La Comisión Europea se pone de perfil y no intervendrá el mercado eléctrico

14 de octubre de 2021

La comisaria de Energía, Simson, ha presentado hoy el documento que Bruselas prometió a las capitales para hacer frente a la situación actual en el que prevé, como medidas principales, rebajas a la fiscalidad, ayudas a empresas intensivas en consumo eléctrico y a familias vulnerables o impulsar las renovables.

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La caja de herramientas que ofrece el Ejecutivo comunitario agrupa las opciones que ya están a disposición de las capitales según la legislación vigente, como quería Alemania, y no contempla "medidas excepcionales para situaciones excepcionales", como reclama España con apoyo de Francia, entre otros. Así, ha aparcado para una reflexión a medio plazo medidas que ha propuesto el Gobierno español para responder a la escalada del precio de la electricidad, como la posibilidad de acometer compras conjunta de gas para crear reservas estratégicas, al tiempo que ha instado a las capitales a dar "prioridad" a actuaciones ya previstas en la legislación actual que pueden tener un impacto "inmediato".
Bruselas propone que los países brinden apoyo de emergencia a los consumidores vulnerables, por ejemplo mediante "cupones" energéticos, el pago parcial de sus facturas o aplazando temporalmente los pagos o a través de reducciones impositivas, y sugiere que se proporcione "ayuda a empresas o industrias, de conformidad con las normas de la UE sobre ayudas estatales".

El análisis del Ejecutivo comunitario parte de la idea de que el escenario actual tiene carácter temporal y la causa principal con los precios del gas. Estos, añade el texto, "seguirán siendo altos durante los meses de invierno y caerán en primavera, cuando se espera que la situación se estabilice" aunque todavía a niveles superiores a la media de los últimos años.
A medio plazo, la Comisión afirma que "explorará los posibles beneficios de compras conjuntas" de gas con el objetivo de "crear reservas estratégicas", en línea con la sugerencia planteada por el Gobierno español. En cualquier caso, estas operaciones serían "voluntarias" y en consonancia con las reglas comunitarias de competencia.
También estudiará la posibilidad de revisar el reglamento sobre seguridad de suministro para "garantizar un funcionamiento más efectivo de los almacenes de gas" del bloque y "apoyará el desarrollo de una reserva energética para el futuro como una herramienta clave de flexibilidad", pensada para baterías o hidrógeno, por ejemplo.
Otra demanda de España era la reforma del mercado mayorista de electricidad. El documento de Bruselas reconoce que algunos países han denunciado "si este modelo es todavía es adecuado", pero añade que "es improbable que otros modelos alternativos tengan mejores resultados".

Lanza también un aviso a las empresas energéticas, señalando que la Comisión investigará "posibles comportamientos anticompetitivos en el mercado" y que tendrá "tolerancia cero" ante cualquier "manipulación".

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