y ligándola a los tiempos previos de cotización.
La reforma laboral de 2022 ha equiparado las prestaciones asistenciales de los fijos discontinuos, aumentado su duración y permitiendo su acceso al subsidio para mayores de 52 años, recuerdan.

El empleo tecnológico mal remunerado y precarizado

Según UGT la situación actual del sector en un nuevo informe de su servicio de estudios, bajo el título “Empleo tecnológico en el mercado laboral español: Una visión crítica”. Y es que, según sus datos, cuatro de cada diez graduados universitarios de carreras tecnológicas no alcanzan ni el estatus de “mileurista” en su primer contrato y la mitad de estos contratos iniciales son inestables, al ser en prácticas o de becaría. Una situación que, en opinión del sindicato, mediatiza la vida laboral de los profesionales tecnológicos.


El estudio de UGT señala que los salarios que se ofrecen en muchas ofertas de trabajo, especialmente aquellas suscritos por empresas multiservicios, son “indignantes”, y apunta que, para un programador/diseñador web las empresas multiservicios, ofertan 12.600 euros al año. En este escenario, UGT apunta que las diferencias salariales en este ámbito con otros países son “abrumadoras”. Por ejemplo, para los mismos puestos de trabajo, con claro perfil digital, como analista de datos, desarrollador de aplicaciones o director de proyectos digital, en Londres se abona un 86% más que en Madrid, en París un 50%, en Alemania un 82%, y en Nueva York hasta un 169%. “Como cabe esperar, hasta un 10% de nuestro talento digital emigra a otros países todos los años, en busca de mejores empleos”, señala.

El informe carga contra la instaurada idea de que existen miles, a veces hasta decenas de miles, de vacantes de empleo tecnológico sin cubrir, asegurando que no se soporta con ninguna fuente oficial disponible. Así, afirma que ni en el Instituto Nacional de Estadística (INE), ni Eurostat, ni el Banco de España, ni el SEPE, ni siquiera portales privados especializados en la materia, certifican tales bolsas insatisfechas de trabajo. “Al contrario, según los datos de demanda de empleo tecnológico de las empresas, un 90% no ha necesitado contratar a un perfil TIC durante todo 2021, y menos del 3% de las empresas españolas manifiesta alguna dificultad para contratar a un tecnólogo”, señala UGT, que añade que los datos de paro en el sector TIC, con más de 50.000 desempleados, así como la destrucción de miles de puestos de trabajo en el sector de las telecomunicaciones durante la última década, apuntan a un mercado de trabajo sin grandes tensiones.

De hecho, precisa, las dificultades de mano de obra del sector TIC están por debajo de la media del tejido productivo y son sensiblemente inferiores a las de otros sectores, tales como la agricultura o la construcción. En definitiva: los datos oficiales de las fuentes de máximo prestigio y rigor desmienten la existencia de una elevada demanda de empleo tecnológico en nuestro mercado de trabajo. Al contrario, tanto el número de empresas demandantes de este tipo de empleo, como las vacantes declaradas y el paro TIC registrado, esbozan un mercado laboral con una demanda exigua y por debajo de la media europea”.

Desempleo

El sindicato advierte también de que España tiene el “nefasto honor” de ser es el país de la UE con mayor volumen de personas con competencias TIC en situación de desempleo. “Hasta 73.600, según Eurostat, acumulando casi un tercio de todo el desempleo acumulado en Europa”, apunta UGT.
“Lógicamente, tal volumen de desempleo conlleva una de las tasas de empleo más bajas de Europa, con un 82%. O, dicho de otro modo, el 18% de las personas con perfiles TIC están en situación de desempleo, diez puntos más que la media europea”, explica el estudio.

Poca formación y teletrabajo

Fidelización. El estudio asegura que las empresas españolas tampoco están a la altura en otras condiciones de trabajo, que podrían ser ancla para fidelizar este tipo de empleo, como la formación continua o la posibilidad de teletrabajar. Así, indica que el porcentaje de empresas que proporcionan formación digital a sus empleados se encuentra en mínimos históricos: el 81,5% de las empresas no ofrecen formación TIC a sus empleados. “Nunca, desde que existen registros, se ha conseguido que al menos una de cada cuatro empresas dé formación TIC”, señala.

Teletrabajo. Con respecto al trabajo a distancia, a pesar de que los perfiles digitales deberían ser teletrabajables por definición, todavía en pleno 2021 se exige hasta un 60% de presencialidad obligatoria. “Un sinsentido que alcanza hasta el 18% de las empresas tecnológicas españolas”, dice.

 

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